El alcalde de San Miguel Canoa, Raúl Pérez Velázquez, denunció desde el penal de San Miguel en Puebla que está siendo torturado e intimidado por el gobierno municipal, con el fin de que entregue las instalaciones de la presidencia auxiliar, que se encuentran cerradas desde hace año y dos meses tras su detención.
El preso político señaló que funcionarios del gobierno capitalino le llaman por teléfono para pedirle que deje la lucha, lo cual ha calificado como una tortura psicológica durante todo el tiempo.
A Raúl Pérez lo llevan de una celda de castigo a otra y no lo proveen de comida y abrigo, lo hacen caminar por las noches para que no duerma, y lo obligan a usar un teléfono celular para presionar a los hijos Rocío y Javier.
La mañana de este lunes trascendió que la Policía Municipal intentó ingresar a la junta auxiliar para reabrir la presidencia de Canoa, que se mantiene en manos de la población, como una medida de presión para exigir la liberación de Raúl Pérez.
Lugareños reportaron a temprana hora que varias patrullas merodearon la comunidad, con el fin de ingresar y arrebatarles por la fuerza pública las instalaciones de la presidencia.
Ante tal posibilidad, dijeron que la población se congregó en la plaza principal del poblado de origen náhuatl, para impedir el acceso de los agentes policíacos.
Para ello relataron que cerraron los accesos a la población que colinda con el estado de Tlaxcala, y por varias horas se mantuvo la vigilancia.
En una entrevista concedida a esta casa editorial, el alcalde de Canoa, Raúl Pérez Velázquez, reveló que está siendo hostigado y amedrentado por parte del gobierno capitalino.
Incluso dio a conocer que este viernes 4 de diciembre saldría en libertad bajo caución, el mismo día que cumple años su hija Rocío Pérez, quien ahora junto a su hermano abandera el movimiento ciudadano en defensa de la comunidad.
Sin embargo, la salida de Raúl Pérez no se dio en la fecha prometida por la autoridad, debido a que se negó a entregar el movimiento que encabezan los jóvenes de 22 y 28 años de edad, que logró deshacerse del dominio de AC en la demarcación.
Previamente, Raúl Pérez argumentó que no es un traidor de su pueblo y se rehusó a entregar la presidencia auxiliar, que está en poder de los habitantes y no suya.
Sostuvo que a diferencia de otras autoridades, él no va a traicionar a su gente que se ha mantenido en resistencia para que se deroguen las reformas a la Ley Orgánica Municipal.
El alcalde dijo estar preocupado por su familia, pues las amenazas son constantes desde que llegó a prisión.
Dejó en claro que a pesar de la situación no lograrán que abandone la lucha por la defensa de la identidad del pueblo indígena.
Durante el último año, la gente de Canoa ha efectuado una serie de protestas y movilizaciones para pedir la libertad de los presos. La comunidad se ha organizado de muchas maneras, con guardias, alarmas y otras acciones para frenar que el ayuntamiento les quite el control de la presidencia auxiliar.
