Desde el CEN del PAN buscan la caída de Genoveva Huerta

Foto: Es Imagen/ Daniel Casas

El periodista Iván Tirzo, en el portal MTP Noticias, hizo una importante revelación ayer al exhibir que la presidente estatal del PAN, Genoveva Huerta Villegas, en los últimos tres años habría adquirido tres propiedades inmobiliarias, una en Cancún y dos más en zonas residenciales de la ciudad de Puebla. El apunte del columnista es correcto, el precio de esas casas no se podría cubrir con los ingresos regulares de la panista. Más interesante es la opinión que esta información causó entre importantes líderes panistas, quienes consideran que este ataque no proviene de la 4T, sino vendría de manera sorpresiva desde la dirigencia nacional del albiazul.

Pareciera que, desde adentro del PAN, se estaría buscando debilitar la autoridad de Huerta como líder del principal partido de oposición de Puebla, como una manera de provocar su caída antes del proceso electoral del próximo año.

Y es que para nadie es un secreto que Puebla es un “foco rojo” en el mapa electoral del PAN de cara a los comicios intermedios de 2021.


Puebla es uno de los tres estados que más votos aporta al PAN, pero el panismo en la entidad se encuentra fracturado, desarticulado y sin liderazgos importantes, que debilitan al albiazul para obtener un resultado favorable en las próximas votaciones. Pese a los yerros cometidos por los gobiernos de la 4T y nula presencia política del PRI.

Desde el Comité Ejecutivo Nacional del PAN se ha visualizado que el problema principal del partido en el estado se llama: Genoveva Huerta Villegas, quien tiene una conducción errática de esta fuerza política. En lugar de fortalecer al albiazul, ha fomentado la confrontación y el alejamiento de las bases de militantes.

Por eso se ha considerado que lo más sano para el partido es la sustitución de Huerta Villegas, a quien todavía le queda mucho tiempo en el cargo partidista, que excede el periodo del proceso electoral del próximo año.

La actual presidente del Comité Directivo Estatal del PAN ha cometido tres pecados capitales, que no permiten al partido tener el suficiente vigor para salirle a disputar los votos a Morena en la contienda entrante. Estos son:

Primero: mantiene una abierta y constante confrontación con varios comités municipales del partido, por el simple hecho de que sus dirigentes no los propuso ella para que contendieran en los procesos internos en que fueron electos. Es decir, no tiene la capacidad de conciliar con las facciones que no le son afines, lo cual ha provocado una profundización de las divisiones entre grupos de militantes.

El caso más emblemático es el Comité Municipal de la capital, que es el más importante del estado, contra el que ejerce un bloqueo económico. Simplemente no le da presupuesto y busca debilitarlo, sin percatarse que esa condición le está inyectando debilidad al PAN en su conjunto y ello, acaba favoreciendo a su principal rival: la 4T.

Segundo: no le perdonan en el CEN panista la alianza que tiene, o tuvo, Genoveva Huerta Villegas con el exmorenovallista Fernando Manzanilla Prieto.

Pues muchas de las decisiones que Genoveva Huerta ha tomado, desde el año pasado a la fecha, han sido bajo la influencia de Fernando Manzanilla y a favor de los intereses de quien fuera secretario de Gobierno y Gobernación, en las dos últimas administraciones estatales.

Esos movimientos han sido perjudiciales para la cohesión interna del albiazul, para que el PAN recupere su papel de oposición fuerte y además, se violó un principio sagrado en esta fuerza política, que es dejar que alguien ajeno al panismo influya en el comportamiento de su dirigencia.

Tercero: Genoveva Huerta creció políticamente hablando a la sombra del morenovallismo, bajo la tutela de Eukid Castañón Herrera y de Martha Erika Alonso Hidalgo.

A la muerte del exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas, se esperaba como mínimo, que la presidente del PAN pudiera reagrupar al morenovallismo, junto con todas las estructuras electorales que le había permitido ser la fuerza electoral hegemónica desde el año 2010.

Eso no ocurrió, Huerta Villegas se acabó peleando y distanciando de todos los morenovallistas. Hizo alianzas con el ex gobernador José Antonio Gali Fayad y con Fernando Manzanilla, que poco o nada contribuyeron a mejorar el desempeño político del PAN poblano.

Esa falta de lealtad de Genoveva Huerta ha sido clara: luego del encarcelamiento de Eukid Castañón Herrera, quien fue el hombre fuerte del morenovallismo, la presidente del PAN no ha hecho la más mínima defensa de quien fue su coordinador parlamentario cuando se desempeñó como diputada federal.

Por eso y muchas razones más, desde la dirigencia nacional del PAN ven pertinente la salida de Genoveva Huerta para que el partido no tenga una nueva debacle electoral en el estado.