Damnificados claman por ayuda de las autoridades por tormenta en la Sierra Negra

Ajalpan. La situación de quienes resultaron damnificados por la tormenta pasada en la Sierra Negra es muy difícil, porque hasta el momento ninguna autoridad les brinda apoyo ni siquiera han subido a valorar los daños que dejó la granizada en casas y cultivos, manifestó Ignacio Mejía, campesino de esa región.

Según el entrevistado, los presidentes auxiliares de las poblaciones afectadas han buscado el apoyo tanto del gobierno del estado como del ayuntamiento, pero no reciben respuesta positiva, por lo cual los productores afectados decidieron sumarse a la petición, ya que realmente se encuentra en dificultades para resolver problemas básicos como lo es la alimentación.

Calculó que los afectados por la tormenta son alrededor de 5 mil familias, entre quienes perdieron sus viviendas, pertenencias y cultivos. Esa es una de las regiones más pobres de la entidad, un alto porcentaje de casas son de madera con techo de lámina de cartón, por lo cual sucumbieron a la tormenta.


La gente necesita apoyo urgente, dijo Ignacio Mejía, quien expuso que a esa zona aún no llegan los paquetes de alimentos del gobierno estatal, lo cual sería de gran apoyo porque no solo se trata del daño de la granizada, también la cuarentena por el coronavirus es otro factor que resienten.

En su mayoría se perdieron cultivos de maíz y frijol, algunos de los productores siembran para comercializar, otros más lo hacen para el consumo propio. En ambos casos la afectación es significante.

Mejía indicó que el presidente municipal, Ignacio Salvador Tirso, anunció a finales de abril que no daría juguetes por el Día del Niño, ni los regalos correspondientes al 10 de mayo, a cambio de ello entregaría despensas a todas las familias, pero a la fecha siguen a la espera de ese apoyo.

La pandemia del Covid–19, resaltó, no sólo afecta a la gente de Ajalpan, aclaró, son todos los pobladores de la Sierra Negra, que necesitan sobre todo alimentos, por lo que las despensas serían la mejor manera de solidaridad con la gente de esa región, donde las necesidades son fuertes.

Tienen la esperanza puesta en las autoridades porque la situación del coronavirus impide a varios conseguir empleo, pero otros se aventuran a salir a trabajar, “porque nos dicen que nos quedemos en casa, pero no tenemos para comer”.