La situación cultural actual se ha quedado atrás al pulso del mundo, considera gestora

Para la fotógrafa y codirectora de la galería experimental Liliput, Rebeca Martell, la situación actual de la cultura se ha quedado atrás a la energía y al pulso del mundo pues en el renglón del arte los públicos se han ido especializando a la par que los artistas, quienes más allá de lo institucional, precisan “hacerse ver en otros lugares no solo en los museos, sino en ferias, festivales alternativos y en la calle”.

Al participar en la mesa de debate radiofónica Carta a los Reyes Magos: la gestión cultural en Puebla que coordinó Beleguí Enríquez, conductora del programa Hola Cultura, la promotora cultura señaló en Puebla existen un boom de espacios independientes que dejan ver que los diversos agentes culturales “quieren hacer cosas”.

No obstante, dijo acompañada por el escritor y editor Óscar Alarcón y el cinefotógrafo y miembro del colectivo Otro Cine Jazuh García Guzmán, es claro que, con seis escuelas de arte profesionales en Puebla, no se sabe hacia dónde irán los egresados al insertarse al mundo profesional.


“Por los años 90 –del siglo anterior- a Casa de Cultura llegaban todos los actores culturales. Era una pequeña comunidad que se arremolinaba, mientras que ahora, quienes se dedican a algo específico, se enfocan en ello y en su público”, notó.

Martell expuso que el contexto actual también se caracteriza por “un cambio de paradigma del estado” que ha dejado de ser “protector y paternalista”, y ante el cual los artistas van más allá de las becas y los apoyos institucionales.

Refirió que, en el caso de los proyectos independientes, como es el caso de la propia galería experimental Liliput, “la continuidad es el paso de la muerte”, pues a los artistas les cuesta tener constancia y trabajar en equipo.

En ese sentido, en el caso de la galería que dirige con Devin Cohen, la fotógrafa dijo que ésta propone ser un espacio flexible y de madurez para que el autor crezca de manera consciente. Dijo que está enfocada en las artes visuales, en los artistas de mediana carrera a los que ven más desamparados y pensada para un público de adultos contemporáneos con inquietudes.

En su caso, el también profesor Oscar Alarcón, consideró que una discusión que pareciera del siglo pasado pero que sigue vigente, es la descentralización. Refirió que como editor de Ediciones Escualo se han propuesto visitar escuelas bajo una consigna “ir a donde nos invitan”, sin importar que tan lejano este el lugar.

Opinó además que, si la estructura gubernamental está fija y los canales de promoción y difusión existen, cada creador debe moverse “para no estar en una zona cómoda” y las artes lleguen a un mayor público. “Es una chamba que debemos asumir”, confió.

Consideró además que en el caso de las artes y la cultura hace falta una mayor profesionalización por parte de todos los agentes, para consolidar una estructura.

Otro asunto, puntualizó el director de la revista electrónica Neotraba, es cambiar la idea de que el arte y la cultura no cuestan, y que por tanto los artistas no deben cobrar.

“El arte y la cultura sí cuestan…  El propio artista debe de saber cobrar de manera justa pues sí hay mercados y sí hay interés por comprar un libro”, mencionó.

Por su parte, Jazuh García consideró que la difusión es una “de las fallas” del ejercicio artístico y cultural en Puebla. “Sí existe un mercado, pero depende de las estrategias para llegar a ellos. Estamos además limitados a la hora de cobrar, pues en el caso del colectivo Otro Cine se busca que el proyecto sea autosustentable y autogestivo, además de que exista compromiso y ética en la labor”.

Agregó que en el caso del colectivo trabajan en la descentralización del cine como lo fue su programa Juntos por la paz que funcionó en Santiago Momoxpan, en donde buscaron que el cine fuera visto y sobre todo comentado.