¿Cuál contingencia en Tehuacán? Ya hubo tres bailes populares solapados por el ayuntamiento

Hay zonas del estado donde todavía no se le da seriedad y relevancia a la contingencia sanitaria por el Covid–19; tal es el caso de Tehuacán, la segunda ciudad más importante de la entidad poblana, en donde en días recientes cuando ya había fuertes restricciones para evitar concentraciones masivas, en ese municipio, en la principal plaza pública, hubo tres bailes populares que en su conjunto reunieron a unas 8 mil personas. Lo sorprendente es que quien dio los permisos, organizó y convocó a esas presentaciones artísticas fue el ayuntamiento, o mejor dicho los regidores de esa metrópoli, que se supone son los que deben evitar los procesos de contagio del coronavirus.

Y lo que más asombra, es que las autoridades sanitarias estatales y federales no reaccionaron para frenar la insensatez de los regidores de Tehuacán de sentir que la ciudad es inmune a la pandemia que tiene paralizada la economía mundial, a la población escolar y al turismo internacional.

En mucho, esa situación es consecuencia de la negligencia del Congreso local, encabezado por Gabriel Biestro Medinilla, que no ha resuelto la crisis de ingobernabilidad que se vive en Tehuacán desde hace cuatro meses por la imposibilidad de nombrar a un alcalde sustituto de Felipe Patjane Martínez, quien se encuentra en presión acusado de los delitos de malversación de fondos públicos y usurpación de funciones.


El gobierno de Tehuacán es comandado por una comisión transitoria encabezada por los regidores Víctor Canaán Barquet, Israel Nasta de la Torre y Yesenia Hernández Asunción, junto con la síndico Virginia Gallegos Sánchez, quienes actúan con dispersión y con ocurrencias para atender los problemas públicos del municipio.

Tal es el caso, que cuando ya empezaban a funcionar una serie de restricciones para evitar concentraciones masivas y evitar contagios de Covid–19, en Tehuacán se decidió que por ninguna razón se podía cancelar el Festival de la Ciudad, pues ya estaban pagados todos los artistas y escenarios preparados para dicho evento.

De tal manera que entre el sábado 14 y el domingo 22 de marzo, hubo una serie de conciertos y bailes populares, junto con una feria artesanal de más de 100 puestos de venta.

Y no fue algo menor, el viernes pasado estuvo en la plaza principal la Sonora Santanera, uno de los grupos musicales más populares de las últimas décadas, además de Los Ángeles Negros y la agrupación Merenglass, siendo esta última la que cerró el festejo el domingo por la noche, siendo un día en que ya había oficialmente en el estado de Puebla 17 casos de contagio de Covid–19.

Esos tres grupos reunieron en cada presentación, entre 2 mil y 3 mil personas, de tal manera que hubo unas 8 mil personas en total en el espacio de baile y canto del zócalo de Tehuacán. Obviamente no se respetó la sana distancia, que nadie tosiera frente a los rostros de los demás o que se evitara el contacto físico, que son medidas que se han establecido para frenar el avance de la pandemia.

Llama la atención que dos cantantes de trova, Alejandro Filio y Alejandro Delgadillo, actuaron con responsabilidad y cancelaron sus presentaciones en ese festival que festeja la llamada compra de titulo de ciudad de Tehuacán a la Corona Española, en el año 1660.

Lo más deseable para todo es que nadie con Covid–19 haya asistido a esos bailes. Pero si ocurrió lo contrario, los resultados serán de consecuencias muy negativas.

Otra vez se demuestra que los políticos son los principales enemigos de la prevención de riesgos y el cuidado de la salud.