Cuadrilátero–Mar, un montaje que circula por la gestión de su directora Judith Roldán

Cuadrilátero–Mar es el nombre de la obra que, gracias a la gestión de su directora y dramaturga Judith Roldán Camacho, se ha presentado en diversos espacios de Puebla como en el Teatro de Interiores y Capilla del Arte UDLAP, así como en ciudades como Pachuca y Ciudad de México, y en el Festival Internacional de Teatro Universitario (FITU) de la UNAM.

Bajo la guía del colectivo escénico Trabajos de Amor Perdidos, el cual reúne a diversos artistas, entre ellos Judith o Guly Miller como la conocen en el medio, la pieza se presentó como una obra inspirada en textos de Luis Cernuda y el imaginario de Daniel Veronese.

En ella, se narra la historia de un pueblo de ciegos y de personas que están por volverse ciegos. Su trama se desarrolla entre los recuerdos familiares y el amor triste mezclado con la violencia para tratar de obtener un premio; este año, la pelea en el cuadrilátero que ciega con su blancura, es por la tenencia de un hombre, el novio que vino del mar.


“El proceso de la obra inició desde noviembre de 2018 y ha sido muy variable porque hemos estado modificando mucho la obra, quitando cosas, poniéndole, ha sido una experiencia muy viva, de trabajar, montar y presentar, pero la obra ha nacido y surgido de esos cambios y modificaciones que es lo que creo hace que el proceso sea muy rico en cuanto emociones” comentó la egresada de Teatro de la Universidad de las Américas Puebla.

Indicó que este proyecto se consolidó como parte de la producción final que presentan los estudiantes de Teatro de la UDLAP.

Asimismo, que Cuadrilátero–Mar ha sido respaldada por el trabajo de particulares como Rose Robledo, Sergio Santillán, Mar Mújica y actores como Iván Castruita, Aranza Arvea, Tiki Ca, Erick Ceja, Jade Deaton, Alonso Meouchi, todos vinculados a la UDLAP.

Judith Roldán contó que la escenografía, el maquillaje y el vestuario es minimalista y se centra más en el desempeño dancístico y teatral de los actores en escena, con los cambios y presentaciones la obra ha variado de un tiempo de duración inicial de 40 minutos a más de una hora, siempre evolucionando y aportando nuevos elementos.

Señaló que, si bien en octubre se volvió a presentar con motivo de la primera etapa de selección del FITU de la UNAM, la dramaturga busca que la obra continúe con sus presentaciones siempre en espacios que ella gestiona.

“Yo quiero seguir presentándola, haciendo temporadas en otros teatros y ciudades. Siempre estoy a la caza de lugares donde nos puedan recibir”, dijo.