Cruzazuleada americanista y fiesta cementera

Cruz Azul 5, América 2. Goleada que remite a aquella otra de la célebre final de 1972 en el Azteca, cuando los cementeros iniciaban prolongada hegemonía sobre las Águilas, nunca tan larga como la que el América les ha impuesto en el siglo presente. Por eso cobra mayor valor la paliza del sábado, en el mismo escenario aunque con mucho menos gente.

Cuando el Cruz Azul solo puso corazón, en el primer tiempo, perdía 1–2 (Guido, 37’, y Henry Martín, 41’, por los de Coapa, “Cata” Domínguez, 16’, por los celestes). En cambio, cuando echó mano del futbol, el resultado fue apabullante. Influyó la expulsión de Roger Martínez (51’), aunque la hubiera merecido desde antes el lateral Vázquez. Los tres primeros tantos cruzazulinos llegaron en sendos frentazos –sumados al de Domínguez los de Aguilar (53’) y Alvarado (59’), en plena oleada azul–, pero los dos últimos coronaron un par de primorosas acciones individuales, con Orbelín Pineda (62’) y Jonathan Rodríguez (75’) maniobrando como magos entre varios defensores americanistas.

Jornada 13. Muchos empates, poca gente en las gradas y huelga de buen futbol. Salvo para Tigres, que vapuleó sin clemencia al Santos en el Volcán (4–0, dos de Gignac). Necaxa venció al Morelia a domicilio (2–3) y las igualadas se dieron entre León–Veracruz, que casi rompe su racha infausta (1–1), Guadalajara–Pumas (1–1) y Xolos–Atlas (2–2).


Y para no variar, el Puebla se trajo de Toluca (1–1) un punto que debieron ser tres. Solo que el equipo no supo mantener su empuje inicial, basado en el buen dibujo táctico de Reynoso. Y al replegarse con descaro, posibilitó que, en el envión final, los choriceros lo empataran. Goles de Acosta (49’) y Maidana (84’) y juego en general aburrido.

Champions, segunda fecha. El futbol español, tan dominante durante casi dos décadas, parece estar dejando atrás ese su gran momento. El Madrid, en casa, sufrió para sacarle magro empate a dos al modesto Brujas. Al Valencia, el Ajax le clavó tres en Mestalla. El Barsa iba perdiendo y tuvo que apelar al genio de Messi y la bazuka de Suárez para voltearle la torilla al Inter y serenar al Camp Nou. Menos mal que el Atlético regresó de Rusia con tres puntos luego de vencer al Lokomotiv, un equipo menor (0–2).

Tampoco soplan vientos favorables al futbol italiano, que busca salir de su larga postración. El buen primer tiempo del Inter en Barcelona lo estropearon a última hora Suárez y Messi, con Ter Stegen reclamando atención a su gran parada del primer tiempo a cabezazo picado de Lautaro Martínez, autor también del tanto abridor (3’) exhibiendo en ambas jugadas a Piqué. No mejor se vio Sergio Ramos en Chamartín, aunque lo medio resarciera anotando el primero al Brujas. Pero volviendo a los italianos, ni el Nápoles pasó del 0–0 en Gante ni el Atalanta mejoró, en casa, su floja presentación y goleada de quince días atrás; ahora cayó 1–2 ante el Shakhtar. Si ganó Juventus, 3–0 al Leverkusen, en Turín y sin jugar gran cosa. Cristiano, flojito, se con solo marcando el tercer gol de la Cebra. Pero el balance general de los ítalos tampoco abona al optimismo.

¿Significa lo anterior que se ha iniciado ya la hora estelar de los ingleses? Porque inglés es el campeón Liverpool y oponente suyo en la última final de la Champions fue el Tottenham Spurs. Además, el Manchester City ha empezado, como siempre, a todo tren, fiel a la impronta de Guardiola. Y el Chelsea sigue siendo adversario de respeto y, por lo pronto derrotó 1–2 al Lille en Francia. De hecho, el balance semanal de los equipos de la Premier arroja tres victorias y un solo revés. Pero qué revés: Bayern Múnich, visitaba a los Spurs y siete veces cantó gol, cuatro por cuenta del joven Gnabry, procedente del Arsenal de Arsene Wenger, que en esa explosión de gula dejó en dos a Lewandowski, el goleador oficial de los bávaros, con Kimmich completando el 2–7 final. Y hablando de zagas de mantequilla resulta que el mismísimo Liverpool perdió, en un santiamén, una ventaja de tres tantos ante el Red Bull de Salzburgo, su visitante del miércoles en Anfield –del 3–0 del primer tiempo a un 3–3 a la altura del minuto 60–; al final, gracias a Salah, ganó el partido, pero el susto no se lo quieta nadie y puede ser anuncio de una tormentosa travesía para los de Klopp en su defensa del título; por ahora tiene los mismos tres puntos que el Red Bull, uno menos que  el Napoli y dos por encima del Genk.

¿Será, entonces, que en la naciente temporada los equipos a vencer son alemanes? Porque el Borussia Dortmund, como el Bayern, también se impuso con autoridad fuera de casa (Slavia Praga 0–2). Pero un momento, otros dos cuadros teutones salieron con el rabo entre las piernas: uno perdió en su campo –Leipzig 0–2 Lyon– y el segundo en Turín–Juventus 3–0 Leverkusen. Por supuesto, nadie en su sano juicio los colocaría al mismo nivel del Bayern y el Dortmund. Y es verdad que la marca del primero es de una contundencia incontestable:  dos partidos, seis puntos, 10 goles a favor y dos en contra. Y dejando para los restos su exhibición del miércoles en Londres, ya sin Ribery ni Robben pero con Serge Gnabry en estado de gracia. No hay otro postulante temprano que se esté mostrado tan en forma. O, más bien, fuera del Bayern no hay por hoy más postulantes. Pero, claro, los de Kovac tienen en contra su desigual comportamiento de las últimas campañas europeas, siempre de más a menos. Y el Borussia ni siquiera en la bundesliga es consistente. Habrá que mantener, pues, la cautela, en espera de posteriores evidencias.

Cautela asimismo aconsejable ante el promisorio inicio del PSG, otro que ha cosechado seis puntos y encabeza su grupo, aunque se haya conformado con ese 0–1 al Galatasaray en Estambul, el martes pasado, con gol de Icardi y Neymar en plan contemplativo. Otro francés vencedor fue el Olympique de Lyon y en cancha ajena (0–2 Leipzig), aunque ya se sabe lo inconsistentes que son los clubes galos –el Lille sucumbió ante el Chelsea– y cómo suelen temblarles las piernas en las instancias decisivas.

Mexicanos. Hirving Lozano (Nápoli) y Edson Álvarez (Ajax) jugaron los 90 minutos con sus equipos, cumpliendo sin sobresalir. Se extrañaron los goles del Chuky en Gante (0–0) y una barrida a destiempo de Edson le costó al Ajax un penalti que el Valencia desperdició.

Mejor le fue al Chicharito, autor del único gol del Sevilla (17’) en su victoria sobre el Apoel de Chipre en el Sánchez Pizjuán. Esto en la Liga UEFA, torneo menor, donde también ganaron los equipos de Raúl Jiménez (Besiktas 0–1 Wolverhampton, en Estambul) y Erick Gutiérrez (PSV 4–1 Standard Lieja). Javier y Raúl jugaron 79 minutos y el Burrito solamente los 20 finales. El Porto de Jesús Corona –que no alineó– cayó 2–0 ante Feyenoord.

Futuro incierto. En resumidas cuentas, que con apenas dos jornadas de la CHL cumplidas no existen elementos para señalar favoritos. Algunos de los de siempre, incluso, están en riesgo de no pasar de la ronda de grupos. Y el buen futbol, tan clamorosamente ausente de la final última, la que consagró al Liverpool, tampoco ha florecido como en años anteriores. Es verdad que no escasean futbolistas notables, pero no se avizora en el horizonte un posible relevo para los Messi o los Cristiano Ronaldo. Están tipos como Salah, ya sin las luces que un día deslumbraron, Hazard no acaba de encajar en los exigentes gustos de la hinchada madridista, Harry Kane, máximo goleador en Rusia 2018, no es mejor que el ya veterano Lewandoswski, Mbappé ilusiona pero sigue sin hacer explosión… Y todos ellos están muy por debajo de Cristiano, y no digamos de Lionel Messi.

En Europa, algún periodista picudo ya debe estar alistando un libro en honor a La era dorada de Messi y Cristiano, la misma que, al margen de los goles –cada vez menos– del portugués, y los deslumbrantes destellos del argentino, ha iniciado ya su inevitable ocaso.

México B. La ocurrente Femexfut programó un partidito menos que molero contra Trinidad y Tobago, el miércoles en la Bombonera. Al Tata le interesa conocer y probar más y más jugadores dada la dificultad para encontrar titulares. Y los chicos cumplieron aplicando un discreto 2–0 a los turistas isleños (JJ Macías y Ricardo Angulo los anotadores). Futbol a cuentagotas. Poquísimo público. Y nada más.

El asunto Lobos colea. La Universidad Autónoma de Puebla emitió el jueves último un desplegado solicitando al titular del ejecutivo federal intervenga para hacer justicia en el caso de la fraudulenta venta a Ciudad Juárez de la franquicia de Lobos BUAP. No rubrica tal solicitud el H. Consejo Universitario, tampoco algún alto funcionario, la firma con su nombre oficial la institución, lo cual no deja de ser significativo.

No estaría nada mal que, de cara a la comunidad universitaria y al público en general, se aclarara debidamente el peliagudo tema, caracterizado desde el principio por la opacidad.