Crimen ¿Y el castigo?

Si usted comete un delito menor, seguramente lo llevarán a la cárcel y tendrá que pagar unas horas detenido o alguna multa. No si trae lo suficiente en la cartera y se arregla con los policías, entonces nada sucede. Si maneja en estado de ebriedad, es detenido y llevado a chirona, puede salir mediante abogado y pagar su falta otro día con ropa adecuada, un libro y comida.

Si hace estropicio y medio durante años, pero tiene cuates, no se le sancionará, al contrario, será objeto de notas de que ya falleció, aunque no haya sido cierto. Carlos Romero Deschamps como ejemplo reciente. 

Algunos caerán por oscuras y diversas razones: de Díaz Serrano a Juan Collado. Otros aparentemente huirán, pero se les verá en grandes fiestas, Mario Marín, El Precioso, en Puebla, donde cientos saben de sus andanzas. Y otros se esconderán en paraísos o estarán en proceso de extradición, Alonso Ancira.


La justicia mexicana es un modelo pésimamente armado para facilitar la impunidad de los que tienen lana. Enredado en grado extremo. Sin ayuda a los necesitados. Sin mayores cambios se trate del antiguo proceso con expedientes que nadie lee o el oral tan presumido, al que se le dedicaron hartos millones de pesos, aparente capacitación de su personal y pobrísimos resultados.

Un reciente caso fue la detención de los padres y cercanos a José Antonio Yépez, El Marro. Los apresados con millones de pesos, droga y armas fueron liberados. El expediente, dijo una juez de siglas PMM, no estaba bien constituido. Por lo tanto, se dejaron fuera a Eva María, madre del huachicolero; su hermana Juana Erika y su prima Rosalba; más dos mujeres y un hombre. 

Allí no paró la cosa. Porque enojado y hasta las lágrimas, El Marro, dijo que asesinaría a quienes detuvieron a su familia. Tres policías fueron ultimados y hay otros más en la lista. Extrañamente uno de los abogados del truhán fue también liquidado en una carretera.

Días antes, el padre del multicitado señor de las delincuencias, José Yépez, también salió de prisión. Se alegó que tenía más de 60 años y podía contagiarse de coronavirus. ¡Bien por la noble justicia!

Frente a estos hechos, López Obrador se indignó y dijo que iba a investigar porque se dieron esos sucios, aunque muy normales acontecimientos. Diego Sinhué, el góber activo para hacer frente contra el gobierno central, alegó que la culpa fue de la FGR, que no atrajo el asunto.

Estamos, seguramente, como señala Ana Laura Magaloni, citado por Carlos Puig (Milenio 30 de junio), ante un sistema donde no hay investigación, enredado y corrupto. Por eso, a criminales muy famosos se les extradita a Estados Unidos y sanseacabó. Aunque muchas veces el asunto se complica, como en el caso de Rubén Oseguera, El Menchito, que dio como resultado el atentado a Omar García Harfuch.

Pero volvamos a Guanajuato. Hoy es el estado donde más homicidios dolosos ocurren diariamente. Según Andrés Manuel, el fiscal Carlos Zamarripa tiene 12 años en el cargo. ¡Bárbaro en los diversos sentidos de la palabra!  Aunque le faltó decir al ejecutivo que su ejercicio, por encargo del congreso estatal, de mayoría panista, durará hasta el 2028. ¡Increíble!

La violencia en ese lugar, donde la refinería de Salamanca que iba a ser atentada con un carro bomba abortado por la SDN, fue la fuente principal para el crecimiento de Yépez. ¿Tendrán algo que ver los mafiosos con el Sindicato petrolero de Romero Deschamps?

Desde que gobernó Miguel Márquez, panista obviamente, en 2013, se disparó la violencia. Uno de los encargados de contenerla fue Álvar Cabeza de Vaca, mismos apellidos del rijoso mandatario de Tamaulipas- hoy infectado de Covid 19-, de nombre Francisco, donde hay zonas tomadas por el narco y pueblos desiertos porque la violencia hizo que huyeran casi todos sus antiguos habitantes. La encargada ahora de la contención delincuencia en Guanajuato (je, je) l, es Sofía Huerta, que trabajó muy cerca de Genaro García Luna, el cual “puede ser culpable”, según el volátil Felipe Calderón.

Frente a este clima, no es ilógico el atentado a Omar García Harfuch. Quien ha detenido a los asociados al Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), desde los miembros de la Unión Tepito, la Antiunión, a chinos en la plaza de las drogas y hasta Roberto Oseguera, hijo de El Mencho, extraditado rápidamente a EU.

Como bien lo escribió Raúl Rodríguez (El Universal, 26 de junio). En la mira del Cartel están Santiago Nieto (UIF), Omar, Marcelo Ebrard (SRE) y Alfonso Durazo (SSC), quien no sirve ni para la declaración más trivial.

De los 28 implicados ya están detenidos 19. Esperemos que no salgan por supuestos errores. Más bien que se profundice la investigación. No hay que olvidar que el 21 de octubre de 2019 hubo una operación en Tepito, capturaron a 31 personas con todo: droga, equipos de comunicación, dinero, armas y dejaron libres a 30 de los aprehendidos.

Por cierto, los elogios a Claudia Sheinbaum por esta forma de encarar los problemas de seguridad e incluso la pandemia, los han proporcionado hasta comentaristas como Ignacio Zavala (El Financiero, 29 de junio), esposo de María Scherer y cuñado de Felipe Calderón.

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