CPOOEM: Por el Día Internacional de la Libre Determinación de los Pueblos

En memoria del compañero Heriberto Salas Amac, cocejal del CNI-CIG, fundador dela CPOOEM y miembro de la Casa de los Pueblos-México.

El Día Internacional de la Libre Determinación de los Pueblos el 23 de marzo de cada año, fecha propuesta a las Naciones Unidas por ser el día en que en el año de 1976 entró en vigor el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos el cual en su artículo primero establece el “Respeto al Derecho de todos los Pueblos al ejercicio de su Libre Determinación”.

En nuestro Continente Abyanáhuac también llamado América, en países como México, en los dos últimos siglos, la Libre Determinación se ha dado en un marco constitucional que reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y las comunidades originarias a la LIBRE DETERMINACIÓN y en consecuencia a la AUTONOMÍA para decidir sus formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural; para aplicar sus propios sistemas normativos en la regulación y solución de conflictos internos; y para elegir de acuerdo a sus normas, procedimientos y prácticas tradicionales, a las autoridades o representantes para el ejercicio de sus formas propias de gobierno interno y desarrollo integral; estableciéndose también su derecho a ser consultados y a ser asistidos por intérpretes y defensores con conocimiento de su lengua y cultura en caso necesario.


Sin embargo, la LIBRE DETERMINACIÓN o AUTONOMÍA, es también NUESTRO DERECHO CONSUETUDINARIO, es decir trasmitido oralmente por miles de años; un derecho válido POR USOS y COSTUMBRES, aunque no esté escrito, el cual tiene mayor peso que la ley, por ejemplo en la tenencia de la tierra. Pero, si todo está claro, si es un derecho reconocido a nivel internacional y está plasmado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ¿por qué se margina, se discrimina, se hostiga, se agrede y se intenta exterminar a las comunidades y pueblos originarios que deciden en los hechos ejercer su AUTONOMÍA? ¿Por qué la pretención del gobierno de verticalizar, subordinar e institucionalizar las Autonomías, si de todos modos termina declarándolas no válidas o ignorándolas? ¿Y por qué la imposición con el uso de la fuerza sobre todo en estos territorios, de los megaproyectos que lesionan la organización interna de los pueblos, destruyen la Naturaleza, amenazan la sobrevivencia humana y la vida como la conocemos en los ecosistemas y el planeta?

Los procesos autonómicos en México, en el campo y la ciudad, se vienen construyendo de diferente manera de acuerdo con las formas de organización de cada pueblo, comunidad, barrio, colonia, ejido o paraje.

Haremos mención solo de algunos ejemplos, como los Municipios Autónomos en el 90% del territorio del estado de Oaxaca que se rigen por Usos y Costumbres; el Municipio Autónomo de Cherán en el estado de Michoacán; Ayutla de los Libres en el estado de Guerrero; San Dionisio y San Mateo del Mar en el Istmo de Tehuantepec; y por supuesto las Autonomías Zapatistas en el estado de Chiapas, que cuentan actualmente con 12 caracoles y 32 municipios autónomos que son territorios en resistencia y rebeldía con organización, gobierno y leyes propias y que no reciben presupuesto gubernamental ya que a lo largo de casi 30 años han creado sus propias formas de sobrevivencia en cuanto a alimentación, salud, educación, productividad y seguridad.

En tiempos tan difíciles como los que nos toca vivir en este año 2020 debido a la pandemia provocada por el virus COVID-19, además de la intensificación de la deforestación, los incendios provocados, la contaminación y el cambio climático, las AUTONOMÍAS que no son sino las formas tradicionales de organización comunitaria y de sabiduría ancestral que heredamos como hijos de los hijos de los Viejos Abuelos y que siguen vivas en [email protected], constituyen una reflexión muy importante y una alternativa real a considerar.

Si bien el Día Internacional de la Libre Determinación de los Pueblos se ha logrado con organización y lucha de los pueblos mismos y se ha podido plasmar en Convenios Internacionales con ciertos logros y libertades, hoy seguimos supeditados a las políticas del Gran Capital y nosotros desde el Valle de México decimos que tenemos que salirnos de las reglas que nos impone el Sistema Capitalista porque haciendo alusión a nuestro compañero Efrén Cortés del estado de Guerrero, no se trata de la toma del poder ya existente sino de crear uno propio con las bases que nos da la AUTONOMÍAconstruir nuestro propio poder popular en una nueva forma de organización social basada en nuestra cosmovisión, educación, relación con la Naturaleza, medicina tradicional, economía y justiciaDe generar un nuevo contrato social entre los pueblos del mundo que nos permita ser autónomos, ser libres, tomar nuestras propias decisiones, tener el control de nuestros bienes naturales y territorios en un respeto mutuo para una convivencia pacífica como habitantes del mundo.

La LIBRE DETERMINACIÓN de los Pueblos no va a ser posible mientras no construyamos lo nuestro y destruyamos el sistema actual, de otra manera las realidades van a seguir siendo en el futuro, muy similares y destructivas a las actuales en todo el planeta. Porque la idea es no caer nuevamente en el institucionalismo y formas ya probadas de control social dentro del Sistema Capitalista Neoliberal en el que hoy vivimos.

Para nosotros la AUTONOMÍA es ser libres, es ser pueblo, estar con el pueblo y construir juntos OTRO MUNDO POSIBLE.

Tlazokamati miac, ¡Ometeotl!

coordinadoradepueblosdelorient[email protected] / Facebook.com / @CPOOEM_Edomex. (Extracto)

https://www.youtube.com/watch?v=XMnZ_0lScmg

Aprender a resistir en colectivo

La sociedad parece moverse en mundos paralelos y cada uno de ellos pareciera ajeno a los demás. Esto afirman compañeros que analizan los cambios que ha descubierto esta crisis múltiple en la que el capitalismo global ejerce su dominio probando vías psicológicas y cibernéticas para fortalecer su guerra contra los pueblos y la vida del planeta en su desmedido afán de riquezas y de poder.

Los sujetos sociales somos subordinados al capitalismo patriarcal, depredador y racista, pero el poder del gran capital financiero se ha decantado, ya no solo por las relaciones de producción y de poder económico-político, sino por medio de un callado e implacable avance de la tecnología psico-cibernética que raya en lo inimaginable.

Hay quienes consideran que el clásico antagonismo de la lucha de clases, se podría convertir en la lucha de la sociedad crítica (pensamiento, saberes y sentires), contra el control implacable de la tecnología que controla mentes y cuerpos a su antojo y sin que este sometimiento se haga  tangible, o mucho peor, que haya masas de población que lo solicitan como medida de protección y hasta de normalización de la vida que el mismo capital enferma, mata y depreda.

El dominio psico cibernético sigue siendo el dominio de capitalismo global y de la clase capitalista internacional contra clases y pueblos “subalternos”. El antagonismo que marca la destrucción de la vida sana y el bien común armónico con la naturaleza, se puede resumir como la lucha irreconciliable entre el sistema capitalista patriarcal contra la Vida Toda (la de la naturaleza en general y la del trabajo vivo de hombres y mujeres) como lo reconocen la memoria de los pueblos y sus pensadores críticos.

Para la defensa de la vida nos falta aprender y hacer. Persiste la separación de los movimientos alternos del combate del asalariado.

Esta crisis que alarga la pandemia del COVID-19 arroja la lección que atrás de ella están las múltiples facetas del desastre ecológico mundial  capitalista y la vida de la población está en juego a una escala planetaria. El movimiento revolucionario necesita inscribir el problema ecológico en el centro de sus preocupaciones y actos: una transformación ecosocialista.

Es evidente que resultó imposible prevenir la actual pandemia porque las investigaciones científicas realizadas a partir de pandemias anteriores se abandonaron. La investigación pública se vio restringida por la austeridad presupuestaria, más severa después de la crisis de 2007-2009, que llevó a la supresión del escaso financiamiento público a nivel nacional como internacional. Igual sucedió con el desmantelamiento de los servicios de salud y la seguridad social, de los escasos cuidados a ancianos, infantes y el empobrecimiento y manipulación de la educación y las culturas.

Ante esto, desde abajo crecen la actividad autónoma y la decisión de algunos sectores del pueblo de recuperar las formas ancestrales y contemporáneas de ayuda mutua, de autocuidado, reciprocidad, así como la creatividad para no aislarse manteniendo la distancia sanitaria. 

El capital y sus Estados han priorizado normalizar las cadenas mundiales de la producción, del comercio y de la conexión desinformante y de control de las poblaciones. Los gobiernos así sean fascistas, liberales o progresistas, han dispuesto salvar al capital poniéndole un paraguas financiero: garantizar o respaldar préstamos que las empresas contrataron; aplazar los plazos de pago y no subir impuestos y cotizaciones sociales; asumir parcialmente el costo del paro técnico obligado de sus asalariados o dejando que les descuenten de sus salarios; subvencionar a las empresas y a algunos hogares.

Esto es desigual de país a país, según la fuerza popular, pero ha tropezado con la austeridad en el gasto social y en la inversión pública. Así pagan, si no la deuda, sí sus intereses que van en aumento.

Tal crisis del Estado y el hambre obliga a millones de trabajadores en el mundo a retornar a las empresas mal llamadas “esenciales”. En realidad son los trabajadores los esenciales y recuperan sus ocupaciones bajo el riesgo de contagio. Las protestas tienen en primera línea a quienes trabajan en la salud, y en menor proporción a quienes operan en ramas internacionales como, maquilas y ensambladoras, minería, construcción, comercios y servicios y trabajo agrícola con migrantes.

Las protestas no han logrado unir suficientemente los centros de trabajo con los de vivienda, comunidad y barrio. Necesitamos aprender a resistir en colectivo, a romper el aislamiento social protegiéndonos, a actuar coordinados obreros, trabajadores de salud y educación, ecologistas, comerciantes, ambulantes, pueblos originarios, jóvenes, mujeres, LGByTT, intelectuales, artistas y [email protected] de derechos humanos,  etc., todas luchando contra el racismo, la militarización de la vida y la violencias.

Quienes han levantado la voz en el mundo y desafían el control saliendo a la calle y rompiendo el virtual estado de sitio global, requieren atraer a obreros de maquilas y automotrices, que piden o admiten que se les recluya en casa o en sus trabajos, vaya paradoja…

Hay un amplio campo por andar, que implica abandonar estrategias y tácticas gremialistas y localistas para unir fuerzas y poder enfrentar o escapar de la hidra capitalista y su eficaz instrumento de control cibernetico-5G, que provocando miedo, se ha vuelto mucho más eficaz, para la brutal explotación de la fuerza de trabajo.

OTRO RITMO POSIBLE

Jorge Riechmann

Un buen verso

no sacia el hambre.                   

Un buen verso

no construye un jardín.             

Un buen verso              

no derriba al tirano.                  

Un verso                      

en el mejor de los casos consigue          

cortarte la respiración               

(la digestión casi nunca)            

y su ritmo insinúa otro ritmo posible      

para tu sangre y para los planetas.                      

(De Poesía practicable)

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