La tarde del viernes, la Dirección General de Correos de México confirmó que Puebla se incorporará al programa federal “La muestra viaja”, impulsado por IMSS-Bienestar.
En este esquema, los mensajeros del Servicio Postal Mexicano serán responsables de trasladar muestras clínicas desde hospitales y centros de salud públicos hacia laboratorios especializados, mientras que los resultados serán enviados digitalmente a los pacientes.
Para ello, la directora general de Correos de México, Violeta Georgina Abreu González, anunció la ampliación de herramientas y métodos de transporte destinados a los 210 carteros y 3 mensajeros de Mexpost en el estado. Como parte de esta estrategia, este viernes se entregaron 80 alforjas, 12 bicicletas y una camioneta nueva.
Este nuevo equipo se suma a las 231 motocicletas, 20 vehículos de carga y 58 bicicletas con las que ya contaban los trabajadores de la paraestatal, distribuidos en las 47 oficinas que operan en toda la entidad.
En este contexto, Abreu González informó que se continuará fortaleciendo la flota vehicular y el equipamiento en los próximos meses, con el objetivo de alcanzar una cobertura total, dotando a todos los carteros con alforjas y cascos necesarios para desempeñar su labor eficientemente.
Además, la funcionaria subrayó que el gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca que Correos de México se integre a diversos proyectos de secretarías e instituciones, como parte de una estrategia para reforzar el papel del organismo en servicios estratégicos para la soberanía nacional.
Según datos oficiales, Correos de México cuenta con más de 12 mil trabajadores en mil 500 oficinas, lo que le permite ser el servicio postal con mayor cobertura del país, alcanzando el 96 por ciento de los 2 mil 400 municipios, incluidos aquellos con alta marginación, como Jonuta y Tacotalpa (Tabasco); San Juan Cancuc y Chalchihuitán (Chiapas); o Santo Domingo Tonaltepec y San Lucas Camotlán (Oaxaca).
En el caso de Puebla, el organismo distribuye mensualmente un promedio de 1 millón 851 mil 515 piezas. Desde sus oficinas en la entidad se pueden realizar envíos locales, nacionales e internacionales a 191 países.
El intercambio postal con el extranjero se concentra principalmente en Estados Unidos, China, Canadá, Cuba, Venezuela, España y Alemania. No obstante, el servicio también llega a destinos tan diversos como Tanzania, Afganistán, Tayiquistán, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos, Islas Salomón, Japón y Kenia.
Durante el acto, Violeta Georgina Abreu también destacó que el gobierno federal está promoviendo el desarrollo de vehículos eléctricos mediante la paraestatal Olinia, recientemente creada, que producirá motocicletas y unidades de carga para el uso de los trabajadores del servicio postal.
Este proyecto se alinea con los esfuerzos por fortalecer la capacidad logística de Correos de México, dado su papel fundamental en la distribución de paquetes y comunicaciones, especialmente en zonas rurales y apartadas del país.
Actualmente, uno de los principales motores del movimiento postal en el país son los recibos y estados de cuenta enviados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Telmex y Banamex.
Historia de Correos de México
El Servicio Postal Mexicano fue establecido oficialmente el 21 de febrero de 1856 con la implementación de las estampillas postales para el envío de correspondencia. Posteriormente, se institucionalizó en 1884 con la entrada en vigor del Código Postal y el primer Reglamento de la Administración General de Correos, bajo el gobierno de Manuel González (1880-1884).
El servicio postal ya existía en Mesoamérica antes de la llegada de los españoles. El imperio mexica contaba con mensajeros especializados que recorrían grandes distancias y cuya denominación variaba según el tipo de mensaje que portaban.
Tras la conquista, se introdujeron caballos y carretas como medios de transporte para la correspondencia, complementando el sistema de mensajería indígena. En 1579, el rey Felipe II decretó la creación del Correo Mayor de Hostas y Postas de la Nueva España.
Durante 178 años el servicio postal estuvo en manos privadas, hasta que las reformas borbónicas del siglo XVII lo clasificaron como un servicio estratégico. Así, el último Correo Mayor, Antonio Méndez Prieto y Fernández, entregó oficialmente el servicio al Estado el 1 de julio de 1766.
En el México independiente, la Constitución de 1857 reconoció al correo como un servicio exclusivo del Estado. A finales del siglo XIX, bajo el porfiriato, el sistema fue integrado a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (1891), desde donde se fortaleció su estructura.
Antes del inicio de la Revolución Mexicana en 1910, existían mil 742 oficinas postales y se movilizaban al menos 130 millones de paquetes al año. A pesar de los cambios derivados del conflicto armado, el servicio postal continuó operando.
En 1958, el sistema pasó a la recién creada Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), que implementó un programa de modernización entre 1964 y 1970 para conocer y mejorar sus operaciones.
El 20 de agosto de 1986 nació el Servicio Postal Mexicano (Sepomex) como un organismo descentralizado, bajo supervisión de la SCT. Finalmente, en 2008 fue rebautizado como Correos de México, con el objetivo de sintetizar y modernizar la imagen de esta histórica institución.


