Alrededor de 60 trabajadores de la Secretaría de Salud del Estado de Puebla bloquean ambos carriles del bulevar 5 de Mayo, a la altura de la 14 Oriente, en exigencia de que el IMSS-Bienestar otorgue plazas a más de 2 mil empleados que laboran con contratos precarios. Previamente protestaron frente a las oficinas centrales de la dependencia estatal, en el edificio de El Portalillo.
La manifestación evidenció el descontento entre el personal contratado, quienes laboran bajo condiciones que, conforme a la ley, deberían garantizarles estabilidad y salario digno, pero que en la práctica se mantienen en la incertidumbre laboral.
En voz de Rubí Chazari Cholula, integrante del Comité de Representación de Contratos Precarios, la exigencia principal es la basificación igualitaria. Denunció que existe discriminación pese a desempeñar funciones equivalentes a las de quienes ya cuentan con base y que la diferencia salarial llega hasta una tercera parte, lo que consideran un trato injusto.
La falta de respuesta por parte de las autoridades estatales y del IMSS-Bienestar ha prolongado la lucha de más de 2 mil empleados, algunos con cinco, ocho, 10, 15 y hasta 20 años de servicio bajo contratación temporal. “Hemos sido tratados como personal de segunda, y pese a los acercamientos no existe transparencia ni compromiso real para regularizarnos”, remarcó Chazari Cholula.
Durante la manifestación, empleados de diversas áreas, entre ellos camilleros, auxiliares de enfermería y médicos, cuestionaron la opacidad en el proceso de basificación. Señalaron que la administración estatal y directivos como Gerónimo Lara, coordinador del IMSS-Bienestar en Puebla, han evitado solucionar el conflicto y no han informado de manera clara los requisitos o perfiles para acceder a una plaza definitiva. Incluso, varios trabajadores temen participar en las protestas debido al hostigamiento laboral y posibles represalias.
Rubí Chazari recalcó que, tras diversas reuniones con la coordinación del IMSS-Bienestar y la Secretaría de Salud, los compromisos asumidos no se han cumplido: “No existe formalidad ni compromiso, ni siquiera han presentado propuestas claras”. Insistió en la necesidad de cesar el acoso y la discriminación contra el personal eventual.
La problemática de los contratos precarios se arrastra desde hace años y refleja la falta de políticas efectivas para la regularización de los empleados en el sector salud poblano. La exigencia de los inconformes es que se respete la ley, se otorguen las plazas prometidas y se garantice la transparencia en los procesos administrativos y de basificación, ya que el bienestar laboral repercute directamente en la calidad de atención que recibe la población. Mientras no haya una respuesta efectiva, el personal seguirá manifestándose y exigiendo dignidad y certeza laboral.


