Contaminación y reducción de caudales, los principales problemas hídricos en el Izta–Popo: ambientalistas

El ambientalista Gerardo Cruz Flores con Ana Lilian Martín del Pozzo durante el simposio ■ Foto José Castañares

La contaminación del agua y la disminución de los caudales en la alta montaña representan las principales problemáticas hídricas en la zona del IztaPopo, coincidieron en señalar los ambientalistas Eloísa Guerra Hernández y Gerardo Cruz Flores.

Guerra Hernández subrayó que la disminución en los volúmenes de los caudales en el Izta–Popo está estrechamente relacionada con la deforestación y con la erosión de suelo.

No obstante, aclaró que los caudales en la zona de Puebla, el estado de México y Morelos tienen comportamientos diferentes, por lo que es difícil determinar en qué medida se han mermado.


“Dependiendo del río o del afluente. Cuando hacemos comparaciones de la cuenca tienen situaciones diferentes”, expuso.

Hay contaminación en la alta montaña

Agregó que otra de las problemáticas es la contaminación de las afluentes por las descargas agrícolas y por los asentamientos humanos.

“Cuando se llega a donde hay población vemos contaminación muy evidente; sin embargo, en las zonas altas hemos detectado contaminación por pastoreo con coliformes fecales en los arroyos”, expuso.

Sostuvo que lo anterior implica que la contaminación de la cuenca del río Balsas comienza desde las partes altas por la presencia de ganado; “sin embargo, la contaminación por demanda química de oxígeno esa ya es por materiales agregados”.

Agregó que otro de los problemas es que las zonas rivereñas han sido modificadas lo que elimina la vegetación y no permite una filtración de los desechos que vienen de zonas aledañas y que haya un amortiguamiento regular.

Más de 50% del agua dulce proviene de la montaña

Ambos científicos destacaron la importancia de las problemáticas debido a que más de 50 por ciento del agua dulce para consumo humano proviene de las montañas.

“Las montañas son ecosistemas en las que se integra vegetación, suelo y desde luego el recurso hídrico. Esta situación nos hace que pongamos atención a los ecosistemas de la montaña no de manera fraccionada”, expuso Cruz Flores.