Iremos a fondo en el tema del río Atoyac, dice María Luisa Albores González

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A instancias de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los gobiernos de Puebla y Tlaxcala firmaron este mediodía un convenio para sanear el río Zahuapan-Atoyac, para cumplir con la recomendación que en 2017 hizo la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la cual documentó violaciones a la garantía de un medio ambiente sano que la contaminación del afluente supone para miles de mexicanos.

El acuerdo se firmó en el salón Gobernadores de Casa Aguayo, sede de la administración anfitriona que encabeza Luis Miguel Barbosa Huerta y la ceremonia fue encabezada por la titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), María Luisa Albores González.

Al acto acudieron, además del mandatario poblano y la funcionaria federal, el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena, la titular de la Conagua, Blanca Jiménez Cisneros; Carlos Llorent Cruset, comisionado de Evidencias y Manejo de Riesgos de la Cofepirs, amén de presidentes municipales de las entidades suscribientes.


La secretaria del Medio Ambiente, advirtió que no solo se trata de limpiar el afluente sino de detectar “de dónde vienen las escorrentías y quienes o cómo se está ensuciando, eso es muy importante”, señalando que principalmente la contaminación de la cuenca le es perniciosa a los habitantes de los municipios poblanos de Huejotzingo y San Martín Texmelucan sino a los tlaxcaltecas de Nativitas, Tepetitla e Ixtlahuixtla.

Recordó que en 2016 el 37 por ciento de las aguas residuales colectadas por alcantarillado fueron a dar a corrientes limpias y se ingirieron en ese estado.

Hizo votos porque el convenio resulte exitoso y sea ejemplo para replicarse en otras regiones del país con ríos sucios.

Por su parte, el titular del Poder Ejecutivo poblano admitió que la polución “está a punto del colapso” causando enfermedades en pobladores de Puebla y Tlaxcala. 

Mencionó que hubo protocolos y programas en el pasado para sanear al Atoyac, pero no funcionaron por la corrupción: “en muchos gobiernos de Puebla este sí fue un tema, creo que hasta de estudio, de análisis, pero las soluciones que se dieron fueron afectadas por la corrupción, se utilizó este tema para gestionar recursos federal y locales y hacer acciones que nunca sirvieron o que simplemente no existieron, de eso se trató”.

Mencionó que si se está dando respuesta a la recomendación de la CNDH tras más de tres años, “no es un buen indicador del funcionamiento de las instituciones y de la relación entre los estados”.

Coincidió con Albores en que no solo se trata de limpiar el río sino de determinar “quienes lo contaminan y ahí vamos a necesitar la colaboración de los municipios, para clausurar todas las fuentes de contaminación , granjas, industrias, talleres, porque podemos hacer la acción de limpieza, pero si no evitamos que se siga contaminando, no habrá pasos adelante”.

Antes, el mandatario tlaxcalteca, también admitió el fracaso de acuerdos o medidas tomadas en el pasado sobre el mismo tema: 

Durante muchos años se ha hablado en los dos estados del problema, se han tomado medidas conducentes en los dos estados. Sin embargo, con el paso del tiempo, el tema se volvió un lugar común, se refería en tono obligado, se hablaba en tono discursivo del saneamiento en el río y las medidas tenían dificultades de impacto, eran parciales, tenían problemas de tiempo, no eran oportunas o demasiado caras. Esto permite a los gobiernos trabajar de un modo coordinado a partir de medidas muy concretas. También debemos reconocer que este año y el próximo año podamos trabajar en el saneamiento del río, cuidando la calidad del agua”.

Tras recordar que la CNDH emitió la recomendación 10/2017 por la queja que 16 ciudadanos, a quienes calificó como “héroes anónimos” , tramitaron, pues señalaron y aportaron elementos que documentan alto grado de contaminación”, el representante de la Cofepris anunció que ese organismo verificará la calidad del agua del Zahuapan-Atoyac.