El presidente Andrés Manuel López Obrador concretó la reactivación del tren Ciudad de México-Veracruz, conocido como “El Jarocho”, que pasará por Puebla y seis rutas más, de acuerdo con el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Se trata de las vías el Interurbano AIFA-Pachuca; el México-Querétaro-León-Aguascalientes; Manzanillo-Colima-Guadalajara-Irapuato; México-San Luis Potosí-Monterrey-Nuevo Laredo; México-Querétaro-Guadalajara-Tepic-Mazatlán-Nogales y Aguascalientes-Chihuahua-Ciudad Juárez.
Al margen de su implementación, el documento se publica a propósito de los 150 años de la instalación del primer ferrocarril de pasajeros en México que inició el presidente Benito Juárez García, de México a Veracruz, con la inauguración de la estación de Puebla donde hoy se encuentra el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos (MNFM).
En una revisión al documento de cinco puntos y un transitorio, el gobierno de López Obrador declaró el servicio de trenes de pasajeros como “área prioritaria para el desarrollo nacional”, y se da hasta el 15 de enero para que los actuales concesionarios de carga presenten una propuesta para poner en marcha siete primeras rutas.
En la actualidad, las empresas Ferromex, Kansas City Southern de México y Ferrovalle mantienen en su poder la concesión del sistema ferroviario en el país.
El presidente aclaró que no se trata de ninguna expropiación, pues la red del sistema ferroviario sigue siendo propiedad de la nación.
Destacó que el interés de reactivar el servicio de tren de pasajeros es para que permita mejorar la calidad de vida, el bienestar y la movilidad de las personas en virtud de que representa: un transporte público económico, menos contaminante, más seguro y la mejor alternativa para el traslado de la población en las principales ciudades.
En las vías ya concesionadas, “se dará preferencia a la prestación del servicio público ferroviario de pasajeros y se respetará el servicio público de transporte ferroviario de carga en términos de lo dispuesto en la concesión respectiva”, establece el decreto publicado por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en el DOF.
Precisó que los actuales concesionarios del servicio de transporte ferroviario de carga “serán los primeros en ser invitados para presentar los proyectos para la implementación del servicio ferroviario de pasajeros”, dentro de las vías que actualmente tienen otorgadas.
Los interesados deberán presentar “propuestas viables en inversión, tiempo de construcción, modernización de vías para otorgar el servicio de pasajeros” ante la SICT, a más tardar el 15 de enero de 2024.
En caso de no hacerlo o no en esos términos, el gobierno federal contempla asignaciones a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o a la Secretaría de Marina (Semar); o la entrada de otros particulares.
“El gobierno federal, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, podrá otorgar títulos de asignación a la Secretaría de la Defensa Nacional o a la Secretaría de Marina, que ya operan el Tren Maya y el Tren del Istmo de Tehuantepec, o en su caso, a particulares que presenten propuestas y estén interesados en prestar el servicio”, enfatizó.
El decreto consideró “una desgracia que el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, continuador de la política salinista, haya privatizado los ferrocarriles en México, pues el 2 de marzo de 1995, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma al cuarto párrafo del artículo 28 Constitucional”,
Dicha reforma sustituyó el régimen de participación exclusiva del Estado en los ferrocarriles a fin de permitir la participación de privados mediante el otorgamiento de concesiones. En consecuencia, el 12 de mayo del mismo año, se promulgó la Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario la cual permitió al ejecutivo otorgar el 84.5 por ciento de las vías principales existentes a manos de privados.
