La Unión de Transportistas del Estado de Puebla, que agremia a mil 300 concesionarios, cabildea desde la semana pasada en el Congreso local un aumento a la tarifa del transporte público de 8.5 a 12 pesos, que representa casi 41 por ciento.
Encabezados por Samuel Méndez Díaz, dirigente de la agrupación, los transportistas argumentaron que se trata de un “reajuste” en la tarifa, debido a que desde hace cuatro años no hay un incremento al pasaje, cuando sí hay aumento constante en el precio de la gasolina.
Méndez Díaz señaló que han agotado todas las vías disponibles para mejorar sus ingresos y el servicio, y no han podido hacerlo por la falta de apoyo al sector.
Incluso recordó que el año pasado hicieron la misma petición con la entonces secretaria del Transporte, Elsa Bracamonte González, sin embargo, admitió que no obtuvieron respuesta.
Por esta razón, anticipó que buscará un diálogo abierto con el titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte, Omar Álvarez Arronte, para hacerle llegar la petición al gobierno del estado.
Uno de los argumentos que defienden los transportistas es que no han logrado recuperarse desde los efectos económicos que provocó la emergencia sanitaria por Covid-19.
Además, añadieron que la actual tarifa no es suficiente para mantener en buenas condiciones los vehículos, aunado a la competencia desleal de los “taxis piratas”.
El pasado 12 de octubre de 2019 entró en vigor el aumento al costo del pasaje de transporte público, que pasó de seis y hasta 8.50 pesos en Puebla.
Dicho incremento representó en promedio 46 por ciento, respecto al costo anterior, y ahora pretenden aplicar el mismo porcentaje para llegar a los 12 pesos.
De llegar a un acuerdo, Puebla se convertiría en uno de los estados con las tarifas más altas en transporte público, en comparación con estados como como en Veracruz, donde el costo es de nueve pesos; Morelos, en 10 pesos; Oaxaca, ocho pesos; Hidalgo, 10 pesos; y Guerrero, ocho pesos.
La tarifa del transporte público en Puebla sería equiparable al del Estado de México, donde es de 12 pesos.
Los transportistas poblanos afirmaron que se seguirán respetando los acuerdos con las autoridades, de no cobrar pasaje a las personas con discapacidad; mientras que los adultos mayores pagarán solo 50 por ciento.
Hay que destacar que desde 2019, cuando se realizó el incremento a la tarifa de 2.5 pesos, los concesionarios asumieron una serie de compromisos para mejorar el servicio y la seguridad a los usuarios.
Entre ellos, estuvo la colocación de GPS, cámaras de videovigilancia y botones de pánico al interior del transporte público, a fin de disminuir la incidencia delictiva.
Sin embargo, hasta el momento no existe un balance del cumplimiento con estas medidas que exigió el gobierno del estado.
