Tras servir por más de 35 años como un predio para comprar y vender vehículos usados, este lunes personal del ISSSTE tomó posesión de los terrenos de La Ciénega o Villa Verde, los cuales alojan carpas y rejas metálicas rotas, pasto crecido y montones de basura, condiciones que prevalecieron pese a que, hasta este domingo, aún era ocupado por vendedores de automóviles.
Vecinos del lugar celebraron que el lugar deje de ser un tianguis, pues aseguraron que delitos como asaltos a transeúntes habían aumentado en la zona ya desde hace por lo menos unos cuatro años, se vendía alcohol, además de que se sabía que se cometían otros ilícitos como la comercialización de unidades presuntamente robadas.
La Jornada de Oriente estuvo presente mediante las diligencias que este lunes se realizaron en el lugar, ubicado en las salidas de la ciudad hacia la autopista Puebla-Orizaba y hacia la carretera federal Puebla-Tehuacán, zona en la que en los últimos tres años se han instalado varias cadenas de centros comerciales, mediante las que se otorgó posesión del lugar a personal del ISSSTEP.
La entrega de las llaves del lugar se llevó a cabo sin mayor contratiempo. No hubo ninguna organización de vendedores de vehículos o comerciantes que se opusiera, pese a que las agrupaciones Tianguistas de Autos Villaverde y la Coordinadora Nacional de Grupos Populares A.C sostuvieron un litigio con el gobierno del estado por la propiedad del lugar.
Aunque hasta este domingo aún se registró la presencia de vendedores de vehículos, el lugar luce en total abandono: el pasto está crecido y seco en algunos tramos del terreno cuya extensión ronda los dos mil metros cuadrados, además la reja que rodea el terreno tiene tramos rotos así como las aproximadamente cinco carpas que hay en el interior del lugar.
En medio del terreno, que colinda con la colonia México 68, también hay una construcción de dos cuartos, la cual también luce en el abandono.
¿Quiénes controlaban en lugar?
De acuerdo con información difundida por el gobierno del estado, el predio era ocupado por Tianguistas de Autos Villaverde y Coordinadora Nacional de Grupos Populares A.C., esta última fue liderada por varios años por el líder tianguista Carlos Talavera Pérez, quien en 2022 fue sentenciado a cinco años en prisión por los delitos de agresiones, privación de la libertad y robo en contra de dos mujeres y cuatro hombres, y posteriormente liberado.
El litigio que las agrupaciones sostuvieron con las autoridades estatales por la titularidad de los terrenos, inició hace 10 años, periodo en el que las autoridades llevaron a cabo varios operativos para inhibir la venta de vehículos presuntamente robados pero que nunca arrojaron personas detenidas y tampoco se suspendió la actividad del lugar.
Por el contrario, durante el periodo en el que la agrupación que Talavera dirigió, hubo denuncias de vecinos que fueron retomadas por medios de comunicación, en las que se acusaba que el líder de los comerciantes se había apropiado de tres calles que conectaban la avenida 56 Norte con la calle del Bosque, sin que esto fuera revertido por las autoridades.
En octubre de 2013, la entonces administración municipal, a cargo de Eduardo Rivera Pérez, clausuró el tianguis debido a que no contaba con los permisos necesarios, así como porque tampoco se garantizaba la seguridad de los vendedores y de los compradores, pero sus ocupantes violentaron los sellos de clausura y retomaron la actividad de la venta de vehículos.
Los 2 mil metros cuadrados de extensión, eran en sí, propiedad del ISSSTE, organismo que inicialmente tenía previsto construir una clínica en la zona, sin embargo, este lunes, el gobernador Alejandro Armenta Mier informó que serán construidas 427 viviendas populares.
La venta de vehículos en el lugar inició como una práctica entre particulares y de propietarios que, en lo individual acudían al lugar a mostrar sus vehículos, pero posteriormente, esta actividad fue controlada por agrupaciones que asignaban espacios para la exhibición de vehículos a cambio de cuotas.


