Pese a una inversión de más de 56 millones de pesos erogados durante las últimas cinco administraciones municipales, hoy las instalaciones del Paseo Bravo lucen desgastadas, con fuentes sin funcionar, hay un par de bancas rotas y botes de basura quebrados, aunque el sitio cuenta con una historia de más de 185 años, en la que alojó un zoológico y hasta una pista de patinaje.
Hoy en día el Paseo Bravo conserva su vocación cómo parque público y punto de partida para distintas zonas de la ciudad, pero, además, se convirtió en un área con tolerancia a la prostitución, zona de ventas y alternativa de reubicación para el comercio informal.
El sitio, que tiene una superficie de 34 mil 988 metros cuadrados, será objeto de una nueva intervención, ahora, por parte del gobierno del estado, que ha solicitado al ayuntamiento de Puebla le entregue el espacio en comodato y así concretar el proyecto.
Aunque los detalles del plan son sigilosamente cuidados por la administración estatal, el gobernador Alejandro Armenta Mier dijo el pasado 11 de agosto que la inversión que realizará es una recomendación que surgió durante una reunión que sostuvo con el empresario Carlos Slim, quien señaló que es necesario invertir en el primer cuadro de la ciudad para incrementar su actividad turística.
Cinco administraciones invirtieron 56 mdp que no se ven
Las últimas cuatro administraciones municipales invirtieron recursos por 56 millones de pesos en diversas labores de rehabilitación del Paseo Bravo, lo que se traduce en un promedio de 4.6 millones por cada año.
La inversión más reciente corresponde a la gestión de Rivera Pérez, por 16.8 millones de pesos que contempló la rehabilitación de cuatro fuentes, bolardos, mantenimiento de pisos, jardinería, mobiliario urbano y sanitarios, trabajos que fueron inaugurados en abril de 2023.
Previamente, en 2018 el entonces presidente municipal Luis Banck Serrato destinó 20 millones de pesos para el parque, cantidad con la que se reemplazaron 176 lámparas con tecnología LED, se colocaron 30 bancas de metal, se restauraron ocho casetas para venta y también se dio mantenimiento a las siete fuentes del lugar.
En 2013, durante su primera gestión como presidente municipal, Eduardo Rivera, destinó recursos por 56 millones de pesos, en colaboración con el gobierno del estado, para llevar a cabo trabajos de cableado subterráneo, rehabilitación de vialidades y fachadas aledañas y cambio de luminarias.
En 2010, la entonces alcaldesa Blanca Alcalá Ruiz llevó a cabo un trabajo de dignificación del Paseo Bravo con recursos por 19.5 millones de pesos, los cuales se emplearon en la rehabilitación de pisos y banquetas. En esa ocasión, las autoridades señalaron que en 40 años previos, el sitio no había sido intervenido para mejoras.
Colocan y rehabilitan fuentes, pero no sirven
Por lo menos cuatro fuentes del Paseo Bravo, que se encuentran en la colindancia con la avenida Reforma, entre estas la llamada “fuente de ajedrez”, no funcionan pese a que han sido contempladas en los proyectos de rehabilitación que las últimas administraciones municipales llevaron a cabo, según constató La Jornada de Oriente a través de un recorrido.
Vendedores informales que acuden varios días a la semana al parque señalaron que ya son varias semanas en las que las fuentes no funcionan, por lo que descartaron que hayan sido apagadas solo por unas horas.
Destaca el Monumento a Motolinia o Fuente Motolinia, dedicada a Fray Toribio de Benavente, uno de los fundadores de la ciudad de Puebla, pues apenas este sábado personal de la Comuna pintó la superficie pero la estructura luce grisácea por la contaminación ambiental y con letras dañadas.
Apenas durante la pasada administración, el entonces alcalde Eduardo Rivera Pérez llevó a cabo la inauguración de trabajos de rehabilitación de cuatro fuentes del Paseo, labores que, conjuntamente con la rehabilitación de bolardos, mantenimiento de pisos, jardinería, mobiliario urbano y sanitarios, requirieron una inversión por 16.8 millones de pesos.
A las fuentes que no funcionan debe sumarse por lo menos una decena de botes de basura rotos y un par de bancas que se encuentran sobre la avenida 13 Norte cuya estructura de madera también está dañada.
En cuanto a la vegetación, debe decirse que los jardines lucen sin mantenimiento pues el pasto está crecido y no se observa trabajo de delimitación sobre los árboles y arbustos que hay en la zona.
Mandan al Paseo a los comerciantes informales
La actual administración municipal consideró al Paseo Bravo como una opción para la reubicación de los vendedores informales que en julio pasado fueron desplazados de las calles principales del Centro Histórico, por lo que este sábado fue posible ver en el lugar una franja de alrededor de 50 puestos informales que fueron colocados sobre la avenida 13 Sur, y a los cuales se les otorgó una carpa de color rosa a fin de uniformarlos.
Previamente, durante el mes de agosto, la Comuna otorgó 60 permisos para que vendedores ambulantes se establecieran en un espacio del Paseo Bravo y vender útiles escolares, en el marco del regreso a clases, propuesta que organizaciones de comerciantes han avalado.
Las ventas en el Paseo Bravo no solo tienen que ver con puestos del comercio informal sino también con un punto de encuentro entre vendedores y compradores que pactan la entrega de mercancía en el Paseo Bravo, práctica que inició durante la contingencia sanitaria por el Covid–19 y que hasta la fecha se mantiene.
Prostitución en las zonas menos visibles
Aunque durante su administración, el exalcalde Eduardo Rivera Pérez aseguró que había erradicado prácticas de prostitución en el Paseo Bravo, estas persisten, sobre todo en calles aledañas como la avenida 2 Poniente, en donde es usual ver a personas transgénero que ofrecen servicios sexuales por las noches.
En zonas del Paseo menos visibles también es posible observar, principalmente a mujeres que, de forma discreta, también ofrecen sus servicios como trabajadoras sexuales.


