Con la creación del Barrio Histórico Universitario, la UAP pondrá en valor 39 edificios históricos

Loreto señaló que se requiere realizar el proyecto ejecutivo de restauración y readecuación del edificio Carolino ■ Foto Abraham Paredes

Barrio Histórico Universitario (BHU) es el nombre del proyecto institucional de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) que pondrá en valor 39 edificios históricos que están al resguardo de la institución. Se trata de un proyecto que toma como punto de partida indicadores internacionales de preservación y de recomposición del paisaje histórico.

El objetivo es readecuar usos y funciones de los inmuebles catalogados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia que están sujetos a los avatares sísmicos de la ciudad. El proyecto se conceptualiza a partir de tres corredores denominados Carolino, Casa de la Reina y San José, que impactarán de manera directa 58 manzanas del Centro Histórico reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Presentado días atrás ante el Consejo Universitario, el BHU es un proyecto impulsado por la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura, a través de la Dirección del Patrimonio Histórico Universitario que encabeza la investigadora Rosalva Loreto López, el cual pretende mediante la adecuación de edificios históricos, aplicar metodologías y tecnologías que los hagan edificios sustentables con el objeto de proporcionar seguridad y bienestar social.


En su presentación, la profesora investigadora del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” definió que, con este proyecto, busca gestionar ante las instancias correspondientes la preservación, conservación, investigación y difusión de los Bienes con Valor Cultural (BVC) que se encuentran a resguardo de la Universidad Autónoma de Puebla, rigiéndose por normas institucionales, nacionales e internacionales.

Agrega que el BHU también permitirá registrar los BVC resguardados por la universidad en sus caracteres arquitectónicos, arqueológicos, muebles, artísticos, documentales y arqueológicos. En ese sentido, señaló que al registrar estos bienes se podrá gestionar ante las dependencias universitarias la elaboración de un reglamento interno que considere la preservación, conservación, investigación y difusión de los mismos. Éstos, estarán integrados como un corpus normativo bajo la figura del Plan Integral de Manejo (PIM).

Al detallar el proyecto del BHU y referir a las acciones para garantizar la preservación del patrimonio histórico universitario, la historiadora señala que a partir de reconocer la importancia que tuvo la UAP en el proceso de reconocimiento de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987, es ahora que se debe potencializar su papel en la gestión y preservación de inmuebles históricos emblemáticos e identitarios para la ciudad. De manera paralela, se trata de “reconocer la vulnerabilidad sísmica a la que, de manera específica, están sujetos los edificios históricos universitarios y replantear su vocación educativa.

El Barrio Histórico Universitario: una alternativa viable y sustentable

Para Rosalva Loreto, concretar el BHU significa “poner en valor al conjunto de los 39 edificios históricos que están al resguardo de la UAP”. Lo anterior, definió, se haría a partir de tres corredores: Carolino, Casa de la Reina y San José.

Con ello se podría optimizar la participación de la UAP en la reconstrucción del tejido social a partir de compartir e integrar saberes y prácticas culturales de manera sustentable, además de que sería “una propuesta creativa e inaplazable” por parte de la universidad para direccionar la vocación educativa y cultural del barrio, redefiniendo la importancia del recurso patrimonial y ambiental. Sobre todo, se mostraría la importancia de la gestión patrimonial universitaria como alternativa ante la gentrificación.

Los tres grandes corredores históricos que considera el Barrio Histórico Universitario son el corredor Carolino, que se prevé tenga un impacto internacional e incluye el propio Edificio Carolino; el corredor Jesuita, con impacto regional y espacios como Casa de la Reina, y el corredor San José con un impacto local que va de la Casa San José al Espacio 14.

Loreto López dijo que se impactarán de manera directa 58 manzanas del Centro Histórico, mismas que representan 18.5 por ciento de las unidades espaciales que comprendían el espacio edificado en la ciudad en 1832.

Asimismo que en la propuesta de adecuación vocacional del uso del suelo histórico se considera “la reubicación de 24 unidades administrativas que desempeñaban funciones en el Centro Histórico”, lo que permitirá reorientar la vocación educativa hacia el nivel superior y profesionalizante.

Al mismo tiempo “permitirá satisfacer necesidades concretas de preservación del patrimonio, en una primera etapa, a través de la creación del Centro de preservación y conservación de bienes muebles y artes decorativas; un Laboratorio de arqueología urbana; un Centro metropolitano de la cultura y las artes populares, y un Centro universitario de la cultura y los saberes en el Edificio Carolino”.

En el renglón de la viabilidad, la directora de Patrimonio Histórico Universitario de la UAP señaló que, de entrada, existe el reconocimiento específico por parte de la Unesco en torno a las universidades localizadas en centros históricos.

La sugerencia, acotó, es “recibir asesoría de la Dirección de Patrimonio y Asuntos Generales de la Universidad de Alcalá de Henares”, una institución española que ha sido promotora de estas nominaciones y que, con su inclusión, garantizaría el seguimiento de normas internacionales de conservación y preservación.

En el caso del plan de trabajo, Rosalva Loreto señaló que es necesario generar un Plan Integral de Manejo del Patrimonio Histórico Universitario con el propósito de evaluar, conservar, preservar, investigar y difundir el mismo.

También, concluyó, se requiere realizar el proyecto ejecutivo de restauración y readecuación del edificio del Rectorado Carolino; presentar 10 proyectos ejecutivos de readecuación de edificios históricos que, siendo los más vulnerables, conformarán parte del expediente anexo ante la Unesco, y generar el expediente anexo ante la Unesco a la declaratoria de Puebla como Patrimonio de la Humanidad, reconociendo la existencia del Barrio Histórico Universitario.