Donde cada vez “se les hace más bolas el engrudo” con el manejo financiero es en el PRD estatal, ya que por un lado hay una disposición de bajar los sueldos a los miembros de la dirigencia y no dar apoyos a los comités municipales, bajo el argumento de que se redujo el presupuesto mensual del partido, y por otro se sabe que se han comprado vehículos nuevos y se sospecha que incluso se han pagado viajes al extranjero.
Otra asunto que tampoco ha podido ser explicado es por qué en las pasadas campañas electorales al grueso de los pocos candidatos que tuvo el PRD en el estado se les ofreció un mínimo de ayuda, pues a la mayoría de los aspirantes solamente se les dio propaganda y 20 mil pesos en efectivo, cuando el partido tuvo acceso a 10 millones de pesos de prerrogativas, mismos que fueron depositados en una cuenta de HSBC y se han esfumado, sin que su aplicación se haya transparentado.
Hasta ahora ningún órgano partidario del PRD conoce un informe detallado en qué se utilizaron esos 10 millones de pesos de prerrogativas y cuánto de ese dinero en realidad se utilizó en las campañas electorales.
El control absoluto que existe de la corriente Nueva Izquierda del PRD poblano ha llevado a que no haya ninguna instancia independiente o alguna fuerza disidente busque transparentar el destino que han tenido los recursos del partido, los cuales son administrados de manera discrecional por el presidente de esta fuerza política, Eric Cotoñeto, junto con Arturo Rojas, el secretario de Finanzas. Luego de ellos dos nadie sabe cuánto ingresa y con qué criterio se gastan los fondos.
Por esa razón existen una serie de especulaciones sobre presuntas anomalías financieras en el PRD y nadie ha sido capaz de aclararlas, como son las siguientes:
Pese a que a la mayoría de los candidatos a alcaldes y diputados locales del PRD se les negó ayuda económica, la dirigencia mandó a comprar cuatro vehículos nuevos, los cuales son dos camionetas y dos autos compactos. Eso no tendría nada de extraño, pues un partido necesita de automotores como una herramienta fundamental, sino en la forma en que se facturaron.
Lo que se dice de que los vehículos no están a nombre del partido, sino de particulares, para evitar que queden en el inventario y cuando haya cambio de Comité Ejecutivo Estatal, que ya será pronto, los nuevos dirigentes reclamen la existencia y entrega de los cuatro automotores.
Se sabe que las camionetas las controla Eric Cotoñeto y los dos autos compactos el secretario de Finanzas, Arturo Rojas.
Hace unos días se supo que Eric Cotoñeto dispuso que se reducirá el dinero mensual que se otorga a cada miembro del secretariado del PRD, a quienes se les venía pagando 10 mil pesos cada fin de mes.
Y que esa política de austeridad incluye a la mayor parte de los comités municipales del PRD en el estado, mismos que sobreviven por el apoyo solidario de la militancia y no por el soporte económico de la dirigencia estatal.
El pretexto de esa reducción de fondos se dio bajo el argumento de que el PRD nacional enfrenta una serie de sanciones económicas impuestas por el Instituto Federal Electoral (IFE) y ello, afectó las partidas que se mandan a los estados.
Para el caso de Puebla se sabe que la dirección nacional mandaba 200 mil pesos mensuales y que ahora, con las reducciones provocadas por las multas del IFE, el monto de la partida bajará a unos 180 mil pesos al mes. Es decir es mínimo el recorte y no se entiende que se quiera bajar los salarios, cuando son 12 los miembros del secretariado y por tanto seguiría alcanzado el dinero para pagarles 10 mil pesos mensuales.
Otra contradicción es que mientras se dejó sin ayuda económica a los candidatos y se anuncia una política de austeridad en el PRD, se sabe que Mario Mota Jiménez, quien es el asistente personal de Eric Cotoñeto, pasó sus vacaciones en Nueva York, lo cual se constata con fotos en las redes sociales.
Dentro del PRD se especula que ese viaje habría sido financiado con dinero del partido y con la autorización de la presidencia. ¿Será esto cierto?, Sería muy grave que un partido de izquierda estuviera financiando ese tipo de gastos.
Este tecleador consultó a miembros del PRD para saber si es cierto lo de ese viaje a Nueva York. Nadie confirmó esa versión, pero sí surgieron comentarios de que hace unas semanas se pagaron viajes a Acapulco de algunos dirigentes del partido y que uno de ellos, sin ningún empacho, se la ha pasado repitiendo: “Con otra campaña como esta y acabo de construir mi casa”, en alusión a lo bien que les fue con el manejo financiero de dicho instituto político.
Otra especulación que ha surgido en el partido es que en los últimos meses en varias ocasiones el PRD poblano se difundió entre los dirigentes que se agotaron los fondos y para cubrir los gastos mínimos, se recurre a préstamos privados.
Se dice que esas crisis financieras han sido fingidas, que de manera deliberada se traslada el dinero del PRD a cuentas privadas, y quienes hacen esas maniobras son los mismos que otorgan préstamos al partido, para de esa manera obtener importantes ganancias con el pago de intereses. Dicho de otra manera es un negocio cerrado –de los beneficiarios– ya que no hay que invertir un solo peso.
¿Qué es verdad o qué es mentira de todo lo que acabo de citar? Es imposible saberlo por la falta de órganos independientes de fiscalización y porque el PRD se ha convertido en un partido de una sola corriente: Nueva Izquierda.
