César Yáñez y Dulce María Silva, beneficiados por la apertura de nuevo canal de TV en Puebla

FOTO: esimagen / Ramón Sienra

En este mes se supone que iniciará trasmisiones un nuevo canal de televisión de señal abierta, el cual ha tenido un polémico nacimiento por la presencia del principal inversionista llamado Remigio Ángel González, mejor conocido como El Fantasma. A ello, se debe sumar una nueva sorpresa que podría ser la participación indirecta en ese medio de comunicación de los protagonistas de la llamada “boda fifi”: César Yáñez Centeno y Dulce María Silva Hernández, como parte de un esfuerzo de aumentar el radio de influencias que tienen en Puebla y que ha significado torcer la ley en el estado.

Remigio Ángel González González por medio del holding Albavisión controla 35 canales de televisión en la amplia región de América Latina que va de México hasta Ecuador, teniendo especial atención en Guatemala. Además, maneja 114 estaciones de radio, periódicos y salas de cine.

Este empresario guatemalteco que se nacionalizó mexicano, ha encontrado en Puebla a un importante socio: a Benjamín Paz, quien dirige un medio de comunicación llamado La Neta Noticias MX y ahora ambos se ha unido para la apertura de un nuevo canal de televisión, que se supone ya debería estar iniciando sus trasmisiones.


Benjamín Paz es un periodista y empresario que ha tenido un fuerte impulso a partir de dos amistades:

La primera es una amistad que data desde su infancia, con un vecino, que es el único hermano de Dulce María Silva Hernández, la esposa del exvocero de Andrés Manuel López Obrador y cuya unión civil causó –el año pasado– un fuerte escándalo en el circulo lopezobradorista por el boato que hubo en dicha boda.

Esa amistad le permitió a Benjamín Paz establecer una estrecha relación con el matrimonio de la llamada “boda fifi”, a tal grado que no hace mucho el primero de ellos bautizó a un hijo y los padrinos fueron Dulce María Silva y César Yáñez.

Una segunda amistad muy importante que ha tenido Benjamín Paz es con Gerardo Islas Maldonado, actual diputado local del Panal, exsecretario de Desarrollo Social y hasta hace poco era un furibundo morenovallista.

Islas Maldonado habría sido el conducto para que Benjamín Paz se acabara acercando, vinculando, con Rafael Moreno Valle Rosas, el jefe del poder político de Puebla entre los años 2010 y 2018, condición que se acabó con su muerte trágica el pasado 24 de diciembre en un accidente aéreo.

Cuando Moreno Valle era gobernador de Puebla como una manera de congraciarse con los sectores antilopezobradoristas del país permitió que Dulce María Silva fuera detenida por el delito de fraude e hizo todo lo posible para que la entonces novia del vocero de López Obrador no pudiera salir de prisión.

Durante el corto mandato de José Antonio Gali Fayad surgió una negociación política que permitió que Silva Hernández saliera de la cárcel bajo el argumento de que un problema de salud le impedía estar recluida.

Se sabe que luego de que esta mujer obtuvo su libertad condicional, Rafael Moreno Valle sintió la necesidad de encontrar canales de comunicación, de negociación, con el lopezobradorismo ante lo que ya se percibía un caminar firme de López Obrador para ganar la presidencia.

Es ahí cuando cobró importancia la figura de Benjamín Paz, ya que cuentan los enterados que el empresario y periodista es quien logra el acercamiento entre la pareja Yáñez–Silva con Rafael Moreno Valle Rosas.

Como fruto de ese acercamiento, se produjeron por lo menos tres hechos muy importantes:

Primero: que el morenovallismo habría contribuido a financiar la ostentosa “boda fifi”, que según cuentan las crónicas de ese evento social tuvo un costo de alrededor de 10 millones de pesos y entre los invitados especiales asistió una parte de la clase política vinculada a Rafael Moreno Valle.

Segundo: que en un acto de venganza, en su momento Dulce María Silva habría negociado con Rafael Moreno Valle la salida de Víctor Carrancá de la Fiscalía General del Estado, pues este último fue el artífice para detener y encarcelar a la entonces novia de César Yáñez.

Tercero: el grado de influencia que Dulce María Silva adquirió con el morenovallismo es lo que permitió que, recientemente, una pareja de presuntos defraudadores internacionales, con acusaciones de timos por más de 300 millones de pesos, fuera liberada de toda acción de la justicia penal de Puebla.

Se trata del matrimonio de Luis Rodrigo Arias Medina y Erika Sayuri García Chávez. Ella es muy amiga de Dulce María Silva y eso le habría permitido salir de prisión a mediados de este año y evitar una segunda orden de aprehensión, y que además su cónyuge obtuviera su libertad, pues estaba en prisión preventiva por una fuerte denuncia por fraude.

Ahora dicen fuentes confiables que la presencia de Benjamín Paz en el proyecto televisivo de El Fantasma, es decir de Remigio Ángel González, es un esfuerzo del matrimonio Silva–Yáñez para aumentar la influencia que les confirió en Puebla el morenovallismo y la sombra de la 4T.