El gobierno del municipio de Puebla, encabezado por el alcalde José Chedraui Budib, conmemoró el 38 aniversario de la inscripción del Centro Histórico en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, con una ceremonia cívica en la que se resaltaron también otros reconocimientos internacionales obtenidos por la capital.
El acto fue encabezado por el secretario General de Gobierno municipal, Francisco Rodríguez, y por la titular de la Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural, Aimeé Guerra Pérez, quien recordó que este 11 de diciembre se cumplen también 10 años de la designación de Puebla como Ciudad Creativa del Diseño y de su incorporación a la Red de Ciudades Creativas de la Unesco.
Subrayó, además, el sexto aniversario de la inscripción del proceso artesanal de la Talavera de Puebla y Tlaxcala como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, distinción que reconoce el trabajo de las comunidades alfareras y su técnica tradicional.
Guerra Pérez destacó que estas tres designaciones de la Unesco –Centro Histórico como Patrimonio Mundial, Puebla Ciudad Creativa del Diseño y Talavera como Patrimonio Inmaterial– colocan a la capital poblana en un mapa internacional de ciudades con alto valor cultural, lo que implica también mayores responsabilidades en materia de conservación, gestión urbana y promoción del patrimonio vivo.
Señaló que el ayuntamiento impulsa un programa especial de actividades culturales, académicas y comunitarias para reforzar el vínculo de la población con su patrimonio y difundir el sentido de estas declaratorias.
A la conmemoración asistieron la síndico municipal Mónica Silva, el secretario de Seguridad Ciudadana, Félix Pallares, así como el director de la Asociación Nacional de Ciudades Mexicanas Patrimonio Mundial, Jorge Ortega, además de regidores y habitantes de la capital. La presencia de la asociación nacional reforzó el mensaje de que Puebla forma parte de una red de ciudades mexicanas con centros históricos protegidos por la Unesco, lo que favorece el intercambio de experiencias en temas como movilidad, turismo sostenible y protección de inmuebles históricos.
Durante la ceremonia se resaltó que el Centro Histórico de Puebla obtuvo su inscripción como Patrimonio Mundial el 11 de diciembre de 1987, por su “valor universal excepcional”, su traza fundacional, sus edificios religiosos novohispanos y la riqueza de sus casonas y fachadas cubiertas de azulejos. También se mencionó que la declaratoria de Talavera como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad reconoció los procesos artesanales tradicionales que se mantienen en talleres de Puebla y Tlaxcala, y que la designación de Puebla Ciudad Creativa del Diseño impulsó nuevas políticas para articular el diseño contemporáneo con la revitalización del espacio público.
En este contexto, el gobierno de la ciudad planteó que el reto central consiste en preservar el Centro Histórico como espacio vivo, donde la actividad económica, la vivienda, el turismo y la vida cotidiana coexistan con el resguardo del patrimonio. La Gerencia del Centro Histórico señaló que las líneas de trabajo incluyen regulación de imagen urbana, rescate de inmuebles, fomento de oficios tradicionales y fortalecimiento de la participación ciudadana en la defensa del patrimonio cultural.


