Catastrófico resultado para Genoveva Huerta en la renovación de los comités municipales del PAN

El PAN acaba de renovar 80 por ciento de sus estructuras municipales con un resultado catastrófico para la actual dirigencia estatal del partido, encabezada por Genoveva Huerta Villegas, pues se estima que únicamente en el 25 por ciento de las plazas logró colocar a comités que son encabezados por panistas afines a la líder del albiazul.

Con ello, Genoveva Huerta encabeza la dirigencia estatal panista más débil desde principios de los años 90, cuando en el PAN se dio la disputa entre neopanistas –encabezados en ese entonces por Francisco Fraile García– y los llamados “doctrinarios” –que los representaba Teodoro Ortega—, lo que permitió el surgimiento de un partido que se convirtió en la principal fuerza opositora del estado de Puebla y que, en la primera década de este siglo ganó el Poder Ejecutivo.

En el reciente proceso electoral del PAN se renovaron las dirigencias de 98 de los 122 Comités Municipales del partido. En 24 casos, no hubo quórum, por lo que será el Comité Ejecutivo Nacional del albiazul el que decidirá si continúan los actuales directivos o si se nombra a una representación provisional.


De los 98 comités que si pudieron cambiar de mandos, el grupo político de Genoveva Huerta tuvo un resultado adverso desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo. Dicho de otra manera, fue un desastre.

En la perspectiva cualitativa, en las plazas más importantes de la entidad, como son la capital, Teziutlán, Tehuacán, San Martín Texmelucan, Huauchinango y Atlixco, ganaron panistas que no son afines a Genoveva Huerta o de plano son militantes del partido que están abiertamente enfrentados con la titular del Comité Directivo Estatal. Con ello, Huerta Villegas pierde influencia en las plazas en donde se concentran los núcleos más importantes de militantes del albiazul.

Desde el punto de vista cuantitativo, se estima que ganaron panistas cercanos a Genoveva Huerta en unos 30 comités, que representan solamente 25 por ciento de la estructura municipal del PAN en el estado.

El problema es que esos triunfos se dieron en municipios pequeños, con poca militancia panista, y en donde en muchos casos las planillas que ganaron de última hora se adhirieron al grupo de Huerta Villegas por no tener ningún otro líder referente en el estado.

Los que conocen la vida interna del PAN refieren que siempre el presidente del partido tiene de su lado, por lo menos, entre 50 y 60 por ciento de la estructura municipal.

Incluso en los periodos de Rafael Micalco y Juan Carlos Mondragón, que fueron dos presidentes estatales del PAN no queridos por Rafael Moreno Valle Rosas, cuando este era gobernador de Puebla, tenían un control superior al 60 por ciento de la estructura municipal del partido.

El problema de fondo es una falta de liderazgo de Genoveva Huerta, quien llegó al cargo por una imposición de Martha Erika Alonso Hidalgo, en un esquema en el cual la entonces gobernadora es quien iba a seguir mandando en la vida interna del PAN.

Al morir el matrimonio Moreno Valle–Hidalgo Alonso, la actual presidente del partido no ha sabido conciliar con la mayor parte de los grupos, expresiones y liderazgos del PAN. Por esa razón pocos confían en ella y se acercan poco a la dirigente. El reciente resultado de los procesos internos del albiazul reflejó esa condición.