A dos meses de que se cumplan tres años del feminicidio de Wendy Hellen Sandon Herrera, estilista peruana de 33 años que desde 2012 residía en Cuautlancingo, el Juzgado de Oralidad Penal y Ejecución de la Región Judicial Centro Poniente, con sede en San Andrés Cholula, registró la carpeta correspondiente a su caso para iniciar el juicio oral contra su presunto feminicida y expareja sentimental, Darío N.
Sandon Herrera, propietaria de cuatro salones de belleza en la zona conurbada de Puebla, fue hallada sin vida el 22 de diciembre de 2022 con huellas de violencia en territorio tlaxcalteca. Las investigaciones señalaron como principal sospechoso a Darío N., quien permanece recluido en el Centro Penitenciario de San Pedro Cholula bajo la medida cautelar de prisión preventiva justificada.
Desde su detención, ocurrida un día antes del hallazgo del cadáver en Apizaco, Tlaxcala, la defensa del acusado ha promovido diversas tácticas dilatorias, denunciadas públicamente por Jessica Sandon, hermana de la víctima, quien sigue el proceso desde Perú, país donde Wendy fue sepultada en febrero de 2023.
Un mes antes, la Fiscalía General del Estado (FGE) había logrado su vinculación a proceso por los delitos de desaparición y feminicidio. El primero fue imputado porque, previo al hallazgo del cuerpo, la estilista había sido reportada como desaparecida el 16 de diciembre de 2022, un día después de ser vista por última vez, cuando inauguró su cuarto salón de belleza en Plaza Sonata, en Lomas de Angelópolis.
De acuerdo con la FGE, Darío N. fue captado por cámaras de seguridad en el domicilio de la víctima en Cuautlancingo. En las imágenes se observa cómo introduce el cuerpo de Wendy en bolsas de plástico y lo carga a su vehículo, donde posteriormente lo trasladó hasta Apizaco, Tlaxcala, para abandonarlo
Durante la necropsia de ley, las autoridades ministeriales confirmaron que el cuerpo presentaba múltiples huellas de violencia, entre ellas lesiones en las yemas de los dedos, presuntamente para impedir su identificación.
Según la reconstrucción de los hechos, Wendy había decidido terminar su relación sentimental con Darío N., con quien tuvo una hija, luego de sufrir diversos episodios de violencia intrafamiliar. Tras la separación, ambos acordaron que él visitaría a su hija dos veces por semana, y se presume que durante una de esas visitas la atacó, ya que el 16 de diciembre de 2022 sus familiares y conocidos dejaron de tener contacto con ella.
A lo largo de casi tres años de proceso judicial, Darío N. no ha recibido ninguna sentencia condenatoria por los delitos que se le imputan desde enero de 2023. Según la familia de la víctima, tanto él como sus abogados han interpuesto múltiples recursos legales para aplazar las audiencias e impedir el avance del juicio oral.
Además, denunciaron que durante 2025 se han registrado diversos errores administrativos por parte del Poder Judicial, entre ellos la falta de ejecución oportuna de las solicitudes de traslado del acusado desde el penal hacia la sede judicial, lo que ha retrasado las audiencias. Los familiares confían en que, tras la apertura del juicio, el proceso avance hacia una sentencia condenatoria por desaparición y feminicidio.
Wendy Hellen Sandon emigró a Estados Unidos a los 18 años, donde conoció a su primera pareja sentimental. Tras algunos años, regresó a Perú y posteriormente se trasladó a Puebla en 2012, para reunirse con esa misma pareja en Cuautlancingo.
De esa relación nacieron dos hijos, pero el matrimonio terminó en divorcio. Tiempo después conoció a Darío N., con quien tuvo una hija y quien, según las investigaciones, la violentó en múltiples ocasiones hasta privarla de la vida.
Su cuerpo fue repatriado a Perú en febrero de 2023, donde reside gran parte de su familia. Desde entonces, sus hermanas y otros familiares han viajado de forma periódica a Puebla para dar seguimiento al proceso judicial y exigir justicia por Wendy.


