Viernes, agosto 19, 2022
- Anuncio -

Campeones: Checo Pérez, Real Madrid… ¿y el Atlas?

- Anuncio -

Relacionadas

Gobierno de Atlixco inicia instalación de semáforos que la ciudadanía solicitaba desde hace años para prevenir accidentes

La presidente municipal Ariadna Ayala dio arranque a la instalación de semáforos en dos de los principales accesos del...

Cornada

En la aprobación/reprobación de cuentas públicas, el Congreso aplica la máxima juarista:  “a los amigos, justicia y gracia. A...

El próximo mes esperan concretar el Clúster de Agave región Tehuacán

Tehuacán. Se tiene un avance importante en la consolidación del Clúster de Agave en esta región, mismo que surgió a...

Destacadas

Presentan tres ONG internacionales un recurso para apoyar lucha del pueblo maseual

En apoyo a la demanda del pueblo maseual de no ser consultado sobre tres concesiones mineras que ya fueron...

Reitera el pueblo maseual rechazo a la consulta sobre tres concesiones mineras

El pueblo maseual reiteró su rechazo a ser consultado sobre las concesiones “Atexcaco I”, “Atexcaco II” del grupo Ferrominero...

Iniciarán investigaciones contra Mario Marín para frenar su excarcelación: Barbosa

Sobre el caso Lydia Cacho, el gobernador Miguel Barbosa Huerta dijo que su administración iniciará investigaciones contra el exmandatario...

Ayer, el GP de Mónaco recibió a la F1 con épico chubasco, que empezó por retrasar el inicio de la función y provocó un carrusel para adaptar neumáticos de lo anegado a lo húmedo y de lo húmedo a lo seco conforme el tiempo iba escampando. En el enredo hubo beneficiados y damnificados, ninguno más que Charles Leclerc, que corría en casa y salió como puntero —por cierto no desde la parrilla sino detrás del auto de seguridad porque aún llovía con fuerza. Una llamada errónea desde la comandancia de Ferrari le estropeó el día y lo colocó irremediablemente detrás de su coequipero Carlos Sainz y, lo que es peor, de Max Verstappen, que agranda de esta manera su ventaja sobre el monegasco. Por lo demás, fue una prueba de alta tensión y un espectáculo inolvidable.

¿Y Sergio Pérez? El Checo salió tercero porque la grilla la acaparó Ferrari, y fue el primero al que llamaron por llantas verdes (intermedias de lluvia: se había arrancado con azules, reservadas para pistas encharcadas). Y tardó muy poco, lo que los líderes en entrar a pits, en ocupar el liderato que ya no soltaría.  En su camino largo y sinuoso hacia la ajedrezada está incluida una bandera roja para retirar los restos del Haas de Schumacher —destrozado al impactarse en la curva Mirabeau sin daño para el piloto—, la tontería del alto mando ferrarista que le robó toda opción a Leclerc y la maestría del tapatío para conservar un juego de gomas muy castigado del acoso de Carlos Sainz, mientras el reloj avanzaba a paso de tortuga hacia los 35 minutos de tope que señalaron los comisionados para recortar a menos de 70 vueltas una carrera programada a 77. El desgaste de los neumáticos del Checo, así como su perfecta defensa del primer puesto, compactó tras él a

Latinoamericanos. Sergio Pérez es el quinto piloto latinoamericano en ganar en Montecarlo, el circuito más antiguo y también el más complicado de la F1. Antes lo habían hecho Juan Manuel Fangio (1957), Carlos Reutemann (1980), Airton Senna (¡seis veces consecutivas!, de 1988 a 93) y Juan Pablo Montoya (2003). Pero el tapatío ya sabía lo que es ganar en Mónaco, pues lo consiguió cuando era piloto de F2.

- Anuncio -

El Madrid agranda su leyenda. En la final parisina del sábado no fue mejor que el Liverpool. Tampoco lo había sido en octavos de final (PSG) ni en cuartos (Chelsea) ni en semifinales (City), y sin embargo se las arregló para eliminarlos, siempre en el Bernabéu y siempre mediante reacciones apabullantes para quitarse, de último momento, desventajas que se antojaban insuperables. ¿Sería capaz de hacer lo mismo lejos de casa, y contra el equipo más en forma del continente?

Para lograrlo tuvo que resistir un primer tiempo a contrapelo, con los reds ejerciendo presión alta y buscando resquicios sin prestar casi la pelota, mediante paseos a lo largo y ancho del terreno, casi siempre a primer toque y poniendo repetidamente a prueba a Thibaut Courtois, que iniciaba su noche más gloriosa. Aunque hacia el final (42´) la leyenda madridista ya le hizo un guiño al partido con la acción del minuto 42 —primera llegada a fondo de los blancos— que concluyó con Benzemá enviando el balón a la red y el arbitraje regando las jícamas en grande: era gol porque el fuera de juego que sirvió como argumento para anularlo no existió al proceder el balón de un contrario (Fabinho). Tampoco habría sido justo porque el castigo al Liverpool, que había llevado todo el peso del partido, hubiera sido excesivo. En esa primera mitad Karim Benzemá fue fundamental para sostener, con su liderazgo, omnipresencia, perfecta ubicación y serena retención de balón, a un grupo sometido a presión permanente y en riesgo de perder la cabeza. Luego, en el complementario, el francés declinaría claramente; por suerte para el madridismo el Liverpool ya no fue el mismo ni física ni futbolísticamente, para bien del partido, que tendió a emparejarse sin perder atractivo, antes al contrario.

Gol de Viny y recital Courtois. Un repaso a las acciones clave del encuentro consagra a Thibaut Courtois no ya como la figura del día sino como el mejor portero en activo de la actualidad. Sus hazañas salpicaron la final. Y, como se verá, prácticamente la decidieron.

15´: Mané penetra por derecha, gana la raya y la pone al centro; Salah, tomado a contrapié, saca un remate débil pero colocado al poste izquierdo de Courtois, que reacciona con agilidad gatuna y desvía tendiéndose cuando el balón ya se colaba.  20´: Ahora es Sadio Mané quien remata desde el borde del área, duro y a la base del mismo palo: Courtois se estira hacia su derecha, desvía inverosímilmente, hay rebote en el vertical y salto felino del arquero para quedarse con la redonda. 42´: Gol de Benzemá y discutible decisión árbitro-VAR que lo anula por fuera de juego. 58´: El Madrid está aprovechando una pausa física del adversario para soltarse y Valverde avanza por la entreala derecha, finta un servicio al área pero conserva el balón, se lanza sobre el área y lanza un centro hacia adelante, casi a ras de césped, que Benzemá deja pasar y Vinicius remata cerrándose sobre el poste contrario. Nada que hacer para Alisson. 63´: Salah traza su diagonal habitual de la derecha al centro izquierda, tira durísimo con comba hacia el palo derecho de Courtois y vuelo planeado del belga que estira el brazo y desvía el obús. 68´: Astutamente, Mané supera por alto a Courtois con centro desde la raya izquierda que Salah va a cazar junto al poste contrario,  superando por alto a Courtois y preparando el cierre de Salah, pero el arquero se repuso y tapó con la pierna el remate del egipcio. 79´: Tira Henderson desde la frontal del área, desvía Diego Jota a medio camino y el reflejo del arquero le niega el gol. 81´: Extraordinaria desviada de Courtois a remate con comba de Salah que amenazaba con colarse al lado del vertical derecho, a medio metro del suelo.

Rey de Europa 14 veces. Real Madrid logró así su orejona número 14, muy por encima de las 7 del Milán y las 6 del Liverpool y el Bayern Múnich, las 5 del Barcelona y las 4 del Ajax.  Por países, los equipos españoles suman ganaron en 19 ocasiones el título, los ingleses 14, los italianos 12, los alemanes 8, los holandeses 5 y los portugueses 4.

La final mexicana. El Atlas está cerca de refrendar su título del Apertura 2021 (escribo esto antes del decisivo encuentro de anoche). El 2-0 de la ida, en el Jalisco, podría ser una hipoteca irremontable para el superlíder Pachuca. Lo que los rojinegros no han podido sacudirse es el lastre de conservadurismo y contragolpeo a mansalva que los viene acompañando desde que Diego Coca se hizo cargo de la dirección técnica, con el equipo en la cola del pelotón y la multipropiedad acudiendo en su auxilio con el Santos Laguna en el papel de equipo a deshuesar. Un vistazo a las estadísticas del jueves en el Jalisco revelan que el visitante tuvo el balón durante el 60 por ciento del tiempo de juego, tiró más veces a puerta (18/5 contra 13/4), sus jugadores acertaron más pases que los del vencedor (78% por 64% ) y cometieron menos faltas que los pupilos de Coca (15 del Atlas por 10 de la visita). Pero las estadísticas no ganan partidos y el 2-0 favorable al actual campeón los puso contra la pared, a reserva del resultado del choque decisivo.

Uno el dominio, otro los goles. En la ida, Atlas se adelantó con seco frentazo del “rubio” Reyes a centro de Quiñones (25´), mismo galgo colombiano que, birlándoles la cartera a dos defensores tuzos en jugada aparentemente inocua, cerca de la banda derecha y bastante lejos del área, se fugó solo con su larga zancada para fusilar sin piedad a Usteri cuando el Pachuca, volcado sobre territorio tapatío, buscaba el empate (93´).

A lo anterior habrá que agregar que el catenaccio atlista estuvo apuntalado por la muy destacada actuación de su arquero —el segundo tiempo se jugó casi todo en territorio rojinegro—, y que el insistente ataque pachuqueño adoleció de mordiente, pues a los aciertos de Camilo Vargas se sumó la inoperancia de los atacantes del superlíder, que desperdiciaron por lo menos tres ocasiones claras de gol.

Retrovisor. Pocos saben —o recuerdan— que Atlas y Pachuca protagonizaron ya una final que se extendió a tres partidos de máximo dramatismo. No fue una final por el campeonato sino para evitar el descenso a Segunda División. El primer encuentro lo arbitró un importado, el mundialista francés Robert Wurtz, a fin de evitar suspicacias. Ambos equipos se vaciaron totalmente a lo largo de 240 minutos apasionantes.

Antesala. en aquella liga 70-71, la Primera División dividió sus 18 equipos en dos grupos: los dos líderes jugaron la final (América 2-0 al Toluca, marcador global); los dos coleros lucharon por evitar el descenso, con menos puntos el Atlas (22 en 34 partidos) que los Tuzos (29). Por cierto, el Puebla eludió la cola venciendo a los atlistas en la última jornada (2-4) para alcanzar 32 puntos y quedar por encima de los Tuzos y el Guadalajara (30).

Desenlace. El rojinegro se adelantó 2-0 en el primer tiempo del partido de ida (ambos de Ricardo Chavarín) y el local Pachuca tuvo que esforzarse para empatar a 2. En el Jalisco, sin embargo, el dominio atlista resultó estéril y el 1-1 final envió la disputa al estadio de León, donde el 4 de agosto de 1971 el Pachuca logró conservarse en Primera (2-0). La verdad es que el duelo de coleros debió ser el clásico Atlas-Guadalajara, que tuvo una de sus peores campañas; a media semana logró rebasar por un punto a los pachuqueños derrotando apuradamente al Monterrey (1-0), pero a los Tuzos les bastaba empatar el domingo en la Bombonera toluqueña para asegurar la permanencia. Se encargó de impedirlo el árbitro Jacobo Vela al anularle un gol perfectamente limpio al Pachuca, obra del “Bobo” Madrigal, y al vencer 1-0, el Toluca hundió al visitante. No por mucho tiempo.

Y estamos hablando, en un drama de tres actos por eludir el descenso, de partidos jugados en estadios absolutamente llenos. Igualito que en las liguillas de ahora.

- Anuncio -

Ultimas

Gobierno de Atlixco inicia instalación de semáforos que la ciudadanía solicitaba desde hace años para prevenir accidentes

La presidente municipal Ariadna Ayala dio arranque a la instalación de semáforos en dos de los principales accesos del...
- Anuncio -
- Anuncio -