Campaña de Cárdenas camina sin empatía con panistas y reculando sus críticas vs. el morenovallismo

FOTO: esimagen / Daniel Casas

Parafraseando al escritor José Emilio Pacheco quien decía “Somos aquello contra lo que luchamos a los 20 años”, se puede decir que algo similar le pasa a Enrique Cárdenas Sánchez, hace campaña como candidato a la gubernatura apoyándose en temas que combatía apenas hace unos meses. Entre ello, respaldar los proyectos del morenovallismo y recurrir a las descalificaciones contra sus adversarios.

Pareciera que esos recursos han sido una salida emergente para hacer un último esfuerzo de remontar en los índices de intención del voto faltando 16 días para concluir las campañas electorales, luego de que el candidato no ha logrado salir de un segundo lugar rezagado en las encuestas y que no acabar de hacer empatía con los liderazgos y la militancia del PAN.

En apariencia la campaña de Enrique Cárdenas ha sido un factor para cohesionar al Partido Acción Nacional, luego de que se ha logrado ver integrados al mismo proyecto a algunos morenovallistas con importantes panistas tradicionales, como Ana Teresa Aranda y Francisco Fraile García. Sin embargo, no se percibe una presencia comprometida de todo el panismo para movilizarse a favor del aspirante común del PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano.


Dicho de otra manera, esa cohesión es una apariencia que todavía no se traduce en un cambio profundo dentro del PAN.

El problema se originó porque al inicio de la campaña Enrique Cárdenas se mostró muy distante de los líderes panistas. Lo veía como si fueran “los contaminados” de la política tradicional. Y a muchos liderazgos del partido les molestaba que el candidato diera a entender que solo había aceptado la postulación del albiazul para obtener el registro oficial como contendiente a la gubernatura, sin mostrar el más mínimo interés por el partido y sus bases.

Cuando empezaron a pasar los días, el equipo de Enrique Cárdenas se percató que no podía haber un avance importante en el ánimo del electorado si no se tenía el apoyo de las estructuras del PAN.

Entonces se invirtieron los cosas, ahora quienes manejan los trabajos del candidato empezaron a reclamar al PAN su pobre participación.

Narra una fuente bien informada, que luego de ese reclamo empezaron a haber reuniones entre el equipo de Cárdenas y los representantes de las estructuras del PAN, con el propósito de hacer un esfuerzo conjunto.

En esos encuentros lo que más llamó la atención a los panistas es que los estrategas del candidato no sabían pedir algún objetivo en específico, lo que daba muestras de que en el bando del exrector de la Universidad de las Américas no se tiene idea de cómo avanzar en el terreno de las preferencias electorales.

Lejos de que la relación mejorara, cada vez hay un alejamiento de líderes y militantes del PAN del proyecto electoral de Cárdenas, por sentirse ajenos al mismo.

Un factor más que ha complicado el involucramiento de los panistas, es la versión que ha corrido de que el candidato ya en un par de ocasiones habría tenido la intención de bajarse de la candidatura por el malestar que supuestamente le provocaron algunos ataques mediáticos contra su familia y por los señalamientos de que supuestamente no reportó al Sistema Nacional de Investigadores su ausencia en labores académicas a causa de la campaña electoral.

Tal parece que por esa razón en los últimos días el equipo de Cárdenas ha optado por dos vías para intentar levantar la campaña: que es apoyarse en los proyectos morenovallistas, que antes eran severamente cuestionados por Enrique Cárdenas, y que es dejar pasar ataques e insidias contra su principal adversario, Luis Miguel Barbosa Huerta, el candidato de Morena.

Un ejemplo de lo anterior, es que el fin de semana estuvo en Puebla la senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, quien calificó al aspirante de Morena de ser un candidato “sin huevos”, por no haber acudido al debate que la semana pasada organizó la Coparmex. Esa afirmación la hizo frente a Enrique Cárdenas, sin que el abanderado albiazul mostrara algún desacuerdo.

Sin duda ese tipo de expresiones son violencia de género y es el tipo de prácticas que antes cuestionaba Enrique Cárdenas.

Gálvez aparte de usar expresiones agresivas contra Barbosa, ensalzó el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas y el endeudamiento público que generó su administración para tener en orden y con crecimiento económico a Puebla. Algo que llamó poderosamente la atención, pues si algo cuestionó Cárdenas con severidad en el pasado fue el aumento de los pasivos en la gestión morenovallista.

También el fin de semana, el candidato panista dio a conocer el proyecto de construir cuatro nuevas rutas del metrobús en caso de ganar la gubernatura. Aunque matizó al reconocer que hace algunos meses ejerció una fuerte crítica contra ese sistema de transporte –al que calificó de caro y mal planeado–, pero al final se acabó sumando a favor de la continuidad de uno de las principales obras de lo que fue el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas.

Lo mismo ha pasado con las ciclovías de la ciudad de Puebla, aunque Cárdenas es apoyado por el movimiento de ciclistas de la capital, ha evitado cuestionar esas obras que surgieron durante la gestión de Moreno Valle y ha sido uno de los proyectos más descalificados.