Un diagnóstico cultural para identificar a las personas, ya sea de manera grupal o individual, que trabajan en dicho renglón no sólo como creadores, sino como practicantes, gestores, incitadores e incluso como agentes que rescatan oficios y labores tradicionales, que tienen en común el ser una práctica cultural.
Esa, es la tarea que realiza la regidora de Cultura en el ayuntamiento de Puebla, Vanesa López Silva, principalmente en los polos norte y sur de la ciudad, en vías de construir un listado que reconozca las prácticas culturales ciudadanas enfocadas en procesos creativos de la capital.
“No sólo estamos buscando a artistas, o dinámicas tradicionales en barrios o en juntas auxiliares, sino también estamos buscando a gente que en sus espacios de calle o de colonia garanticen algún tipo de encuentro”, dijo durante una entrevista.
La presidenta de la Comisión de Cultura en el cabildo señaló que, en esta tarea, ella y su equipo han encontrado personas que ponen en marcha diversas dinámicas: desde círculos de estudio hasta la promoción de espacios de bordado o creadores que venden y ofrecen sus productos.
Dijo que a través de brigadas y en diálogo con presidentes de juntas auxiliares se busca además ubicar qué es lo que la gente reconoce como práctica cultural, pues éste es un renglón amplio que no sólo tiene que ver con creadores, sino con espacios de encuentro, de lectura, de discusión, de organización social y de asamblea comunitaria.
“Lo que queremos abrir el debate sobre lo que se llama como alta y baja cultura. En el sentido de la visión administrativa municipal la apuesta es poner en discusión el eje laboral y el eje de participación ciudadana, y como se podrían complementar para hacer un trabajo de cultura de paz y se respeten derechos laborales”, dijo López Silva.
En este último renglón, el de lo laboral, la regidora de Cultura indicó que se debe revisar qué se está haciendo a nivel institucional, para hacer que estas prácticas culturales permanezcan.
“Ubicamos que desde 2006 no se hace un diagnóstico puntual sobre lo que tenemos en el municipio -en materia de práctica cultural-. En ese diagnóstico viene un poco esa noción de alta y baja cultura, y no hay un diagnóstico de barrido en profesionales por ramas, que es la visión más alta que tenemos de la cultura, y la que nos parece es la que nos podría ayudar a resolver temas como la justicia social”.
En suma, señaló que este diagnóstico es también una manera en que la administración municipal puede revisar ciertos temas, pues si bien hay algunos -como cultura de paz o pueblos originarios-, que se proponen como transversales y cruzan diversas áreas, esto no necesariamente ocurre pues es usual que se hagan programas apartados en las secretarías y “parecería que eso es un eje transversal, cuando no, pues el debate debe existir dentro de la misma administración pública”.
La regidora Vanesa López precisó que la tarea con esta herramienta es obtener datos concretos, que permitan obtener una estadística e incluso criticar lo que pasa en la administración pública. “Los datos se pondrán en la mesa de la Comisión de Cultura y se podrá empezar a generar ese tránsito con las demás estancias”. Concluyó que, para diciembre, cuando se dé a conocer el informe anual por parte de la comisión que preside, podría darse a conocer este censo, el eje de las encuestas y el conteo final del sector.


