En municipios del estado de Puebla impactados por fuertes lluvias e inundaciones, la población enfrenta un nuevo golpe: el aumento desmedido en el costo de productos básicos. De acuerdo con la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco), la tortilla se oferta hasta en 80 pesos -cuando su precio regular es de 18 pesos-, esto equivale a un incremento de 344 por ciento. El garrafón de agua de 20 litros se comercializa en 200 pesos -usualmente ronda en los 60 pesos en la entidad-, por lo que el alza es 233 por ciento.
Juan Pablo Cisneros Madrid, presidente de Canaco Puebla, reconoció en entrevista que no existe un registro puntual sobre los negocios responsables de estos aumentos, pero aseguró que hay conocimiento de la situación y colaboración con la Oficina de la Defensa del Consumidor (Odeco) para detener tales prácticas.
“No son momentos de aprovechar la contingencia para generar ingresos adicionales, sino para ser sensibles en lo que vive la población y no permitir estos abusos en inflar los precios”, sostuvo.
Añadió que la Canaco pidió a Uriel Erazo, director de la oficina de Odeco, se realicen recorridos en las zonas más afectadas verificando que los productos de la canasta básica sean ofrecidos a precios justos.
Por ahora, no hay denuncias de acaparamiento, pero persiste la preocupación por las alzas injustificadas en artículos de primera necesidad, justo cuando la economía local está severamente golpeada.
Según Cisneros Madrid, el núcleo del problema es la intención de ciertos comerciantes de aprovechar la contingencia y trasladar el impacto económico a quienes ya sufren las consecuencias de las lluvias.
Por ello, la Cámara de Comercio insiste en que la iniciativa privada aporte víveres para consumo inmediato y evite cualquier especulación que agrave la crisis.
La magnitud de los aumentos exige una intervención clara y urgente de las autoridades, así como el compromiso ético de las empresas. Sólo con vigilancia estricta y solidaridad efectiva será posible evitar que la emergencia se convierta en una crisis social prolongada.
Canaco mantendrá la coordinación con Odeco y otras instancias para que los municipios afectados encuentren oportunidades de recuperación justa y digna, sin permitir que la especulación se imponga sobre la necesidad de la población.


