Los ayuntamientos de Huauchinango y Zacatlán revocaron los permisos otorgados a la nueva línea de autobuses Autotransportes Socios Unidos Poblanos (ASUP), cuyo arranque estaba programado para este lunes.
La empresa, conocida como la “Línea Rosa”, tenía previsto iniciar operaciones con rutas que conectarían directamente a Huauchinango, Zacatlán y Xicotepec.
Los concesionarios de ASUP expresaron su inconformidad tras la cancelación de los permisos para las terminales en ambos municipios, que habían sido autorizados con anterioridad. Según denunciaron, la decisión pudo haber sido influenciada por presiones externas, presuntamente provenientes de Elizabeth Vite Vargas, propietaria y gerente general de la empresa USSA de CV.
De acuerdo con los socios de la línea, la empresa afectada cumplía con todos los requisitos establecidos por la Secretaría de Movilidades y Transporte del estado de Puebla. Además, habían adquirido unidades seminuevas con el objetivo de ofrecer un servicio seguro y con mejores condiciones de comodidad para los usuarios.
Pese a ello, los gobiernos municipales decidieron retirar las autorizaciones que permitían el funcionamiento de las terminales, lo que generó incertidumbre entre los transportistas y usuarios que esperaban la puesta en marcha del nuevo servicio.
Los integrantes de ASUP piden la intervención del gobernador Alejandro Armenta y del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) estatal.
Además, por la mañana hubo problemas de circulación vehicular y tensión social en Zacatlán, donde operadores de la ruta hacia Huauchinango tuvieron bloqueado el acceso sur del municipio como parte de una disputa con conductores de otra línea.
El incidente incluyó la retención de un chofer y su unidad en la zona, lo que provocó la movilización de elementos de la Policía Estatal y Municipal.


