Aranda le apuesta a ser el fiel de la balanza contra Rafael Moreno Valle

Los últimos sondeos indican que, si en estos días fueran los comicios para la “minigubernatura”, habría un empate técnico entre el PRI y el PAN, con una ligera ventaja para el albiazul de no más del 5 por ciento. Por esa razón la campaña independentista que hace un par de días inició la ex panista Ana Teresa Aranda podría ser el fiel de la balanza en contra del morenovallismo.

El objetivo de Aranda es muy claro, sabe que no tiene el aparato económico, político y de estructuras para salir a tener una disputa real con el bloque de partidos morenovallistas, pero si aspira a llevarse entre el 9 y el 15 por ciento de la votación, la cual es una cantidad suficiente para provocar la derrota del proyecto continuista de Moreno Valle.

La ex panista no busca hacer alianzas o acuerdos obscuros con el PRI, pero si intentará contribuir a la derrota del candidato de Moreno Valle.


Aranda le está apostando a salir a disputar una franja de entre 100 y 150 mil sufragios, los cuales buscaría que salgan de las filas del PAN y el PRD, así como del sector del llamado “voto verde”, que es donde priva el mayor desencanto y hartazgo contra el falso proyecto de Moreno Valle, quien prometió democratizar, modernizar y transparentar al Poder Ejecutivo, para al final construir un gobierno autócrata, represor, opaco y corrupto.

De ahí se entiende la línea discursiva que Ana Teresa Aranda —hace un par de días– empezó a desarrollar en un video que subió a su cuenta de Facebook, en la cual se le ve caminando en los portales del Centro Histórico, para dar un mensaje que busca tocar la sensibilidad política del electorado de izquierda y de derecha, así como de los electores identificados con la opción de los candidatos ciudadanos o independientes.

En su mensaje la ex presidente del PAN estatal dice que busca construir una Puebla nueva, en la que “podamos decir lo que pensamos sin temor a ser perseguidos o encarcelados”, en clara alusión a la represión morenovallista y que ha sido un tema que genera más agravio e interés en los electores de izquierda.

“Una Puebla –continúa la ex secretaria de Desarrollo Social– en la que mandemos a los ineptos a su casa y a los corruptos los pongamos tras las rejas”, las cuales son frases muy clásicas del panismo.

Y remata con la frase: “Si compartes este sueño eres un ciudadano independiente y Puebla te necesita, cuento contigo”, en lo que es una mención al tema de la opción de los candidatos independientes, que tanto gusta a los ciudadanos que son parte del llamado “voto verde”, es decir la gente que mantiene una crítica y malestar constante contra las fuerzas políticas tradicionales.

Se sabe que el proyecto de Aranda consiste en concitar en torno a su proyecto a activistas de izquierda y de derecha, de los llamados electores ciudadanos, y a todos los sectores agraviados con el morenovallismo.

Toda esa unión de fuerzas tendrá como objetivo salir a pedir el registro como candidata independiente, para toparse con el muro que mandó a construir Moreno Valle, en complicidad con el Congreso local, para evitar que un ciudadano pueda anotarse por esa vía como candidato al Poder Ejecutivo.

El objetivo será exhibir y denunciar el autoritarismo morenovallista, que no deja que en Puebla haya candidatos independientes.

Una vez que rechacen el registro de Ana Teresa Aranda, entonces la podría postular una partido político, como es Movimiento Ciudadano.

En caso de que a Dante Delgado, el líder y fundador de ese partido, no le lleguen al precio los morenovallistas, tal como ocurrió en 2013 cuando dicha fuerza política se unió a los intereses políticos del gobernador.

Se dice que Dante Delgado no tiene la intención de volverse a aliar con Moreno Valle, ya que el saldo de haberlo hecho en 2013 le costó a su partido obtener un pírrica votación en los comicios federales de este año.

Por lo que hay muchas posibilidades de que Ana Teresa Aranda acabe vistiendo la camiseta naranja de Movimiento Ciudadano, partido que en Jalisco este año tuvo la experiencia de arrasar en los comicios locales con candidatos independientes.

Esa misma posibilidad la quieren experimentar en Puebla con la ex panista.