Amenazas contra reportera de La Jornada de Oriente por difundir información del MIB

“¡Te lo advertí!”, fue la frase que unas 10 veces exclamó con violencia, con enojo, con gritos, con intolerancia, un personaje llamado Francisco Trejo, quien es funcionario de Puebla Comunicaciones y a nombre del gobierno de Rafael Moreno Valle intentó intimidar a la periodista Paula Carrizosa para impedir que difundiera el fiasco que representa el proyecto de Museo Internacional Barroco (MIB), que con sus 7 mil 500 millones de pesos no representa una propuesta cultural destacable.

El agresor intentó condicionar a Paula Carrizosa, quien es la responsable del área cultural de La Jornada de Oriente, que podía entrar a una comida que ofreció Rafael Moreno Valle Rosas para presumir la obra del MIB a cambio de que no publicara nada, pues según este personaje la prensa solo debe difundir lo que decide el gobierno del estado.

Francisco Trejo es director de la Unidad de Comunicación del organismo Puebla Comunicaciones, cargo al que llegó en diciembre de 2015, y a pesar de que lleva poco tiempo en el puesto este personaje ya emula el autoritarismo de Rafael Moreno Valle y cree que la prensa debe estar sometida al contentillo del gobernador, quien dio la orden que hasta el día de hoy, fecha en que se inaugura el MIB, se puede publicar notas sobre dicho museo.


Hace unos días, de manera sorpresiva, Paula Carrizosa recibió una llamada de Francisco Trejo para informarle que este miércoles Rafael Moreno Valle Rosas ofrecería una comida en el restaurante Barroco, que está adentro del MIB, para hablar del museo y ofrecer un recorrido en el mismo.

Todos los periodistas de La Jornada de Oriente desde hace cuatro años hemos sido excluidos de toda invitación a actos públicos de Rafael Moreno Valle Rosas, ya que el gobernador solo convive con comunicadores lisonjeros y le da urticaria toparse con alguien que ejerce la más mínima crítica. Por esa razón resultó atípico que alguien de este periódico tuviera un llamado de la administración morenovallista.

Sin embargo, desde la invitación empezaron a notarse los rasgos fascistas del morenovallismo, ya que Francisco Trejo le dijo a Paula Carrizosa, como queriendo darle órdenes, que se trataba de una “comida informal” y que no era de trabajo. La periodista, con sobrada razón, le dijo que ella no podía acudir a la reunión sin ejercer su labor de periodista.

Un día después la invitación impresa de la comida llegó a la redacción de La Jornada de Oriente y fue recibida por este columnista, la cual incluía un gafete gris con el nombre de Paula Carrizosa. Mi primer comentario con la colega fue: “Si es cierto lo de la invitación, qué extraño que nos inviten, luego del odio que nos tiene el gobernador”.

Mi colega Paula Carrizosa se presentó a la comida en cuestión como lo hace cualquier periodista, con libreta y grabadora en la mano, atenta a lo que sucede y con interés de conocer el interior del museo. A la reunión llegaron unas 300 personas, entre empresarios, personajes de la vida cultural de Puebla y muchos políticos que no entienden nada de la cultura.

Cuando mi compañera intentaba hacer algunos apuntes en su libreta, se le plantó Francisco Trejo para decirle de manera violenta, palabras más, palabras menos:

“¡Oye, Paula, te lo advertí, que la comida no es para que hagas una nota, así que te pido que no publiques nada!”

Nuestra reportera, de manera atinada, le respondió con una sonrisa, lo que provocó una reacción intolerante del burócrata de Puebla Comunicaciones, que con gritos enfatizaba:

“¡No publiques nada, ya te lo advertí!”

La periodista intentó evadir el hostigamiento del irascible funcionario y se echó a caminar. Fue entonces cuando un desesperado Francisco Trejo le empezó a gritar:

“¡Pélame, Paula!”, ¡Pélame, Paula!”

La situación colmó la paciencia de Paula Carrizosa y se volteó para decirle al agresor:

“Pues qué contradicción, ya que tú gobernador en la comida acaba de pedirle a los asistentes que se difunda la obra del Barroco y tú me exiges no publicar nada”.

A lo que Francisco Trejo volvió a reaccionar con sus amenazas:

“¡Ya te lo advertí, ya te lo advertí, no puedes publicar nada!”

Desde esta columna le decimos a Francisco Trejo: Paula Carrizosa no está sola, ya que directivos, reporteros, columnistas, fotógrafos, administrativos, colaboradores, nos unimos para hacer un frente común y estar atentos a no permitir una nueva agresión a nuestra compañera. No vamos a tolerar ningún atentado en su contra. Pues esas frases de que “Ya te lo advertí” suenen al anticipo de actos violentos, propios de los gobiernos fascistas.