Ambición de Biestro de ser candidato frena iniciativa a favor del aborto

La fracción parlamentaria de Morena ha decidido “congelar” la iniciativa para despenalizar la interrupción del embarazo en Puebla y tal vez, será hasta el próximo año cuando se vuelva a retomar. Esta decisión muestra la pobreza política e ideológica del bloque lopezobradorista, formada por diputados morenistas, petistas y del PES. Por enésima vez, los representantes populares de izquierda reflejan un talente conservador y alejado de la visión de cambio que dominó la campaña electoral de 2018.

Una situación de peso que dominó es que el presidente del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, ha empezado a promoverse para buscar ser candidato a edil de Puebla y en ese sentido, se considera –entre los diputados de Morena– una medida de alto riesgo político el aprobar alguna iniciativa de ley de corte liberal que después sea objeto de reclamo de la iglesia Católica o las asociaciones religiosas cristianas.

De hecho se sabe que hace un par de meses, el Arzobispado de Puebla mandó un mensaje de enojo, de repruebo, contra el proyecto de permitir la interrupción del embarazo en las primeras 12 semanas de gestación. Se supo que aunque entre los miembros de la cúpula del clero católico tenían claro que la iniciativa en cuestión la elaboró Rocío García Olmedo, diputada local del PRI y una mujer muy valiente, el reclamo de los religiosos se dirigió hacia el grupo parlamentario de Morena.


Y también trascendió que Gabriel Biestro se sintió preocupado, confundido, por el reclamo de los jerarcas religiosos.

Aunque públicamente Gabriel Biestro dijo que el clero católico no va a controlar la agenda legislativa de Puebla, se acabó demostrando que la fracción de Morena comparte los mismos atavismos del PAN que le tienen pavor al juicio retrogrado de las iglesias.

Resulta vergonzoso que en Oaxaca, un estado con menor desarrollo político de Puebla, los diputados de izquierda lograron dar una batalla ejemplar contra el conservadurismo ramplón de los grupos pro vida y se aprobó la despenalización del aborto, al reformarse los artículos 312, 313, 315 y 316 de la legislación que castigaba con cárcel a las mujeres que interrumpen un embarazo.

Allá en Oaxaca los legisladores no se intimidaron con las advertencias del arzobispo Pedro Vázquez Villalobos, que los condenó irse al infierno de las urnas y la falsa salvación espiritual.

En esa entidad se hicieron valor datos duros y claros que fundamentaron la reforma al Código Penal: en ese estado el aborto es la tercera causa de muerte materna, al año se practican unas 9 mil interrupciones de embarazo de manera clandestina y casi todas las féminas que pierden la vida por esta causa son pobres y de edades muy jóvenes. Ahora, se cambiará esa realidad lacerante y primitiva con la reforma aprobada este miércoles.