Comerciantes agremiados a la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre amagaron con vender sus productos en el zócalo de Puebla para el inicio de semana si el gobierno se rehúsa a dialogar y a buscar alternativas de solución a sus demandas.
Así lo dio a conocer Fernando Alonso, miembro del comité de la organización social, quien encabezó este jueves una multitudinaria marcha por el centro de la ciudad, a raíz que la Secretaría General de Gobierno estatal canceló la reapertura del diálogo.
Al mediodía, vendedores de la 28 de Octubre volvieron a salir a las calles para reclamar la instalación de mesas de negociación con las autoridades estatales y municipales. A diferencia de los últimos días, los comerciantes pudieron ingresar al zócalo de Puebla, que había estado cercado por decenas de granaderos, en un afán de evitar que ingresaran a la plaza de armas.
La movilización partió alrededor de las 12 horas del mercado Hidalgo, sede de la UPVA, al ayuntamiento capitalino.
La primera parada de los vendedores fue en la presidencia municipal donde los inconformes entregaron una solicitud de audiencia pública a las autoridades, a pesar que ahí estuvieron apostados una veintena de granaderos.
Públicamente demandaron a las autoridades que los recibieran o de lo contrario se quedarían en un plantón indefinido.
Durante el recorrido los manifestantes con pancartas en mano exclamaron consignas en contra del gobierno municipal y estatal, por la represión y la criminalización de la protesta social que se ha agudizado en contra de las organizaciones. En entrevista, Fernando Alonso informó que entregaron el oficio número 14 al ayuntamiento de Puebla, pero no recibieron una respuesta de las autoridades.
Relató que les dijeron que los recibirán después del 9 de junio, posterior a las elecciones federales. El dirigente comerciante explicó que el argumento de las autoridades es que se encuentran en periodo electoral, y no pueden atender sus demandas; sin embargo, dijo que el hostigamiento contra la 28 de Octubre continúa.
“El viernes pasado, según por equivocación, se llevaron un puesto de una compañera que estaba en el Parque Juárez, y para el lunes ya habían levantado a otro vendedor de dulces en la 29 Oriente y 5 de Mayo”, señaló.
