La protesta nacional de trabajadores de Alpura llegó este martes al Centro de Distribución (Cedis) ubicado en la 11 Norte, ciudad de Puebla, donde al menos 150 empleados sindicalizados se sumaron a la exigencia de respeto al Contrato Colectivo de Trabajo. La movilización se replica en entidades como Estado de México e Hidalgo, donde los empleados denuncian abusos laborales, cobros indebidos por merma de productos y el riesgo de despido para 85 trabajadores en todo el país.
Desde temprana hora, los trabajadores poblanos suspendieron actividades y colocaron pancartas en el acceso principal del Cedis, señalando que la empresa pretende descontarles las pérdidas de mercancía, además de obligarlos a realizar funciones ajenas a su puesto. “No es justo que nos quieran cargar la merma y asignar tareas que no corresponden a nuestro contrato”, expresó uno de los inconformes, quien prefirió no dar su nombre por temor a represalias.
En paralelo, la Secretaría de Desarrollo Económico, Trabajo y Competitividad (Sedetra) envió inspectores para verificar las condiciones laborales dentro de la planta. La presencia de las autoridades se dio tras las denuncias de los empleados, quienes también advirtieron sobre la intención de Alpura de despedir a decenas de colaboradores en todo el país.
La situación en Puebla refleja la inconformidad que se vive en otros estados. En Cuautitlán Izcalli y Ecatepec, Estado de México, trabajadores de Alpura realizaron manifestaciones pacíficas y exhibieron pancartas en las que exigen la destitución de altos mandos y mejoras en las condiciones laborales. Las protestas se extendieron a Hidalgo, donde empleados bloquearon brevemente la carretera México-Pachuca para visibilizar su demanda de respeto a los derechos laborales y el cese de despidos injustificados.
La empresa, fundada en 1970 y considerada una de las principales del sector lácteo en México, enfrenta desde hace años señalamientos por precarización laboral y subcontratación.
Alpura cuenta con 20 mil colaboradores en el país y produce más de 2 millones de litros de leche diariamente, pero sus trabajadores han denunciado jornadas extensas, bajos salarios y presión constante para cubrir cuotas, según testimonios recogidos en diversas plataformas y medios especializados.
De acuerdo con información proporcionada por los empleados, la empresa ya inició un acercamiento con los inconformes, lo que ha permitido la reanudación paulatina de actividades en el Cedis de Puebla. Sin embargo, persiste la exigencia de que se respeten los derechos laborales y se detengan los despidos.
“Pedimos que se respeten nuestras condiciones de trabajo y que no se nos responsabilice por situaciones que no dependen de nosotros”, declaró otro trabajador, quien reiteró el llamado a las autoridades para que intervengan y garanticen el cumplimiento del Contrato Colectivo.
El conflicto en Alpura ocurre en un contexto nacional donde diversas empresas enfrentan presiones por parte de sus empleados para mejorar las condiciones laborales. El caso de Alpura evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de diálogo entre empresas y sindicatos, así como la vigilancia de las autoridades para evitar abusos y despidos injustificados.
Mientras tanto, los trabajadores del Cedis Puebla y de otras entidades continúan atentos al desarrollo de las negociaciones, con la esperanza de que sus demandas sean atendidas y se garantice la estabilidad laboral en una de las principales compañías del sector lácteo mexicano.


