Aguja del cuándo y el dónde

Cuando salta la liebre  en calentura,

Cuando tocan alerta las campanas de la piel,

Se enturbia con lluvias la conciencia


Y late el deseo incluso en las rodillas.

Cuando el aire aclara las miradas

Y los ríos andan en silencio,

Se abre el cielo y pasta la luna

Como oveja campante y compasiva.

Ambas circunstancias del cuándo y el dónde

Cambian el flujo de la sangre:

Dislocada en veces o arremolinada en otro cuerpo,

Reúne los deseos en un ciego nudo a desatar.

Así, cuando mires a donde te llamen

Labios, manos, pechos, lenguas,

Enrojecerán de ansia tus ojos.

Reposa después hasta el dónde y el cuándo te conviden.

Ricardo Landa, 15 de agosto de 2012. Imágenes: Desire Dollron; Picasso: Paloma de la paz; Tántalo, internet;  No soy, internet

Blog: https://elrojodelalengua.wordpress.com