Advierten trabajadores del INAH que van por la defensa del patrimonio industrial de Puebla

Trabajadores sindicalizados del INAH advirtieron que van por la defensa legal del patrimonio industrial de Puebla, donde se encuentran asentadas las primeras fábricas textiles de América.

Lo anterior, en respuesta al anuncio del gobierno de Rafael Moreno Valle de intervenir estos edificios históricos para instalar hoteles, restaurantes y plazas comerciales.

El doctor Francisco Mendiola Galván destacó que Puebla es un estado muy valioso en cuanto a la arqueología industrial, la cual debe defenderse.


Refirió que este patrimonio –conformado por ex fábricas, estaciones de trenes e incluso el estudio de la historia de la clase obrera– está atendida por organizaciones internacionales, y en México comienza un interés por su protección.

Por lo tanto, advirtió que las obras en ex fábricas tendrán que normarse y atenderse en los ámbitos más amplios de la conservación y difusión de este patrimonio.

“No vamos a permitir que se lleven las fábricas de Puebla, porque es muy rico el patrimonio industrial con el que contamos”, sostuvo.

El representante sindical de los investigadores del INAH en Puebla dijo que los gobernadores solo buscan imponer sus obras al costo que sea, sin respetar los edificios históricos.

Incluso propuso que en lugar de hoteles o plazas comerciales, los inmuebles industriales pueden ser espacios didácticos, de investigación, e incluso de transformación equilibrada con la participación de las instancias competentes.

En Puebla, las ex fábricas La Constancia Mexicana, Mayorazgo, Atoyac textil y el Molino de en medio son las edificaciones más representativas del siglo XIX y XX.

Si bien estos inmuebles fueron construidos en el porfiriato, otras más se edificaron en la época crítica de la Revolución, como fue el caso de El Triunfo, recientemente derrumbada para construir ahí un estacionamiento.

En una entrevista concedida el año pasado por la arquitecta del INAH Sonia Espinosa Martínez, quien fue perseguida por la defensa de la Casa del Torno y otros inmuebles históricos, dijo que hace falta voluntad política de los tres niveles de gobierno en el rescate y defensa de estos inmuebles.

“El patrimonio edificado no solo debe considerar como inmuebles importantes aquellos construidos antes de 1900, pues los fundados en plena revolución, de valor histórico para Puebla y México, no entran en la custodia del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA)”, sostuvo aquella ocasión.

Destacó que no solo en la capital poblana sino en varios municipios del interior del estado se fundaron corredores fabriles, como sucedió en Atlixco y Metepec, que tienen una relevancia importante a nivel nacional.

“Somos el paso obligado entre Veracruz y México, por eso aquí se instalaron tantas fábricas y haciendas; también para aprovechar las vertientes de agua de los volcanes Popocatépetl, Iztaccihuatl y la Malinche”, arguyó.

Actualmente, en el INAH hay muchas propuestas paradas para declaratorias de zonas de monumentos.

Desde el año 2002 no se ha expedido ninguna en Puebla. Sin embargo, el estado también puede emitir declaratorias.

La especialista dijo que no es necesario legislar a favor de los inmuebles, cuando existe una sociedad comprometida con conciencia de identidad, que busca reutilizar sus edificios y no mutarlos en meros comercios.

Como ejemplos de restauración están la Casa de la Lectura Profética (3 Sur 71), convertida en librería, biblioteca y cafetería, y El molino de San Mateo, de la familia Maurer.

También mencionó el antiguo molino de Huexotitla, la fábrica Don Alfonso, La Perla, y algunas partes del Paseo de San Francisco, que fue parcialmente rescatado.

En Puebla, el Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial, fundado en 1997, tiene registrado la existencia de 500 haciendas, entre cascos y edificaciones, así como 41 fábricas en la Angelópolis, 10 en Atlixco, cinco en San Martín Texmelucan y cuatro en Cholula.