Advierten a RMV y Duarte cancelación de proyectos o habrá “resistencia civil”

Un total de 20 organizaciones de los estados de Puebla y Veracruz exigieron a los gobernadores de ambas entidades, Rafael Moreno Valle y Javier Duarte de Ochoa, respectivamente, que frenen los 112 proyectos de presas hidroeléctricas en los ríos que se ubican en el bosque de niebla de la zona limítrofe, pues en caso de que se traten de imponer alguno de estos proyectos “habrá resistencia civil hasta las últimas consecuencias”.

Las organizaciones ambientalistas La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental, la Alianza de Comunidades y Usuarios en Defensa del río Bobos–Nautla; la Sociedad Cooperativa Tosepan Tomi, Servicios Ambientales Chignautla, el Colectivo Defensa Verde Naturaleza para Siempre, la Unión Indígena Totonaca y otras, advirtieron que están en riesgo 560 kilómetros de ríos que pretenden ser entubados para la generación de energía eléctrica, y se perderían 2 mil 688 hectáreas de bosque.

A través de un comunicado que difundieron esta semana, las organizaciones indicaron que celebraron una asamblea en la que se acordó articular y unificar las luchas sociales y ambientales de Puebla y Veracruz, en la que pidieron a los políticos dejar de promocionar los supuestos beneficios de las hidroeléctricas.


Este encuentro se pronuncia en solidaridad con la compañera Aurora Juárez Barrientos, quien ha sufrido amenazas por parte de la empresa “Impulsa Generación Renovable”, a la que responsabilizaron de las amenazas tanto a la empresa como al gobierno del estado de Veracruz.

Exigieron el total respeto a la integridad física y jurídica de esta luchadora social “y la de los activistas y personas civiles que luchamos por defender los recursos naturales y el territorio en México”.

La exigencia también se extendió al gobernador Duarte de Ochoa para que cumpla con el decreto de Área Natural Protegida de la zona de Amatlán de Los Reyes, reiterando que no se permitirá la construcción de ninguna hidroeléctrica más en ese estado, pues consideraron que la producción nacional de energía es autosuficiente, no hay excusa para causar más daños a los pobladores y al medio ambiente.

“Acordamos defender nuestra integridad física, los ríos, bosques y territorio mediante el dialogo, la concertación, con la utilización de los instrumentos técnicos, legales y la fuerza de los pueblos”, expresaron en el comunicado.

Agregaron que “dejamos muy en claro a las depredadoras empresas privadas y a aquellas autoridades corruptas insertadas en los tres niveles de gobierno que, en caso de querernos imponer una obra que atente contra los ríos y bosques, les hacemos saber que habrá resistencia civil hasta sus últimas consecuencias porque hemos decidido, determinantemente, poner un alto a la depredación de la madre naturaleza”.

Las organizaciones consideraron que el agua, los ríos, humedales, lagunas, lagos, arroyos, bosques, manglares, costas y a las especias de flora y fauna que coexisten en las cuencas hidrológicas como una unidad integral y factor determinante para la existencia de las comunidades rurales y urbanas, y no son “una mercancía que se acapara, se compra y se vende como artículos suntuosos”.

Las organizaciones se sumaron al rechazo a todos los proyectos de minería a cielo abierto que se pretenden instalar en los estados de Puebla y Veracruz, solidarizándose con la lucha de los pueblos originarios.

Agregaron que solicitarán a la Comisión Nacional del Agua la creación del Consejo de Cuenca de los ríos Bobos, Nautla y Tecolutla, así como la inclusión de las comunidades poblanas y veracruzanas en este consejo administrativo.