Tras más de una década sin avances definitivos desde la desaparición de Paulina Camargo Limón, la audiencia para iniciar el juicio oral por su caso, ocurrido en 2015, está programada para el próximo 22 de enero y será dirigida contra José María Sosa, su entonces pareja sentimental.
No obstante, debido a los constantes aplazamientos, a las tácticas dilatorias impulsadas por la defensa de Sosa y al reciente cambio de sus abogados, la familia Camargo Limón enfrenta nuevamente la incertidumbre de si esta fecha finalmente se concretará, pese a que la Fiscalía General del Estado (FGE) sostiene que cuenta con todos los elementos necesarios para llevarla a cabo.
Cabe recordar que desde el pasado 25 de agosto, fecha en la que se cumplió el décimo aniversario de la desaparición de la joven, la dependencia procuradora de justicia informó que se mantenía a la espera de la resolución de un amparo promovido por los defensores de Sosa, a fin de fijar una fecha formal para iniciar el proceso judicial.
Respecto al hallazgo de restos humanos en el estado de Veracruz, que podrían corresponder a la joven de 19 años, quien tenía cuatro meses de embarazo al momento de su desaparición, aún no existen resultados genéticos que permitan determinar si se trata de ella.
Sin embargo, tal como lo informó su madre, Rocío Limón, a inicios de noviembre, esta posibilidad abriría la puerta a retomar la acusación que la FGE promovió originalmente contra José María Sosa por homicidio y feminicidio, proceso que fue revocado por el Poder Judicial al considerar que no era posible imputar esos delitos sin la localización del cuerpo de Paulina.
En cuanto a los restos hallados, Limón confirmó al medio Quadratín que corresponden a dos mujeres que habrían perdido la vida en 2015, año de la desaparición de Camargo Limón, y en 2023.
No obstante, autoridades ministeriales de Veracruz señalan que estos hallazgos podrían estar vinculados con desapariciones de mujeres originarias del estado de Puebla. Una de las principales pistas que han reforzado esta hipótesis es la presencia de frenos dentales en ambos cadáveres, un aparato que utilizaba la joven de 19 años.
Por ello, continúa pendiente la toma y análisis de muestras de ADN de familiares directos de Paulina para determinar si existe compatibilidad. Y aunque el resultado final no corresponda a la joven, Rocío Limón ha insistido en la necesidad de difundir el hallazgo, pues podría tratarse de mujeres desaparecidas en territorio poblano.
Cabe recordar que Paulina Camargo fue vista con vida por última vez el 25 de agosto de 2015 cuando se dirigía junto con José María Sosa a una consulta ginecológica en el hospital de La Margarita.
Finalmente, el pasado sábado, integrantes del colectivo Justicia para Paulina Camargo y de la Red de Búsqueda de Personas Desaparecidas realizaron una manifestación frente a las instalaciones de la FGE, donde colocaron su tradicional “jardín de la esperanza” con fichas de búsqueda para exigir resultados en las investigaciones.
En este marco, las familias denunciaron que persisten compromisos incumplidos por parte del gobierno estatal respecto a la atención de denuncias por acoso laboral y sexual, así como la permanencia de presuntos trabajadores sin preparación adecuada dentro de la Comisión de Búsqueda del Estado.


