A 46 años de su fundación, la UPVA pasó del intento de destrucción a regenerarse y reconstruirse

Cada año, la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre vive un periodo de represión, a veces muy duro que pareciera que la organización se destruye, pero hasta ahora ha tenido la capacidad de regenerarse y reconstituirse y llegar a ser lo que hoy es, la principal organización social en Puebla.

Estas fueron las palabras del fundador y asesor de la UPVA, Rubén Sarabia Sánchez, Simitrio, quien encabezó este lunes una marcha multitudinaria a propósito del aniversario 46 de la agrupación.

Más de 7 mil comerciantes informales de diferentes mercados de la capital, donde la Unión Popular tiene presencia, salieron a las calles de Puebla a exigir justicia, ni perdón ni olvido por la ejecución extrajudicial de Meztli Sarabia.


A las 10 horas, la movilización partió del mercado Hidalgo, con el respaldo de organizaciones nacionales y estatales, así como con la participación de las estudiantes normalistas de Teteles y Panotla.

Al mediodía el contingente de vendedores de diferentes sectores arribaron al zócalo de la ciudad para iniciar un mitin frente a la presidencia municipal.

Ahí se atravesó un autobús y los dirigentes de la UPVA, entre ellos Xihuel Sarabia y Julia Gálvez, se subieron a la parte del techo, desde donde pasaron lista a las organizaciones presentes y a los diferentes sectores comerciales del mercado Hidalgo, bastión de la organización.

Durante la marcha, llamó la atención que la mayoría de los carros fueron adornados con globos y flores con la imagen de Meztli.

Uno de los camiones, que fue estacionado junto al zócalo, instaló un ataúd negro, flores y un altar en memoria a la hija mayor de Simitrio.

Después de casi medio siglo de lucha social, Rubén Sarabia Sánchez dijo que hoy básicamente lo que se celebra es que se ponga por delante la necesidad de la gente y no las ganancias de los empresarios.

“La única manera de resolver los problemas del pueblo es cambiar de base al sistema, en el sentido que no sean los terratenientes y los capitalistas quienes tengan el poder, sino los trabajadores”, destacó.

En el curso de la vida de la organización, informó que cada año se vive un periodo de represión, “a veces es muy duro que parece que la organización se destruye, pero ha tenido la capacidad de regenerarse y constituirse”.

Incluso, enfatizó que durante el sexenio del panista Rafael Moreno Valle fueron atacados de manera virulenta y, a pesar de ello, no pudieron someter ni destruir a la Unión Popular de Vendedores Ambulantes.

A un lustro de la represión morenovallista, Simitrio aseveró que hoy enfrentan el riesgo de una nueva ofensiva, cuyos atisbos son el seguimiento físico que hicieron hacia su persona, con gente fuertemente armada que ingresó al mercado Hidalgo a bordo de dos vehículos de lujo, un Mercedes Benz y una Jeep.

Posteriormente, agregó que vinieron las amenazas de muerte contra el hijo mayor de Rita Amador, Érick Madrid; y el “cristalazo” al vehículo de su hijo Tonatiuh Sarabia, de donde sustrajeron dos computadoras con información privada y del activismo social del abogado.

A los antecedentes, sumó la granada en el mercado Hidalgo, la aparición de narcomantas, el despojo de 21 rutas de transporte público, la amenaza con asesinar a los hijos de Simitrio, Xihuel y Rubén, y la intención de cercar al centro de abastos.

Afirmó que todos estos indicios advierten de la preparación de una nueva represión contra la organización de comerciantes.

“Es peligroso y grave, pero lo fundamental no es tanto lo que el gobierno haga o deje de hacer, sino lo que nosotros seamos capaces de hacer para evitar la agresión y derrotarlos”, dijo.

Al final, el asesor principal de la UPVA afirmó que se están fortaleciendo por la vía de estrechar lazos de unidad con otras organizaciones a nivel nacional, y desarrollar la denuncia y emprender la movilización.

La semana pasada, una comisión de la UPVA estuvo en Oaxaca, el estado de México y el próximo mes estará apoyando en la Ciudad de México a los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Sindicato Mexicano de Electricistas.

Ahí se atravesó un autobús y los dirigentes de la UPVA se subieron a la parte del techo, desde donde emitieron un discurso.