2019 se perfila para cerrar como el año más violento en Puebla desde 1997: Igavim

Con el mayor número de secuestros y de violaciones en los últimos 22 años, feminicidios por arriba de los de 2018 y con el segundo o tercer peor año en robo de vehículos, robo con violencia y a negocio, 2019 cerrará como el año más violento en Puebla desde 1997, advirtió Juan José Hernández López, integrante del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim).

El analista afirmó que entre las causas del incremento significativo en la violencia destaca que no existe un seguimiento a los delitos por parte de la autoridad, falta de un diagnóstico sobre la incidencia en años pasados, ausencia de fortalecimiento de las acciones que se hicieron en otras administraciones, así como ineficiencia por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE).

2019, el de mayor número de secuestros desde 1997

Juan José Hernández manifestó que con base en un análisis hecho por el Igavim de 1997 –año en el que inició el conteo de delitos– se determinó que los 65 secuestros registrados de enero a octubre de 2019 ya superan a los 63 de 2011.


Con esta cifra el número de secuestros es el más alto desde 1997 y podrían sumarse más casos al cierre del año, expuso.

Manifestó que aunque el homicidio doloso se mantiene en cifras similares a las de 2018, la violencia también se mide por el número de delitos en los que se utiliza una arma de fuego y eso sucede en la mayoría de los casos.

2019 se perfila como el año con el mayor número de feminicidios

En los últimos 10 meses de este año se registraron oficialmente 50 feminicidios, los cuales representan un incremento de 92 por ciento respecto al mismo periodo de 2018 cuando se habían registrado 26.

Incluso esta cifra de enero a octubre de este año también ya supera a los 32 de todo 2018, por lo que a decir del analista, 2019 se perfila para ser el año con el mayor número de feminicidios, según cifras oficiales.

Hay que señalar que durante el mes de noviembre y los primeros 15 días de diciembre se han sumado más casos que son investigados por la Fiscalía General del Estado, los cuáles tendrían que contabilizarse en la cifra oficial.

Violación: las peores cifras desde 1997

Juan José Hernández refirió que de enero a octubre de 2019 se registraron 2 mil 23 delitos sexuales, los cuales en comparación con los mil 451 del mismo periodo del año pasado representan un incremento de 39.42 por ciento.

El delito que más se disparó fue el acoso sexual con 130.76 por ciento, en tanto que el hostigamiento sexual se incrementó 60 por ciento; la violación equiparada creció 43.89 por ciento; el abuso sexual se incrementó 25.15 por ciento y la “violación simple” aumentó  3.85 por ciento.

Respecto a la violación, el analista subrayó que 2019 ya se posicionó como el peor de los últimos 22 años, superando la cifra de 2018.

Alerta de género no funciona porque está focalizada en la zona metropolitana

Asimismo, refirió que la alerta de violencia de género no ha rendido frutos respecto a bajar la incidencia delictiva debido a que está focalizada en la capital del estado y en los municipios de la zona metropolitana.

“Sin embargo, no es la misma comparativa de lo que pasa en la Mixteca y la Sierra Norte, donde hay paradigmas culturales que siguen presentes. El fenómeno empieza en el seno familiar y concluye en el tema del delito”, indicó.

También subrayó deficiencias en el trabajo de la FGE que carece del personal y la logística suficiente, además de que no existe confianza en dicha institución para denunciar violencia familiar.

Puebla, líder en robo a gas LP

Como otro elemento para robustecer su afirmación, el analista subrayó que hasta ahora Puebla se posiciona en el tercer lugar en el ranking nacional del robo de hidrocarburos –respecto a petróleo y gasolina– pero es el primero en gas LP.

Al respecto subrayó que estos delitos se complementan de otros de manera directa como el robo de vehículo y a transportistas, debido a que esos vehículos se usan para la extracción del hidrocarburo.

“También hay una vinculación directa con los delitos de alto impacto como el secuestro y el homicidio. La economía delictiva no puede o no busca disminuir. Lo que los grupos delictivos buscan es mantener la constante. El secuestro extorsivo y el robo con violencia de alguna forma van vinculados al huachicol”.

Asimismo, refirió que el robo de celulares les beneficia a los huachicoleros para comunicarse y manejar extorsiones.

Todos los tipos de robo su segundo peor año desde 1997

Según los datos del Igavim, de los cuales este rotativo obtuvo una copia, todos los tipos de robo tienen hasta octubre de 2018 su segunda o tercer cifra más alta desde 1997.

Por ejemplo en robo a negocio se registraron 4 mil 367 denuncias hasta octubre de 2019, la cifra es menor a los 4 mil 443 de todo 2018; sin embargo, de seguir así la tendencia se podría superar.

La cifra más alta de robo a negocio de los últimos 22 años se registró en 2017 con 4 mil 680 casos.

Juan José Hernández sostuvo que hasta octubre de este año el robo con violencia, el robo de vehículo ya se colocaron en su segunda mayor incidencia desde 1997.

Deficiente diagnóstico

Para el integrante del Igavim entre las causas del incremento de la delincuencia en la entidad destaca que ha habido un deficiente diagnóstico del problema.

“No hay seguimiento a los delitos. Cada administración empieza de cero. Es muy importante retomar lo anterior ya sea bueno o negativo. Lo que no hicieron bien para fortalecerlo en los planes actuales”.

Manifestó que tampoco existe una jerarquización del riesgo para incrementar los alcances a corto plazo, aunado a la falta de profesionalización a los policías municipales, cuyas corporaciones están plagadas de corrupción.

De igual manera falta un diagnóstico sobre la movilidad y la migración delictiva para contener o limitar a los grupos que vienen de otros estados.

“Finalmente por su importancia económica, Puebla es un estado económicamente viable para el crimen organizado proveniente de otros estados”.

Sostuvo que no son justificables los cambios de gobierno y la inestabilidad política como argumento para no llevar a cabo medidas para contener la delincuencia, pues afirmó que desde 2010 a la fecha ninguna administración tuvo la capacidad de dar seguimiento a lo que hicieron sus antecesoras.

“De nada sirve trabajar en la parte preventiva sino atiendes de manera consciente y coherente a partir de la parte operativa y de las denuncias”, expuso.