Mientras en este municipio, por tercer año consecutivo, los sindicatos decidieron no realizar el desfile conmemorativo por el Día del Trabajo, quienes se hicieron presentes, para no dejar que la fecha se quedara en el olvido, fueron los campesinos afiliados al Movimiento de Autogestión Social, Campesino, Indígena, Popular (MASCIP) que se unieron con los telefonistas, para realizar una marcha, la cual culminó en un mitin y pronunciamiento alusivo a la fecha.
Provenientes de comunidades aledañas, sobre todo de San Gabriel Chilac, donde fue el punto de reunión, la gente llegó a Tehuacán par realizar la manifestación en la cual lanzaron consignas para señalar que los derechos de los trabajadores1, tanto de la ciudad como del campo, son violentados por la parte patronal.
Reconocieron a quienes ofrendaron su vida para que los trabajadores tuvieran mejores condiciones de vida, pero resaltaron que lamentablemente ha habido una actitud de traición desde las cúpulas sindicales, tal es el caso del SNTE y la CTM.
Hicieron un llamado a los trabajadores del campo y la ciudad, para conformar un frente por la defensa de los contratos colectivos y la democratización de los sindicatos, a fin de que se dejen de vender los derechos de los más desprotegidos para beneficio de unos cuantos.
Atanacio de la Cruz Rodríguez, fue el encargado de dar lectura al pronunciamiento, dentro del cual mencionó que el Artículo 123 de la Constitución es nulo en las comunidades indígenas, “es letra muerta”.
Asimismo, hizo mención de las difíciles condiciones laborales a las que son sometidos los obreros de las maquiladoras textiles en esta región, sufren, expuso, “explotación de los empresarios abusivos que a sangre y fuego exprimen al obrero con salarios de hambre, sin prestaciones sociales, sin vacaciones, sin seguridad social”.
Esos abusos, añadió, hacen que el obrero sea cada día más pobre y en contraste el empresario eleva su nivel de riqueza de forma constante, lo cual es evidente que se debe a la explotación a la cual someten a los trabajadores.
Pero, observó, la situación de los trabajadores del campo es todavía más grave, ya que la jornada laboral se las pagan en 80 pesos, con lo cual es imposible sostener a una familia. “En los pueblos del Valle y de la Sierra Negra, no hay fuentes de trabajo”, lamentó al hacer notar que es el campo es sector más abandonado.
