El retorno de Luis Videgaray al gabinete de EPN es un intento de distracción: CIPOP

El regreso de Luis Videgaray Caso al gabinete de Enrique Peña Nieto, lo coloca como el principal aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia de la República en 2018 y el anuncio de su retorno es un distractor que no será admitido por la sociedad mexicana enardecida por los gasolinazos, advirtió Brenda López Suárez, politóloga del Centro de Investigaciones sobre Propaganda y Opinión Pública (CIPOP).

La investigadora refirió que “en un hecho inédito para la política mexicana, un secretario de Estado que aspiraba a la candidatura presidencial y que fue echado del gabinete, regresó al poder, luego de que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, anunció la incorporación de Luis Videgaray Caso como nuevo titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con el objetivo de comenzar la negociaciones con el futuro gobierno estadounidense”.

Recordó que Videgaray Caso, quien desde el principio del sexenio y hasta septiembre pasado ocupó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, fue despedido por haber sido el artífice de la reunión que en México tuvieron el presidente Enrique Peña Nieto y el entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.


Indicó que luego de la renuncia de Videgaray, Donald Trump manifestó que México había perdido a “un brillante ministro de finanzas y a un hombre maravilloso, mismo que hubiera logrado que México y los EU realizaran negocios maravillosos” (sic).

De hecho, abundó la politóloga, el principal encargo que hizo Enrique Peña Nieto al ahora Secretario de Relaciones Exteriores es el de ponerse en contacto de inmediato con la administración de Trump, para lograr una relación fructífera en materia de seguridad migratoria, comercial y de inversión entre ambas naciones.

Brenda López Suárez rememoró que Luis Videgaray Caso es colaborador de Enrique Peña Nieto desde que este asumió el cargo como gobernador del estado de México, en el que se desempeñó como secretario de Finanzas, Planeación y Administración durante cuatro años. En 2012 pasó a ser coordinador de campaña de Peña Nieto “y se considera un amigo muy cercano del presidente y el hombre que más influencia tiene sobre él.

Apuntó que durante su desempeño como secretario de Hacienda “trascendieron las diferencias que Videgaray tuvo con el todavía presidente del Banco de México, Agustín Carstens por el manejo de la política monetaria del país. Carstens renunció para asumir la gerencia del Banco Internacional de Pagos Internacionales, por lo que se especula en los círculos cercanos a las presidencia que al Banco de México va a arribar una persona muy cercana a Videgaray”.

“Este enroque fortalece el poder de Videgaray dentro de la actual administración y amplía sus posibilidades de ser el candidato del PRI en 2018, frente al titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien estuvo presente en la toma de protesta del mismo, pero solo como jefe de gabinete”, aseveró Brenda López Suárez.