El gobierno del estado planea la rehabilitación de mil 600 viviendas y casonas en mal estado en el Centro Histórico de Puebla, con el fin de destinarlas a vivienda, comercio y usos culturales mediante esquemas de comodato con sus propietarios.
El presidente local de la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC), Francisco Javier Tejeda, explicó en conferencia de prensa que se trata de un proyecto incluido en el Plan Estatal de Desarrollo, en el que la iniciativa privada participará en la elaboración de proyectos ejecutivos que serán sometidos a autorización de la autoridad estatal.
Según el dirigente, ya se explicó el proyecto a algunos vecinos del Centro Histórico en la rehabilitación de casonas y espacios para poner en marcha un esquema piloto en una propiedad ubicada en la 3 Poniente, que servirá como modelo técnico, jurídico y financiero para el resto de los inmuebles.
El objetivo es que la intervención detenga el deterioro de fincas que hoy representan riesgos para la población y, al mismo tiempo, se integren al patrimonio urbano como vivienda digna, galerías de arte, museos, oficinas o negocios.
Tejeda detalló que el programa contempla mil 600 viviendas identificadas en condiciones de deterioro, algunas con daños estructurales y abandono prolongado, lo que incrementa la vulnerabilidad del polígono declarado Patrimonio Mundial.
Precisó que una parte de estos inmuebles enfrenta conflictos legales, como juicios intestados o desconocimiento del paradero de los dueños, lo que vuelve más complejo el arranque de obras y la regularización de la propiedad.
El presidente local de la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción subrayó que el proyecto será gradual, dada la magnitud del universo de inmuebles y la necesidad de resolver cada caso con las personas propietarias para poder intervenir.
Enfatizó que se trata de un trabajo “muy fuerte”, que requiere coordinar aspectos jurídicos, constructivos y financieros, así como la gestión de permisos ante dependencias federales, estatales y municipales, entre ellas el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el ayuntamiento de Puebla.
El empresario refirió que la idea del titular del Poder Ejecutivo es invertir recursos públicos en casas y casonas en ruinas, habilitarlas para usos habitacionales, comerciales o culturales y, una vez concluidas las obras, devolverlas a sus propietarios en condiciones de uso y con valor patrimonial incrementado.
Tejeda resaltó que la capital poblana fue descrita en la reunión que tuvieron semanas atrás con el mandatario estatal como una de las ciudades coloniales más atractivas, por lo que la intervención en casonas abandonadas busca también reforzar su imagen y competitividad turística.
Uno de los elementos centrales del programa es el esquema financiero planteado por el gobierno del estado, que operará como un comodato: la autoridad invierte en la rehabilitación de la casa y el propietario la “paga” a lo largo de varios años mediante un esquema similar al pago de rentas.


