“¿A dónde están nuestros hermanos olvidados?, hablan de los pueblos y no los veo”, preguntó legítimamente Heriberto Luna, vecino de San Miguel Canoa durante la inauguración del festival Siete Lenguas retos y realidades de los pueblos originarios y afromexicanos de Puebla.
El cuestionamiento hecho por Heriberto Luna fue para los organizadores de este festival que reúne a 13 instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil, y en cuya programación aparecen un puñado de representantes de los pueblos indígenas, no así de los pueblos afromexicanos.
“Hoy estoy aquí y me siento un poquito solo porque pues hablan de comunidades indígenas y pues no veo ningún indígena aquí, y entonces esa es la pregunta: ¿dónde están mis hermanos olvidados?, hablan de pueblos y no los veo”, enfatizó desde el Museo Regional de Puebla (Murep) con la voz entrecortada.
Antes, Luna habló en su lengua materna, el náhuatl, para luego hablar en español y decir que él provenía de San Miguel Canoa, comunidad ubicada en las faldas de la Matlalcueyetl para los tlaxcaltecas y para ellos la Malintzi, sinónimo de “señorita, niña”, cuyos habitantes se dedican al campo, “al sistema milpa que no solo es el maíz sino un sistema que siembra maíz, frijol y calabaza, y todo en conjunto se usa para los alimentos”.
Puedes consultar: El diálogo en torno a los pueblos indígenas y afromexicanos nutrirá el festival Siete lenguas
Añadió que dicha producción no obstante es para consumo propio, en un 70 por ciento a la venta fuera de su pueblo, una junta auxiliar del municipio de Puebla.
Tras saludar de mano a cada uno de los funcionarios y representantes de las organizaciones, entre ellos Manuel Villarruel Vázquez, director del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Puebla, la titular de la Comisión de Derechos Humanos de Puebla, Rosa Isela Sánchez; o el subsecretario de Arte y Cultura, Aurelio Leonor, entre otros, el reclamo de Heriberto Luna tuvo respuesta.
Fue la regidora de Cultura del ayuntamiento de Puebla, Vanesa Silva Luna quien, poniendo de lado su discurso previamente escrito, dijo que el festival, si bien se enmarcaba en la conmemoración por el Día internacional de los pueblos indígenas marcado para este 9 de agosto, y el Día internacional de los pueblos afromexicanos para el día 10, no era un programa dedicado a la parte “cultural y folklorizada de los pueblos”, sino que se refería a un espacio para “diálogos complejos” entre autoridades y activistas.
“Es para complejizar nuestra labor desde las instituciones, nuestras faltas, pero también es el compromiso de transitar con los pueblos originarios de la capital y el interior (sic) del estado”, excusó la regidora.
Echando mano de lo dicho por Apolinaria Martínez Arroyo, titular del Instituto Poblano para los Pueblos Indígenas (IPPI), acusó que el sentido del festival era ser “un primer paso, un primer saque de salida, un primer compromiso” de los entes gubernamentales y de la sociedad civil, con los pueblos originarios.
Incluso, López Silva dijo que tras las mesas y los encuentros que habrá como parte del festival, sobre todo este jueves 7 y viernes 8 de agosto, se hará una “minuta” al lado de organizaciones que “no nos pudieron acompañar”, misma que pueda comprometer a las instituciones encargadas del renglón a trabajar en favor de las comunidades indígenas.
“Me parece importante acudir al llamado que hacía Heriberto (…) Es un poquito problematizar el tema entre debate, práctica cultural, dinámica política, demandas sociales y deficiencias y oportunidades que tenemos las instituciones en el tema de justicia social”, finalizó.
Leer más: Para visibilizar y reflexionar sobre indígenas y afromexicanos harán el festival Siete lenguas
Previamente, Apolinaria Martínez Arroyo, titular del IPPI expresó que más que un festival este proyecto representaba “la fuerza viva de los pueblos y comunidades indígenas de Puebla”. Entremezclando el náhuatl, su lengua materna y el español, utilizó su discurso para agradecer el esfuerzo a los asistentes y organizadores del acto.
“Los pueblos y comunidades indígenas que nos acompañan son presencia, el corazón de esta celebración, gracias por traer consigo nuestras lenguas, cantos, historias, lucha y sueños que son hoy una realidad”, dijo en su discurso, no sin enfatizar que el IPPI trabaja “desde las comunidades”.
Para este viernes 8 de agosto, el festival Siete Lenguas retos y realidades de los pueblos originarios y afromexicanos de Puebla tendrá por sede la Casa de Cultura donde se hará la mesa de diálogo La lengua materna: reflexión, desarrollo e identidad con la participación de Zuani Cristóbal, Silvia Rivera Marín y Alberto Becerril; y la presentación de los documentales Un viaje a nuestra raíz, a carga de Karina Hernández García, originaria de Huehuetla, Puebla; e Historias y saberes de San Pablito Pahuatlán, con comentarios de Daniel Vargas.
En el Murep, en cambio, se hará un taller de códices a cargo de Mónica Múñoz Cid en la explanada mientras que en el auditorio se realizará la mesa Experiencias en defensa de los derechos a la libre determinación, autonomía y consulta a los pueblos indígenas, con la participación de Félix Rosalino Fuentes, de Santa Cruz Huitziltepec; Miguel Solís, de San Juan Atzingo; Felipe Pérez, de Santa María La Alta; Efraín Espinoza, de Tlatlauquitepec; y José Antonio Aguilar, de la Comisión de Derechos Humanos de Puebla.
Nuevamente en Casa de Cultura, la jornada cerrará con la música del trío huasteco femenil Reinas de la Huasteca, oriundo de Xochitlán de Vicente Suárez; del coro infantil de San Isidro Buen Suceso y San Pablo del Monte Tlaxcala, del grupo musical Tlatzotzonaske acompañado por el grupo teatral Citlalxochitl, los relatos silbados del nahua hablante Oscar Coyotl, y el rock en náhuatl del Rockercoatl.
Te recomendamos: Mujeres afrodescendientes: violencia y resistencia
Para el sábado 9, el festival se trasladará al zócalo de Puebla con una muestra de danzas tradicionales a partir de las 9:30 horas: de Moros y cristianos y Jarabe mixteco, ambos de Chila de las Flores, interpretados por la banda de viento Elegante banda superior; los Tecuanis, de La Galarza, de Izúcar de Matamoros; que será seguido de un ritual de agradecimiento a la madre tierra realizado por casas de la mujer indígena de Ixtepec, Tlaola, Coyomeapan y Cuetzalan.
Tras un recorrido del zócalo hacia Casa de Cultura, en dicho espacio se conmemorará el Día internacional de los pueblos originarios y afromexicanos, el primero conmemorado el día 9 y el otro el día 10, acto que comenzará con un ritual de enfloramiento y purificación a carga de indígenas de Pantepec, seguido de palabras de bienvenidas en las siete lenguas originarias de Puebla: tepehua, totonacú, mixteco, popoloca -ngiwa-, mazateco, náhuatl y otomí.
Otros actos serán la lectura en voz alta de cuentos y leyendas en tutunakú ganadores de un concurso estatal, a cargo de Matías Méndez y Rosendo Valencia; la presencia del coro infantil, de Altepexi; la danza tradicional del Kununú, de Pantepec; así como la apertura de la exposición Nuestro hablar, lengua náhuatl en Azumiatla, que se hará en el zócalo.
Destaca que, en el estado de Puebla, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía habitan alrededor de seis millones de personas, siendo que un 16 por ciento de ellas, es decir, casi un millón de habitantes, se autoperciben como indígenas y otros 113 mil más se identifican como afromexicanos. En la capital, son alrededor de 200 mil personas quienes se autodescriben como indígenas y más de 12 mil como afrodescendientes.
Leer también: Con música, danza, literatura y charlas conmemorarán en Puebla el Día Internacional de las Lenguas Maternas


