Habitantes de la colonia Los Solares Grandes y Chicos denunciaron que corredores inmobiliarios mantienen el “dedo en el renglón” de pedir a las autoridades locales el cambio de uso de suelo para lotificar y construir casas en esa área catalogada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) como arqueológica, e identificada como de reserva ecológica.
Miguel Motolinía, uno de los afectados, explicó durante una entrevista que “todo mundo sabe que los Solares Chicos y los Solares Grandes están considerados como área ambiental o arbolada, pero en la práctica esto es un sueño, ya que desde administraciones anteriores comenzó una verdadera devastación de la zona precisamente con la edificación de viviendas”.
Esta solicitud, señaló, tiene una “particularidad”, porque se trata de un lote desecho ambientalmente y que incluso ya está bardeado. “Para tomar una medida al respecto, un grupo de vecinos llevará a cabo una visita de reconocimiento, y en caso de certificar la inexistencia de árboles, pensará en la posibilidad de iniciar movilizaciones para desacreditar esa posibilidad administrativa de aprobar el cambio de uso de suelo, sobre todo tomando en cuenta que a cambio los habitantes entregarían un espacio de donación y otro más de reserva verde”.
Según Motolinía, quizá por la premura del tiempo finalmente esa serie de solicitudes no terminen decididas por el cabildo en funciones. “Pero, sin duda, buscaremos ofrecer un buen resultado a los vecinos que siguen preocupados por esa devastación”.
Los recuerdos
De acuerdo con datos históricos y oficiales, en ese lugar, ubicado en las inmediaciones del cerro de San Miguel, existen tres montículos. “Por las dimensiones de éstos se cree que son adoratorios mayas en mal estado físico. De hecho, se recomienda no visitarlos para evitar su destrucción”.
Sigue: “En los alrededores de Atlixco se logró ya localizar abundantes vestigios arqueológicos, tales como pinturas rupestres (San Martín Tlamapa y la colonia El León), juguetes prehispánicos, cerámica del periodo clásico (zapoteca, teotihuacana, olmeca), tumbas, adoratorios y pirámides mayas aún inexploradas”.
En las faldas del cerro de San Miguel (antes conocido como Popocatita) “existieron asentamientos mayas y adoratorios. Aun se pueden encontrar en antiguas construcciones piezas prehispánicas usadas como piedras para su construcción. Se cree que en ese monte existió un templo en honor a Quetzalcóatl que fue destruido en la época de la colonización, y en su lugar se edificó la iglesia de San Miguel Arcángel que da nombre al cerro”. También “en Palacio Municipal es posible encontrar un mural que refiere la existencia de pirámides en el entorno del propio cerro de San Miguel; incluso otra pintura, en Tlaxcala, relata esa misma historia”.
