Una reducción de 394.8 millones de pesos equivalente a un 71 por ciento menos, tuvieron las cuentas por pagar a corto plazo del gobierno del municipio de Puebla en el transcurso de 2025, ya que éstas pasaron de 559.4 millones de pesos, monto que abarcó la deuda heredada por el exalcalde Adán Domínguez Sánchez, a 164.6 millones.
Así lo refleja el “estado de situación financiera” del municipio de Puebla, con corte a septiembre pasado, y el cual fue consultado por La Jornada de Oriente.
De acuerdo con lo señalado en el documento, al cierre de 2024, la Comuna capitalina tenía cuentas por pagar por 559 millones 402 mil 839 pesos. Esta cifra contenía pasivos por 547 millones que fueron heredados por el panista Adán Domínguez, al cierre de su gestión, situación que fue calificada por el actual gobierno como “hoyo financiero”.
Información proporcionada previamente por el tesorero Héctor González Cobián, la deuda heredada por el anterior gobierno constaba de tres componentes principales: faltante bancario por 333.9 millones de pesos, contratos de noviembre y diciembre por 116.9 millones, así como por otros adeudos restantes que sumaron 96.2 millones.
De manera progresiva, el gobierno del alcalde José Chedraui Budib ha liquidado los adeudos a proveedores y contratistas que cumplieron con la documentación necesaria para recibir el pago por los servicios prestados; sin embargo, hasta septiembre pasado, el tesorero municipal señaló que aún estaba pendiente el pago por 60 millones de pesos que corresponden a alrededor de 10 proveedores que no presentaron la documentación requerida ni se acreditaron la prestación de servicios como papelería u otros insumos menores.
“En algunos casos estamos jurídicamente imposibilitados porque los proveedores no cumplieron con los contratos y si los pagamos estaríamos incurriendo en una responsabilidad”, explicó en ese momento.
En el “estado de situación financiera” de septiembre se indica que el monto total de cuentas por pagar a corto plazo asciende a 164 millones 600 mil 573 pesos, cantidad que equivale al 29 por ciento de la cifra total que se tenía a finales de 2024.
En el documento se refiere que no hay cuentas por pagar a largo plazo ni tampoco deuda contratada con la banca privada o pública.


