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Lunes, 13 de junio de 2011
La Jornada de Oriente - Puebla - Cultura
 
 

Puebla fue la ciudad novohispana donde nació el barroco, aseguró Terán Bonilla

 
PAULA CARRIZOSA

“El barroco fue un estilo artístico que nació en Puebla con la edificación de la Catedral y con elementos como el Altar Mayor, el retablo de Los Reyes y el Tabernáculo, por lo que su construcción fue el modelo que se impuso en toda Latinoamérica”, aseguró el especialista José Antonio Terán Bonilla durante la conferencia “La arquitectura en tiempos de Juan de Palafox y Mendoza”, en la que abordó el tema de las construcciones y los personajes que existieron durante el siglo XVII.

En el marco del programa cultural “Palafox, obra y legado”, el doctor en Arquitectura por la Universidad Nacional Autónoma de México distinguió que estas tres edificaciones que fueron hechas entre 1642 y 1649 fueron parte de la herencia arquitectónica que dejó el obispo en Puebla.

Explicó que a pesar de la desaparición del retablo de Los Reyes y el Tabernáculo –del cual sólo existe una referencia iconográfica que se conserva en el Museo Universitario “Casa de los Muñecos”–, se puede asegurar que Puebla fue la ciudad novohispana en la que se gestó un “barroco temprano”, fechado en 1640.

Terán Bonilla dijo que la construcción de la Catedral implicó la participación de artistas  que no sólo colaboraron con la obra en sí, sino en las ideas estéticas que algunos de ellos traían como parte de su formación en España.

Desmintió que la disposición arquitectónica de dicho edificio, guarde una estrecha relación con El Escorial, un complejo palaciego que fue edificado en la segunda mitad del siglo XVI por el rey Felipe II y que fue la referencia obligada para los artistas españoles, ya que en su interior se resguardan las obras maestras de diversos creadores de la época. 

“A pesar de que el proyecto contempló un gran patio y cuatro torres, es claro que el parecido con El Escorial responde a la asimilación de los constructores con la corriente estética del momento”, estableció el experto.

Exlico que los albañiles, doradores, oficiales, maestros, aparejadores y otros, eran los oficios que existían en torno a la industria de la construcción. Recordó que el propio Palafox dedicó un documento para enumerar las “artes mecánicas” que existían en la época, distinguiendo que “los indígenas no sólo eran buenos maestros de obra, sino que eran hábiles y aprendían cuatro o seis oficios”.  A éstos se les denominaba como los “siete oficios”, un apodo que era utilizado para llamar a quienes “lo sabían todo con eminencia”.

Lamentó que los aparejadores, quienes eran los segundos al mando luego de los maestros arquitectos, constituyan un oficio que desapareció en México desde hace años y que enla península ibérica aún se conserva.

Además de los personajes de la construcción, a Puebla llegaron artistas de España, de México y de la propia ciudad, que se encargaron de las cúpulas, las torres, las esculturas, el decorado, la ornamentación y la arquitectura. Destacan Pedro García Ferrer, José Luis Rodríguez Alconedo, Manuel Tolsá, Juan López y Agustín Hernández, quien fue el aparejador de la catedral.

 
 
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