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Viernes, 3 de diciembre de 2010
La Jornada de Oriente - Tlaxcala - Sociedad y Justicia
 
 

Atrae Édgar a los turistas con la seducción del ámbar

 

Édgar Vázquez tuvo que viajar 15 horas para participar en la expo­venta “Chiapas en Tlaxcala”, que organizó la Secretaría de Desarrollo Económico. Él es originario de Palenque / Foto Alejandro Ancona
TERE RAMÍREZ OJEDA

El color del sol está en su exhibidor, las miradas son atrapadas por ese destello. Édgar Isaías Vázquez López lo sabe y aprovecha la seducción que tienen sus joyas de ámbar para atraer a sus compradores.

El hombre de origen chol, un grupo proveniente de los mayas localizados en Chiapas, dice que el ámbar no sólo es una sustancia preciosa, sino que por su origen misterioso es considerado como una protección divina contra los “malos espíritus”.

Con un acento de español entrecortado refiere que su esposa es originaria de Simojovel de Allende, uno de los municipios de Chiapas que tiene la mayor abundancia en ámbar, el cual tiene una antigüedad aproximada de entre 25 a 30 millones de años.

Conocer a quien sería su compañera de vida lo llevó a trabajar el ámbar. Tiene más de dos décadas tallando obras de esa resina, cuyo nombre significa: lo que flota en el mar.

“Cuando tenía 22 años de edad me casé, yo era enfermero, trabajaba en el sector salud como empleado, era más trabajo y menos ganancias, trabajaba ocho horas, salía a vacunar a las comunidades y a dar pláticas, pero unos compañeros de la tierra de mi esposa, que es de la tierra del ámbar, me enseñaron a trabajarlo”, recuerda.

Su aprendizaje fue empírico, viendo los trabajaos de los demás, pero la creatividad innata de sus ancestros lo hicieron realizar obras de gran tamaño, talladas pacientemente con la destreza de un escultor, como águilas y máscaras mayas, pero también elabora joyas femeninas y colgantes masculinos.

“Empecé viendo a los compañeros, fui viendo cómo trabajaban y cómo lo hacían y vi el resultado que me gustó mucho”, recuerda el hombre de 43 años de edad.

Puntualiza que para tener un pedazo de ámbar en las manos en la actualidad, tuvieron que transcurrir millones de años, frío, calor y lluvia, hasta que todos los elementos, incluso insectos y alguna hoja, quedaran capturados en la tonalidad amarilla de la eternidad.

El artesano que estuvo en la expoventa Chiapas en Tlaxcala, precisa que el ámbar es una resina vegetal fosilizada, es liviana y quebradiza; sin embargo, la de Simojovel es la de mayor dureza en el mundo, por ello permite ser tallada para hacer obras escultóricas.

Édgar es originario de Palenque y viajó 15 horas para estar en la exposición de Tlaxcala que organizó la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) en noviembre pasado en la capital del estado.

Tiene rasgos énticos, puros y aún habla su lengua materna. Dice que el ámbar para él es su vida, porque hacer un collar, aretes, anillos o cualquier pieza lo llena de satisfacción y le permite obtener el sustento diario para su hogar.

“Empecé a hacer colgantes, juegos de aretes y vi que sí salían bonitos y salía para cubrir los gastos, el ámbar me ha dado la vida y me ha sostenido, con la gracia de dios vivo bien, feliz con mi familia”, expresa.

Aunque no lo usa, el artesano chiapaneco reitera que el ámbar tiene propiedades “mágicas, ya que aleja las malas vibras y el aire, los aztecas lo utilizaban como incienso para retirar a los malos espíritus”

–¿Cuál es el ámbar más cotizado? –se le pregunta.

–El ámbar rojo porque es muy escaso, es la primera capa que se encuentran los mineros cuando van a abriendo el túnel, el ámbar se extrae como el carbón y la plata en una mina, se encuentra a unos 30 metros de profundidad en las minas de Simojovel. El más común es el ámbar amarillo, el rojo es más escaso, responde.

–¿Cuál es el ámbar que más gusta a los turistas?

–El amarillo en todas sus tonalidades, los que tienen basuras que quedaron atrapadas cuando la resina se escurría. El ámbar es una resina que ha quedado fosilizada por millones de años y es de diferentes tonalidades, hay colores musgosos, con polvos y piedras.

–¿Qué pieza es la más grande que ha realizado?

–Piezas al natural, en bruto, el ámbar de calidad que vale 20 pesos el gramo es el que se usa para hacer esculturas. He trabajado figuras mayas, águilas, mariposas, la más grande fue una águila de 2.5 kilos, yo la trabajé con fresas, quedan piezas buenas y limpias.

–¿En qué época se vende más el ámbar?

–En noviembre y diciembre, es cuando más lo buscan los turistas, llega mucha gente de fuera a Chiapas. Nos compra gente que trabaja en joyerías y lo exportan al extranjero. En agosto hay menos gente, porque es tiempo de aguas y los mineros no trabajan porque es un peligro para sus vidas.

–¿Quién valora más la artesanía en ámbar?

–Lo valoran más los extranjeros que los mexicanos, les gusta mucho, se lo llevan mucho a sus países, pero también se lo llevan en cantidades para venderlo allá.

–¿Sus hijos también trabajan el ámbar?

–Si, son tres, ellos también conocen el ámbar y sale para sus gastos de su escuela, Francisca está en la preparatoria, tiene sus 16 años de edad, la otra tiene sus 14 años y el más chico está en la secundaria.

–¿Les enseña a sus hijos su lengua? –se le inquiere.

–Mi esposa habla tzotzil porque es de Simojovel, mi idioma es el chol, mis hijos practican los dos, pero poco, en la escuela lo practican porque sus maestros les dicen cómo le llaman al gallo (en tzotzil), gallina o perro; en la casa me hacen preguntas en mi dialecto, ya hablan poco porque se les dificulta hablar. Mi mamá y mi papá tuvieron su origen chol y yo aprendí, en el caso de mi esposa su familia y su mamá son tzotziles.

 
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