Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Jueves, 21 de octubre de 2010
La Jornada de Oriente - Puebla - Tehuacán
 
 

El maestro acusado de ataques al pudor enfrentará en libertad el proceso penal

 
ELIZABETH RODRÍGUEZ LEZAMA

Tehuacán. Leodegario Velásquez Casas, profesor acusado de ataques al pudor cometido contra alumnas de la primaria “Porfirio O. Morales”, enfrentará el proceso en libertad luego de pagar una fianza, indicó Bernardo Pozos Gutiérrez, titular de la Coordinación Regional de Desarrollo Educativo (Corde).

Por el momento la Secretaría de Educación Pública (SEP) esperará el fallo del juez para decidir el futuro del mentor, aunque de momento se le mantiene separado de sus actividades docentes hasta que se defina su situación jurídica.

Como un caso complejo calificó ese asunto el coordinador educativo, al expresar que existen muchos ciudadanos que de inmediato abogaron por el maestro, quien lleva 20 años de servicio y por lo tanto también es muy extraño que hasta ahora llegue a mostrar esas actitudes, pues por lo regular cuando alguien tiene desequilibrios en ese aspecto se manifiestan de inmediato.

Aclaró que eso no significa que se ponga a favor de Leodegario Velásquez, sino simplemente que se requieren aclarar muchos puntos, porque tampoco es posible descartar que las menores que acusaron al docente estén mintiendo, sobre todo porque todavía son niñas y es difícil que a esa edad se mienta en esa magnitud.

Para Pozos Gutiérrez está claro que algo ocurrió la tarde en que las menores del sexto grado de la “Porfirio O. Morales” acusaron a su maestro de educación artística, pero todavía no está seguro de la gravedad de “ese algo”.

De un total de nueve estudiantes femeninas que, se señaló, fueron víctimas del maestro, apenas tres acudieron al Ministerio Público para iniciar el procedimiento penal contra Velásquez Casas.

Bernardo Pozos hizo saber que los docentes reciben cursos en donde se les advierte de ser cuidadosos en su labor educativa para no generar conflictos emocionales entre sus estudiantes.

Invadir, abundó, el espacio personal de un alumno detona emociones y conflictos que pueden llevar a la confusión, por lo cual cada profesor sabe muy bien que no puede tener cercanía física con sus alumnos, incluso cuando en un abrazo no lleve intenciones agresivas.

 
 
Copyright 1999-2010 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV