"Periodismo regional a la medida de su tiempo"

EnviarEnviar ImprimirImprimir

Puebla > Estado
viernes 19 de enero de 2007

CUITLATLÁN

Quieren frenar visita de Lydia Cacho a la UDLA

Fermín Alejandro García

En la edición de este año de la Semana de la Comunicación de la UDLA se pretende que la conferencia central esté a cargo de la periodista Lydia Cacho Ribeiro, pero resulta que un sector oficioso de la universidad está buscando bloquear la visita de la autora del libro Los demonios del Edén para evitar que se vaya a enojar el secretario de Gobernación, Javier López Zavala.

Un grupo de alumnos de la UDLA que acudió a la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se realizó en la ciudad de México entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre del año pasado, presenció una conferencia de Cacho Ribeiro, luego de que la SIP expuso que lo sucedido con ella fue uno de los casos más emblemáticos de violación a los derechos humanos de los últimos años.

Los escolares de la Universidad de las Américas Puebla aprovecharon para invitar personalmente a Lydia Cacho a asistir a la Semana de la Comunicación, misma que está programada para realizarse en marzo de este año. Se sabe que poco antes un académico del Departamento de Ciencias de la Comunicación había convocado a la también escritora a visitar esta casa de estudios para que expusiera la persecución que ha sufrido por denunciar la protección que se da a redes de pederastas.

Días después del congreso de la SIP, quienes hicieron la invitación en cuestión fueron reprendidos por el presidente del Consejo Estudiantil de la UDLA (CEUDLA), Javier Torre, quien les habría dicho que no había condiciones para llevar a Cacho a la universidad.

Sobre todo les remarcó que la Secretaría de Gobernación se molestaría y que se corría el riesgo de que esta dependencia de gobierno dejara de patrocinar conferencias y congresos que se llevan a cabo en esta casa de estudios.

“¿Cómo nos van a dejar poner el logotipo del gobierno en un cartel en donde se invita a una conferencia con Lydia Cacho?”, les habría dicho, palabras más, palabras menos, el dirigente del CEUDLA.

El desconcierto de los alumnos fue enorme. Uno de ellos comentó a este tecleador: “Yo creí que estando la universidad encabezada por un escritor –Pedro Ángel Palou– no habría el más mínimo problema de traer a una escritora a dialogar con nosotros”, pero vaya decepción; no fue así; estos estudiantes universitarios se han topado con el muro de la intolerancia.

Aún no se sabe si se permitirá o no pisar a Cacho el campus de la UDLA, pero si en esa institución se atrevieron a impedir la circulación del periódico estudiantil La Catarina, y con guardias se le impidió la entrada a los editores a la sala de redacción de este medio de comunicación, ya se puede esperar cualquier otra barbaridad.

Otra cosa que desconcierta a varios estudiantes de esta universidad privada es que un miembro del CEUDLA los grabó con video cuando participaron a finales del año pasado en las protestas por la remoción de Claudia Magallanes como titular del Departamento de Ciencias de la Comunicación.

En ese entonces se despertó la inconformidad debido a que la doctora Magallanes presentó su renuncia luego de enfrentar diversos problemas con la rectoría de la UDLA, y en su lugar Palou puso a Martha Larís sin tomar en cuenta a alumnos y maestros. Lo que más molestó es que esta mujer, además de ser ajena a la institución, solamente tiene el grado académico de licenciatura, pese a que la norma de la universidad exige que una persona que ocupe ese cargo debe tener como mínimo posgrado.

Se sabe que, como resultado de esa grabación, a varios alumnos se les inició un proceso disciplinario, lo cual fue un exceso, ya que las protestas contra Martha Larís únicamente consistieron en vestir de negro, pero para algunos funcionarios de la UDLA ésa fue una práctica “subversiva”.

Cuento esta historia debido a que me la hicieron llegar alumnos de la Universidad de las Américas cuya identidad nunca revelaré; además, es sin el ánimo de seguir alimentando la absurda versión de que “dos periodistas” están alentando el movimiento de inconformidad de algunos miembros de La Catarina y de los alumnos que no quieren a Martha Larís.

Ojalá que en la UDLA se entienda que en cualquier institución educativa en la que se aplica la política “del garrote” se dan las inconformidades que han surgido desde la llegada de Palou.

Y bueno, los alumnos que hacen La Catarina están teniendo una excelente experiencia. Ya no necesitan escuchar a Lydia Cacho para entender los problemas de censura, irracionalidad y violencia que sufren los periodistas. Ya los están viviendo en carne propia.

EnviarEnviar ImprimirImprimir