PUEBLA
lunes 7 de febrero de 2005

 
       
  Aceptaré la crítica; no financiaré a medios para que protejan mi imagen: Marín

Aurelio Fernández y Fermín García / I de II q
 
       
  Es un salón largo, agrandado además por el efecto de una mesa para unas 40 personas, que el gobernador Melquiades Morales debe haber inaugurado como parte del establecimiento de la Casa Aguayo como sede del gobierno estatal, Mario Marín se sienta en la cabecera para concedernos esta entrevista, y Rafael García Otero se va hasta el otro extremo buscando un ángulo inusual para sus fotos. En ésta, que es una de las primeras entrevistas que el nuevo gobernador de Puebla ha concedido a un periódico local, ofrece que a lo largo de su gobierno será respetuoso de la “critica positiva”, misma que será utilizada para corregir errores de su administración, pero al mismo tiempo advierte que no va a solapar ni excesos de miembros de su gobierno ni tampoco abusos de la prensa. En tal sentido puntualizó: “Yo no voy a engordar los bolsillos de un medio –de comunicación– nada más en aras de que proteja mi imagen”.

Quien va a gobernar los próximos seis años “se llama Mario Marín”, y por tanto son falsas las versiones que han corrido de que atrás de él está la mano de Manuel Bartlett Díaz.

Aunque aclara que existe una buena relación con el ex gobernador. Hasta ahora el senador ha sido respetuoso con él, no ha buscado influir ni cuando fue candidato a la gubernatura ni ahora que ya está en el poder. Lo único que ha hecho fue darle dos consejos durante la campaña electoral.

Acerca del PRI, señala, por el momento prefiere no entrar en la polémica del procedimiento de la elección del próximo candidato presidencial ni mucho menos quiere hacer pronunciamientos a favor de algún aspirante. Busca ser neutral, y por ahora su prioridad es instalar a su gobierno y al gabinete, proceso que será rápido.

La crítica

En la entrevista, el nuevo gobernador es flanqueado por sus cercanos colaboradores Valentín Meneses, titular de Comunicación Social, y Javier Luna, encargado de prensa, quien, atingente, coloca su grabadora paralela y simultáneamente a la nuestra. Interrogamos al gobernador Marín Torres acerca de cómo va tomar las críticas de la ciudadanía a su gobierno y su relación del mandatario con la prensa; se le planteó que existe inquietud entre académicos, medios de comunicación y críticos sociales de que no acepte cuestionamientos a su administración. Los parámetros, planteamos en la pregunta, serían financiar, como ya hemos visto, una prensa que ha denigrado al gremio usando la calumnia o la vía autoritaria de no aceptar la crítica.

Marín respondió tajante: “Ni lo uno ni lo otro”, no seremos de ninguna manera complacientes, pero tampoco nos cerraremos a la razón.

Agregó: “¿Por qué es necesario que cambiemos en el gobierno? Porque la gente lo pide, lo exige y tiene razón, no podemos gastarnos el dinero del pueblo en desayunos –eso con relación al nuevo horario del gobierno de 8 de la mañana a las 16 horas, y de que ya no se pagará viáticos no justificados–, pero tampoco en querer acallar una prensa que nos quiera presionar de otra manera para sacar una prebenda mayor”.

“Si nosotros decimos –continuó– que en el gobierno tenemos que hacer las cosas con mayor ética... conforme a la ley, gastar menos, invertir mejor los recursos públicos, actuar con mayor transparencia, darle claridad a las licitaciones, ese cambio de ética también lo voy a pedir a toda la ciudadanía. Y yo, como cabeza del gobierno tendré que hacerlo y pedirle también desde luego a los medios de comunicación: oigan, vamos a actuar con más ética”.

Por tal razón, aseveró: “Yo no voy a caer en manos de un periódico, de un medio electrónico; no voy a caer en chantajes. No voy a caer, porque yo voy a empezar por no prestarme a eso. Si yo estoy actuando bien, lo menos que le puedo pedir a la gente, a la ciudadanía, es que actúe, que cumplamos todos la ley... tenemos que acostumbrarnos a respetar la ley, y si la ley le dice a los medios de comunicación que tienen que ser objetivos, que tienen que ser veraces, que tienen que hablar con la verdad, bueno, pues vamos a cumplir con la ley todos”.

El mandatario usó dos ejemplos para señalar cuál será el proceder de su administración en este terreno: “Si ustedes –los medios de comunicación– me dicen en una nota; aquí encontramos que un servidor público usó el poder para obtener un lucro indebido; pues a ese señor lo investigaremos, lo sancionaremos y no solamente lo despediremos: si es delito, lo meteremos a la cárcel”.

“Pero –añadió– igual, si me dicen que un funcionario se compró un traje de 20 mil dólares y no me lo comprueban, entonces sí seguramente ese funcionario agraviado pues va a defenderse”.

¿Nos arrogamos la potestad de tribunales?

“Exactamente –respondió– esos abusos, esos excesos de la autoridad o de los medios, tenemos que frenarlos, porque ha habido excesos. Pero, contestando tu pregunta de manera concreta: yo no voy a engordarle los bolsillos a un medio nada más en aras de que proteja mi imagen”.

“No voy a cubrir a nadie, ya lo dije y lo van a ver muy pronto, si es que hay pruebas de ello. Funcionario que no cumpla, no me van a temblar a mí las manos ni las piernas, porque si quiero ganar la credibilidad de la ciudadanía y si quiero ganar la confianza, pues tengo que demostrar que soy congruente entre lo que digo y lo que hago”.

En su disertación, Marín definió lo que para él es la crítica buena y la crítica mala. De la primera dijo: “Es cuando la crítica venga acompañada de elementos, pues tenemos que sancionar a quien no esté cumpliendo. La buena es aquélla que señala, pero te prueba”.

Y complementó: “Hay crítica que solamente confunde y destruye. ésa, pues vamos a procurar que desaparezca, porque ésa no contribuye a nada bueno y solamente a que la gente tenga más desconfianza, que no crea en nadie”.

Bartlett y Madrazo

En otra parte de la entrevista, Marín señaló que los 25 años que lleva en el servicio público le han permitido “aprender de todo”, como resultado de haber estado cerca de varios gobernadores. Ello lo llevó a que no esté “casado” con ningún grupo político, pues a nadie le “debe” ser el actual gobernador del estado de Puebla.

Y sobre tal situación, señala: “No se la debo a nadie. Yo no vine aquí –a la gubernatura– siendo producto de un dedazo o producto de una componenda allá por debajo de la mesa. Pero también, como lo he dicho muchas veces, acá y en México, la gente me identifica con Manuel Bartlett.

“Yo admiro, aprecio, le tengo un gran afecto a Manuel Bartlett, porque creo que dentro de mi formación como político me enseñó muchas cosas, le aprendí muchas cosas, pero lo aclaro una vez más: no soy hijo de Bartlett, ni soy vocero de Manuel Bartlett.

“Manuel Bartlett tiene su pensamiento propio, podremos o no estar de acuerdo con él, pero Manuel Bartlett es Manuel Bartlett, y yo soy Mario Marín. Y en Puebla el que va a gobernar se llama Mario Marín”.

–¿ Bartlett fue respetuoso con usted?

–Yo creo que ha sido más respetuoso de lo que yo me imaginaba. Yo pensé que Bartlett pudiera en algún momento hacerme una recomendación. No ha hecho una sola, ni en mi campaña. En mi campaña me dio dos consejos que yo asumí y que algún día los platicaré, pero fueron consejos, no fue ni una petición, ni siquiera una llamada de atención, que desde luego se la admitiría como maestro mío que fue, como se la admito a cualquier persona; cuando yo me equivoque, desde luego tendrán derecho a decirme: oye, tú prometiste esto y no lo estás cumpliendo. Pero tampoco me ha pedido ninguna prebenda a cambio o algo que se le parezca. Ha sido totalmente respetuoso, y cuando algunos piensan que yo soy su hijo o que yo iba a ser lo que él me dijera, pues no.

“Yo voy a actuar –enfatizó– de acuerdo con mis convicciones, de acuerdo con mi experiencia propia, y bueno, valoraré lo que me enseñó el maestro Guillermo Pacheco Pulido, lo que me enseñó el licenciado Guillermo Jiménez, porque también trabajé con él; lo que me pudo haber enseñado el licenciado Mariano Piña, ya que fui subsecretario con él; lo que me pudo haber enseñado Manuel Bartlett. Y puedo hablar de Amado Camarillo, de Fernando García, de Mario Mellado, de Carlos Palafox, todos los que fueron mis maestros; de Héctor Jiménez. Tendré que meter todos esos conocimientos, todos esos perfiles en una licuadora y sacaré una combinación de lo mejor de todo eso, positivo, que seguramente lo tuvieron cada uno de ellos y ponerlo al servicio de la ciudadanía. Pero, con mi perfil, con mi criterio y con mis propias convicciones”.

Si lo ponen a elegir entre el presidente nacional del PRI, Roberto Madrazo, y el senador Manuel Bartlett, ¿por quién optaría?

“Están muy polarizados, los he escuchado, los he visto, están muy polarizadas las cosas entre ellos, lamentablemente, pero yo creo que no pudiera decidir por ninguno de los dos, a los dos les tengo un afecto diferente, personal”.

Sobre ambos, Marín marcó algunas diferencias fundamentales: “Por antigüedad, bueno, pues Bartlett, desde luego, trabajé con él seis años. En lo político he conocido a Madrazo no hemos nunca trabajado juntos, digamos en un proyecto, como en el que trabajé con Manuel Bartlett”.

“Son cosas distintas, ojalá no me pongan nunca a definir cuando menos de aquí a la elección del candidato –presidencial del PRI–, pero, les tengo reconocimiento a los dos... Pero, hoy como gobernador quiero actuar de manera prudente, porque yo represento a todos los priistas del estado y yo no quiero crear confusión allá abajo”.

Después atajó: por el momento la prioridad es echar a arrancar su gobierno y que funcione el gabinete. “Eso es lo que me está quitando el tiempo ahora... si ustedes me dicen más de lo del PRI, yo no tengo mucho interés por el momento. Ya llegará el momento en que Mario Marín, como priista, como consejero del partido, tenga que dar su preferencia y si en algún momento es necesario daré a conocer mi opinión”.